El coordinador de capacitación médica e investigación de cannabis medicinal del Ministerio de Salud de la Nación, Marcelo Morante, destacó la importancia de la ley que reglamentó el uso de ese producto y habló de la importancia de establecer “consensos” en estos temas para “hacernos cargo de lo que realmente la sociedad estaba pidiendo”.
En declaraciones a Radio Provincia señaló que “la clave del éxito es haber escuchado empáticamente la necesidad de una sociedad que pedía que cuando se eligiera el cannabis como herramienta terapéutica, no fuera alcanzado por ninguna mirada penal. Ese es el gran paso adelante”. "A partir de ahora que hay un Estado presente y se puede empezar a discutir la calidad del producto, la indicación y la dosificación”, dijo Morente, quien destacó el trabajo que se desarrolló durante los últimos cuatro meses para encontrar “ventanas” en la norma que permitan “ampliar el escenario de lo posible” y así lograr garantizar el acceso al producto.
El funcionario del Ministerio de Salud explicó que se trabajó para incorporar a las universidades, que “eran las grandes ausentes” y remarcó como “novedoso que plantea el cultivo controlado y de calidad”.
Todo, el día en que salió publicada en el Boletín Oficial la nueva reglamentación para el autocultivo controlado de cannabis medicinal, al igual que el acceso de sus aceites y derivados en farmacias autorizadas. Se hizo a través del decreto 883/2020, en donde se informa los alcances de la nueva reglamentación de la ley 27.350 de uso medicinal del cannabis. "Resulta impostergable crear un marco reglamentario que permita un acceso oportuno, seguro e inclusivo y protector de quienes requieren utilizar el cannabis como herramienta terapéutica", destacó el Ejecutivo en el escrito.
"Que reglamentar adecuadamente el acceso al cultivo controlado de la planta de cannabis, así como a sus derivados, para fines de tratamiento medicinal, terapéutico y/o paliativo del dolor, implica cumplir el objeto de la Ley N° 27.350, de garantizar y promover el cuidado integral de la salud, y el acceso gratuito al aceite de cáñamo y demás derivados del cannabis a toda persona que se incorpore al Programa, en las condiciones que se establezcan", se precisó.

El ministerio de Salud será la autoridad de aplicación del programa Reprocann (Registro del Programa de Cannabis) que tendrá como objeto registrar a los pacientes que necesiten acceder a través del cultivo controlado a la planta de cannabis y sus derivados, "como tratamiento medicinal, terapéutico y/o paliativo del dolor", para emitir las correspondientes autorizaciones.
"Los y las pacientes podrán inscribirse para obtener la autorización de cultivo para sí, a través de un o una familiar, una tercera persona o una organización civil autorizada por la Autoridad de Aplicación. Podrá inscribirse en el Reprocann quien cuente con indicación médica y haya suscripto el consentimiento informado correspondiente, en las condiciones establecidas por el programa", se detalló en el documento oficial.