Malestar con el matrimonio Ileana Cid y Rubén Casanovas en el gabinete de Garro | 0221
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Malestar con el matrimonio Ileana Cid y Rubén Casanovas en el gabinete de Garro

Ella es la presidenta del Concejo Deliberante y él es gerente del Mercado Regional. Ambos concentran una cuota importante de poder en el oficialismo platense que empieza a ser cuestionada. La parálisis del órgano legislativo y la lenta reacción en el control de precios de frutas y verdura, en el ojo de tormenta.

En medio de la pandemia de coronavirus, que tiene ocupado al gobierno municipal casi en un ciento por ciento de sus acciones, se instaló en el gabinete del intendente Julio Garro un foco de tensión que tiene en el ojo de tormenta al matrimonio de Ileana Cid y Rubén Casanovas, una pareja que a la vez funciona como una sociedad política a cargo de una cuota de poder significativa dentro del esquema oficialista: ella es la presidenta del Concejo Deliberante pero a la vez maneja algunas áreas del Ejecutivo y una parte del trabajo territorial en la zona de Tolosa; él es el gerente del Mercado Regional y quien podría mantener a raya la relación entre los productores de frutas y verduras y los comercios donde esos productos se comercializan para que los precios no se disparen.

Por distintos motivos vinculados con la tramitación de la emergencia sanitaria, ambos vienen siendo objetados. Y sobre ellos se dice que todo podría cambiar tarde o temprano, antes o después del final de la cuarentena.

A Cid le cuestionan cierto letargo en el funcionamiento del cuerpo deliberativo, el cual aún no termina de encontrar los caminos que permitan aportar las herramientas que el Ejecutivo necesita para funcionar durante el período de aislamiento. Esa situación venía siendo seguida de cerca por los funcionarios del Ejecutivo, pero recrudeció en las últimas horas a partir de un duro pedido de la oposición conocido en las últimas horas para que se realice de manera urgente una sesión especial en la que se puedan abordar los diversos proyectos vinculados con la situación sanitaria.

Casanovas, por su lado, fue objetado cuando los precios de frutas y verduras se dispararon en las verdulerías de la ciudad sin que hubiera de su parte ningún movimiento previo que evitará el perjuicio de los consumidores. La reacción fue tardía y no fue por una decisión propia, sino por la intervención de otras áreas: las imágenes de las fajas de clausura de puestos del Mercado donde se sobrevaluaba la mercadería no lo favoreció.

BANCAS INACTIVAS

La presidenta del Concejo Deliberante adhirió rápidamente al aislamiento social, preventivo y obligatorio y levantó el cronograma de sesiones ordinarias previstas para marzo. Pasaron varias semanas hasta que se habilitó la posibilidad de presentar proyectos a distancia, con las herramientas que aporta internet.

La última sesión presencial fue el 12 de marzo y desde entonces el funcionamiento fue casi nulo. Hubo un par de reuniones de labor legislativa virtuales y la habilitación del sistema de presentación de proyectos mencionado. Pero poco más en materia legislativa. La parálisis obligó, por ejemplo, a que algunos proyectos presentados por concejales del oficialismo fueran tomados y aplicados "de hecho" por el Ejecutivo, sin la aprobación correspondiente.

Y en las últimas horas se produjo el segundo pedido del Frente de Todos, el bloque opositor mayoritario, para que se realice con urgencia una sesión especial en la que se puedan abordar muchos proyectos que fueron presentados en las últimas semanas.

En ese contexto, dentro del propio oficialismo consideran tardía la nota que Cid remitió esta semana a la Asesoría General de Gobierno para saber los alcances legales que podrían tener las ordenanzas, decretos, resoluciones y comunicaciones que se aprueben en una "sesión virtual". En la práctica, más allá de manifestaciones de intención, fue el único movimiento concreto de cara a la realización de una sesión.

En el Concejo de La Plata ni siquiera se logró avanzar todavía en un esquema concreto de reunión de comisiones, las cuales se juntaron una sola vez en lo que va del año, para constituir sus autoridades.

