A través de un estudio que toma en cuenta cuatro factores como el avance del virus, densidad poblacional, estructura de empleo y situación fiscal, la consultora Abeceb dio a conocer qué provincias y ciudades podrán flexibilizar la cuarentena.
A través de un estudio que toma en cuenta cuatro factores como el avance del virus, densidad poblacional, estructura de empleo y situación fiscal, la consultora Abeceb dio a conocer qué provincias y ciudades podrán flexibilizar la cuarentena.
Tratando de evidenciar cuáles son las que están en mejor y en peor situación, se pusieron sobre la mesa de análisis distintos aspectos que determinan las posibilidades de un lugar para terminar con el periodo de aislamiento social, preventivo y obligatorio.

El Ejecutivo nacional busca oficializar la reforma laboral en abril y asegura que no hará cambios de fondo, pese a las presentaciones judiciales.
Un informe sobre la violencia de género relevó que en el primer trimestre de 2026 hubo 73 femicidios y 263 tentativas, concretándose un crimen cada 29 horas.
Según los resultados de este estudio Entre Ríos, Jujuy, Catamarca, Formosa y La Pampa son las cinco provincias mejor posicionadas para una flexibilización gradual de la cuarentena.
En la evaluación conjunta de los cuatro factores, dichas provincias son las de mayor capacidad de respuesta a la crisis por estar menos afectadas y por su estructura productiva, económica y política, que podría permitirles “una flexibilización más veloz”, a partir de la próxima semana.
Al mismo tiempo, se encuentran en el extremo opuesto Tierra del Fuego, Buenos Aires, Córdoba, Neuquén y la Ciudad de Buenos Aires. Su combinación de un grado mayor de avance del virus, la alta densidad poblacional (con alto porcentaje de la población en ciudades de más de 30.000 habitantes) y la combinación de estructura de empleo y situación fiscal, hacen que estas sean de las peores provincias y ciudades para flexibilizar la cuarentena.
Por los resultados de este estudio, la salida de la cuarentena puede ser más rápida donde hay baja circulación del virus y en provincias que tengan una relativamente alta proporción de la población viviendo en pequeñas localidades.
Desde ese punto de vista, el distrito en peores condiciones es la Capital, seguido por Chubut (donde 91% de la población vive en ciudades de más de 30.000 habitantes) y Tierra del Fuego (86% de la población en dos ciudades, Río Grande y Ushuaia).
En cuanto a la estructura productiva, Abeceb destaca que el impacto económico de la cuarentena ha sido relativamente más acotado en zonas de desarrollo de mayor número de “actividades esenciales” (por caso, alto nivel de producción agropecuaria y mayor peso del sector público. Por eso, señala, “para los sectores restringidos, la recuperación podrá ser más rápida si están dadas las condiciones para reanudar la actividad sin mayores riesgos y existe una demanda que justifique la reapertura”.
De modo similar, la consultora sostiene que las actividades pueden restablecerse gradualmente en sectores de poca intensidad de empleo, que no impliquen una gran afluencia de gente, que tengan un grado de empleo formal relativamente alto y que se desarrolle en regiones aisladas. El mismo criterio, dice, puede aplicarse a rubros que no demanden ningún tipo de inversión inmediata, porque la recuperación de demanda sea más lenta y por lo tanto “puedan organizar su logística y ventas sin depender del comercio físico y no sufran por caídas de precios o baja de demanda del turismo y transporte”.