Ante el avance del coronavirus en la Argentina, con más de 4.000 casos confirmados hasta este lunes, el Gobierno publicó este martes en el Boletín Oficial que extremarán las medidas preventivas de cuidados en el transporte público.
Ante el avance del coronavirus en la Argentina, con más de 4.000 casos confirmados hasta este lunes, el Gobierno publicó este martes en el Boletín Oficial que extremarán las medidas preventivas de cuidados en el transporte público.
Por medio de la Disposición 28/2020, se detalló los alcances del protocolo “plan de Emergencia-COVID-19, para el transporte automotor”, en el cual se establecieron las pautas mínimas de higiene y prevención que contribuyan a minimizar la propagación del virus.

El Ejecutivo nacional busca oficializar la reforma laboral en abril y asegura que no hará cambios de fondo, pese a las presentaciones judiciales.
Un informe sobre la violencia de género relevó que en el primer trimestre de 2026 hubo 73 femicidios y 263 tentativas, concretándose un crimen cada 29 horas.
A raíz de las estadísticas de contagio especialmente en la zona del AMBA, (Gran Buenos Aires y CABA), como así también el crecimiento constatado de pasajeros transportados en los últimos 30 días, "se impone extremar las medidas preventivas de cuidado, aislamiento, distancia, desinfección, ventilación y utilización de elementos de protección personal".
Según estableció la CNRT, esta medidas se encuentra dirigida “a todos los operadores de transporte automotor de pasajeros y de carga de jurisdicción nacional y a los concesionarios de las terminales de ómnibus y ferroautomotoras” que se encuentren bajo la órbita de dicho organismo.
En ese sentido, el personal deberá tener a su alcance alcohol en gel y soluciones a base de alcohol, además de jabón antibacterial y toallas desechables. Las empresas tendrán que proveer diariamente de barbijos a los conductores y demás empleados que desarrollen tareas vinculadas a la actividad en instalaciones de la misma, terminales de ómnibus o ferroautomotoras.
Además, deberá fomentar el teletrabajo, en casos que no se correspondan con trabajos esenciales propios de la actividad, y el uso digital en transacciones para minimizar el contacto físico a través de la circulación de dinero.
El protocolo estableció particularidades de acuerdo al tipo de transporte. En el caso del automotor urbano de pasajeros, las empresas tendrán que mantener, mientras dure la cuarentena, los esquemas de frecuencias para la prestación de servicios dispuestos para evitar la convocatoria diaria del personal que no resulte esencial para su prestación.
Antes de comenzar el servicio, los conductores deberán seguir siendo sometidos a controles de temperatura corporal. Si presenta fiebre, o algún síntoma compatible con COVID-19, no deberá trabajar y se dispondrá el protocolo para personal enfermo. También se deberá clausurar la puerta de ingreso delantera que se ubica a la derecha del chofer. Para los pasajeros seguirán habilitadas las puertas traseras de la unidad, tanto para el asenso como para el descenso.
En todos los colectivos deberá colocarse una aislación física transparente que separe a los pasajeros del conductor. Además se instalará una señal de separación entre el chofer y el pasaje a un metro y medio del habitáculo del conductor, mientras dure el aislamiento social, preventivo y obligatorio, mientras que quedará anulada íntegramente la primera fila de asientos. Tanto el chofer como los pasajeros tendrán que seguir usando barbijo, con la excepción que se permite en sus casos el uso de tapabocas como alternativa.
Los vehículos seguirán siendo desinfectados al comenzar y al finalizar cada servicios “mediante un pulverizador rociador con una solución desinfectante a base de alcohol, lavandina u amoniaco, u otro desinfectante aprobado por el Ministerio de Salud, prestando especial atención a los pasamanos y todos los elementos que utilizan habitualmente para sujetarse los pasajeros”. Mientras el vehículo se encuentre a la espera de iniciar servicio, como así también durante su circulación, deberá permanecer con sus ventanillas abiertas para facilitar la ventilación continua.
En el caso del transporte automotor interurbano de pasajeros, si bien se encuentra suspendido el servicio desde que se decretó el aislamiento, el protocolo rige para los servicios que hubieren sido exceptuados por razones de carácter sanitario y/o humanitario, y/o de abastecimiento. Además de cumplir las mismas medidas mencionadas anteriormente con respecto al control de temperatura de los conductores, de disponer de una aislación física transparente entre ellos y los pasajeros, y del uso obligatorio de barbijos; el chofer y su acompañante deberán mantener una distancia de seguridad de un metro y medio. Se aclaró que si la unidad dispone de catre, cada chofer deberá contar con su propia ropa de cama.
También debe ser desinfectado antes y después de cada recorrido, mientras que el vehículo deberá circular durante todo el viaje en forma ventilada. En lo que respecta al acondicionamiento del mismo, en los baños tendrá que haber un rociador con una solución de agua y lavandina en las proporciones que indique el Ministerio de Salud.
Si algún pasajero presenta síntomas de fiebre y tos, deberá ser aislado en lo posible del resto de los pasajeros y mantener una distancia de seguridad de al menos de tres metros, mientras el chofer se comunica con las líneas telefónicas específicas para recibir instrucciones sobre como proseguir. De todas maneras, los conductores deberán contar un listado de los centros de salud que se encuentran cercanos al recorrido que tienen programado.
En lo que respecta al transporte automotor de cargas generales y peligrosas, los conductores no deberán presentar ningún síntoma de coronavirus antes de entrar en servicio, y tendrán que contar con los insumos básicos que determinó la cartera sanitaria. Los vehículos serán desinfectados en forma previa a la toma de cada servicio y a su finalización “como mínimo”. En caso de emergencias, a bordo de cada unidad deberá portarse un listado de los centros de salud cercanos dentro del recorrido establecido.
Además, la CNRT dispuso que terminales de ómnibus y ferroautomotoras también tienen que cumplir con el protocolo. Entre las pautas establecidas se cuentan: mantener los ambientes ventilados en forma permanente; aumentar la frecuencia de limpieza de los lugares públicos; la colocación de alcohol en gel, soluciones a base de alcohol y/o cualquier otro insumo que recomiende el Ministerio de Salud, en lugares de fácil acceso; la supervisión que los suministros para el lavado de manos (es decir, jabón antibacterial, toallas desechables) estén constantemente disponibles; y el uso de barbijos será obligatorio para todo el personal que desarrolle tareas en la Terminal, entre otras.