El malestar por el letargo se potencia cuando su actividad se compara con otros cuerpos deliberativos que incluso lograron reunirse presencialmente, con los recaudos necesarios para hacerlo. Es el caso de Lomas de Zamora, donde el Cuerpo legislativo local cambió de locación y bajo estrictas medidas de seguridad sanitaria se puso en marcha para aprobar un decreto que los deja en “estado de sesión permanente”.

En una de las reuniones de Labor Legislativa virtual que se realizó entre la presidenta del cuerpo de La Plata y los titulares de los bloques se mencionó la posibilidad de adaptar el Salón Dorado municipal, el espacio más amplio que tiene el palacio municipal, pero la intención no pasó de ser una propuesta que al menos por ahora quedó en suspenso.

MERCADO SIN CONTROL

La inacción y la falta de controles del Mercado Regional, a cargo de Rubén Casanovas, ya fueron objeto de críticas hace algunas semanas, cuando los precios de las frutas y las verduras se dispararon en los comercios de La PlataEl rol del municipio es clave y en La Plata la instancia más directa para controlar los precios es la del Mercado Central y Regional, el ente ubicado sobre la avenida 520 que opera como nexo entre los productores y los verduleros.

La acción del Estado municipal fue tardía y no fue por una decisión de Casanovas, sino del propio intendente Garro quien ordenó una intervención en el predio a través de las áreas de Asuntos Estratégicos y la Defensoría Ciudadana de La Plata y Control Ciudadano, la cual terminó con puestos clausurados porque se violaban los listados de precios máximos.

"El espíritu de esa medida fue hacer una fuerte intervención en los precios de los productos que llegan al mostrador de cada una de las verdulerías, para que no haya abusos que perjudiquen el bolsillo de nuestros vecinos", dijeron en ese momento autoridades municipales que encabezaron el operativo, dando cuenta de que esa era una falencia de la administración del predio en el momento en el que más se necesitaba para proteger a los vecinos de los precios abusivos durante un aislamiento que impide la búsqueda de mejores ofertas.

Malestar con el matrimonio Ileana Cid y Rubén Casanovas en el gabinete de Garro
En medio de la pandemia

Malestar con el matrimonio Ileana Cid y Rubén Casanovas en el gabinete de Garro

Ella es la presidenta del Concejo Deliberante y él es gerente del Mercado Regional. Ambos concentran una cuota importante de poder en el oficialismo platense que empieza a ser cuestionada. La parálisis del órgano legislativo y la lenta reacción en el control de precios de frutas y verdura, en el ojo de tormenta.

23 de abril de 2020

En medio de la pandemia de coronavirus, que tiene ocupado al gobierno municipal casi en un ciento por ciento de sus acciones, se instaló en el gabinete del intendente Julio Garro un foco de tensión que tiene en el ojo de tormenta al matrimonio de Ileana Cid y Rubén Casanovas, una pareja que a la vez funciona como una sociedad política a cargo de una cuota de poder significativa dentro del esquema oficialista: ella es la presidenta del Concejo Deliberante pero a la vez maneja algunas áreas del Ejecutivo y una parte del trabajo territorial en la zona de Tolosa; él es el gerente del Mercado Regional y quien podría mantener a raya la relación entre los productores de frutas y verduras y los comercios donde esos productos se comercializan para que los precios no se disparen.

Por distintos motivos vinculados con la tramitación de la emergencia sanitaria, ambos vienen siendo objetados. Y sobre ellos se dice que todo podría cambiar tarde o temprano, antes o después del final de la cuarentena.

A Cid le cuestionan cierto letargo en el funcionamiento del cuerpo deliberativo, el cual aún no termina de encontrar los caminos que permitan aportar las herramientas que el Ejecutivo necesita para funcionar durante el período de aislamiento. Esa situación venía siendo seguida de cerca por los funcionarios del Ejecutivo, pero recrudeció en las últimas horas a partir de un duro pedido de la oposición conocido en las últimas horas para que se realice de manera urgente una sesión especial en la que se puedan abordar los diversos proyectos vinculados con la situación sanitaria.

Casanovas, por su lado, fue objetado cuando los precios de frutas y verduras se dispararon en las verdulerías de la ciudad sin que hubiera de su parte ningún movimiento previo que evitará el perjuicio de los consumidores. La reacción fue tardía y no fue por una decisión propia, sino por la intervención de otras áreas: las imágenes de las fajas de clausura de puestos del Mercado donde se sobrevaluaba la mercadería no lo favoreció.

BANCAS INACTIVAS

La presidenta del Concejo Deliberante adhirió rápidamente al aislamiento social, preventivo y obligatorio y levantó el cronograma de sesiones ordinarias previstas para marzo. Pasaron varias semanas hasta que se habilitó la posibilidad de presentar proyectos a distancia, con las herramientas que aporta internet.

La última sesión presencial fue el 12 de marzo y desde entonces el funcionamiento fue casi nulo. Hubo un par de reuniones de labor legislativa virtuales y la habilitación del sistema de presentación de proyectos mencionado. Pero poco más en materia legislativa. La parálisis obligó, por ejemplo, a que algunos proyectos presentados por concejales del oficialismo fueran tomados y aplicados "de hecho" por el Ejecutivo, sin la aprobación correspondiente.

Y en las últimas horas se produjo el segundo pedido del Frente de Todos, el bloque opositor mayoritario, para que se realice con urgencia una sesión especial en la que se puedan abordar muchos proyectos que fueron presentados en las últimas semanas.

En ese contexto, dentro del propio oficialismo consideran tardía la nota que Cid remitió esta semana a la Asesoría General de Gobierno para saber los alcances legales que podrían tener las ordenanzas, decretos, resoluciones y comunicaciones que se aprueben en una "sesión virtual". En la práctica, más allá de manifestaciones de intención, fue el único movimiento concreto de cara a la realización de una sesión.

En el Concejo de La Plata ni siquiera se logró avanzar todavía en un esquema concreto de reunión de comisiones, las cuales se juntaron una sola vez en lo que va del año, para constituir sus autoridades.

El malestar por el letargo se potencia cuando su actividad se compara con otros cuerpos deliberativos que incluso lograron reunirse presencialmente, con los recaudos necesarios para hacerlo. Es el caso de Lomas de Zamora, donde el Cuerpo legislativo local cambió de locación y bajo estrictas medidas de seguridad sanitaria se puso en marcha para aprobar un decreto que los deja en “estado de sesión permanente”.

En una de las reuniones de Labor Legislativa virtual que se realizó entre la presidenta del cuerpo de La Plata y los titulares de los bloques se mencionó la posibilidad de adaptar el Salón Dorado municipal, el espacio más amplio que tiene el palacio municipal, pero la intención no pasó de ser una propuesta que al menos por ahora quedó en suspenso.

MERCADO SIN CONTROL

La inacción y la falta de controles del Mercado Regional, a cargo de Rubén Casanovas, ya fueron objeto de críticas hace algunas semanas, cuando los precios de las frutas y las verduras se dispararon en los comercios de La PlataEl rol del municipio es clave y en La Plata la instancia más directa para controlar los precios es la del Mercado Central y Regional, el ente ubicado sobre la avenida 520 que opera como nexo entre los productores y los verduleros.

La acción del Estado municipal fue tardía y no fue por una decisión de Casanovas, sino del propio intendente Garro quien ordenó una intervención en el predio a través de las áreas de Asuntos Estratégicos y la Defensoría Ciudadana de La Plata y Control Ciudadano, la cual terminó con puestos clausurados porque se violaban los listados de precios máximos.

"El espíritu de esa medida fue hacer una fuerte intervención en los precios de los productos que llegan al mostrador de cada una de las verdulerías, para que no haya abusos que perjudiquen el bolsillo de nuestros vecinos", dijeron en ese momento autoridades municipales que encabezaron el operativo, dando cuenta de que esa era una falencia de la administración del predio en el momento en el que más se necesitaba para proteger a los vecinos de los precios abusivos durante un aislamiento que impide la búsqueda de mejores ofertas.

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Ella es la presidenta del Concejo Deliberante y él es gerente del Mercado Regional. Ambos concentran una cuota importante de poder en el oficialismo platense que empieza a ser cuestionada. La parálisis del órgano legislativo y la lenta reacción en el control de precios de frutas y verdura, en el ojo de tormenta.