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Investigadores de la UNLP ya están trabajando en las pirámides de Egipto

La expedición ya está en marcha y los expertos tuvieron la posibilidad de ingresar al sepulcro que tiene 3500 años de antigüedad. Durante los primeros trabajos de campo se vieron sorprendidos por el estado de las pinturas y los relieves, que son indicadores para conocer las costumbres de aquel entonces.

Desde este último martes un grupo de investigadores de la UNLP ya comenzó a realizar las inspecciones en la tumba de Amenmose (TT 318), de más de 3.500 años de antigüedad, ubicada en en Sheikh Abd el-Qurna, Luxor, Egipto. Luego de conseguir los permisos necesarios del Ministerio de Antigüedades de aquel país, los expertos iniciaron los trabajos de estudio y conservación en el interior del monumento.

En las primeras observaciones, los investigadores de nuestra casa de altos estudios, la UBA, la Universidad de Córdoba (UCA) y Conicet, se vieron sorprendidos por el material que encontraron. Tanto las pinturas como los bajo relieves, utilizadas para reflejar escenas de la vida cotidiana, se encuentran en muy buen estado y sirvieron para conocer costumbres de aquella época.

La tumba excavada en la roca está decorada con magníficas pinturas y relieves que necesitan ser conservados para que no se pierdan para siempre. Estos valiosos registros pictóricos y escritos de la historia humana de más de 3500 años de antigüedad además necesitan ser estudiados y publicados para ser conocidos en todo el mundo", había explicado a 0221.com.ar la directora del Proyecto Amenmose, Dra. Andrea Zingarelli, en la previa al viaje. Sin embargo, las primeras inspecciones dieron cuenta que los objetos dentro de la tumba se encuentran en buen estado y todo lo recolectado servirá para dejar un registro histórico.

El Ministerio de Antigüedades tiene una política de preservación de los monumentos para evitar su deterioro. En el futuro ellos difunden el turismo a partir de mostrar estas joyas que son el capital más importante que tienen”, agregó.

En los primeros días de trabajo, los integrantes de la misión argentina tomaron fotografías de la tumba y luego comenzaron a evaluar cada uno de los objetos encontrados. Además, entre los datos que registraron, también tuvieron en cuenta los daños en paredes, techos y fracturas del monumento.

Los investigadores permanecerán haciendo estas tareas hasta el 20 de febrero. Todo lo recolectado será objeto de estudio y sentará futuras líneas de investigación sobre esta tumba de la cual no hay registros históricos hasta el momento.

Al equipo de investigadores lo completan Liliana Manzi, Silvana Yomaha, Silvana Fantechi, Eva Calomino, Fabio de Moraes Lima, María de los Ángeles Suárez, María Sarmiento, Miriam Hara, Leila Salem, María Belén Castro, Pablo Rosell y Yésica Leguizamón.

Además del aporte que realizó la UNLP para los pasajes, los integrantes del Proyecto Amenmose recibieron el aporte de miles de personas a través de la plataforma de financiamiento colectivo Ideame. Gracias a esos fondos lograron un datalloger, un dispositivo para controlar la humedad y temperatura del monumento, y un distanciómetro para hacer planos precisos de la tumba.

Por suerte pudimos comprar una gran cantidad de elementos para librería para hacer planos y top plans para lo que vamos excavando y relevando. Estamos muy agradecidos con todo lo que aportaron en este tiempo”, le había dicho Zingarelli a 0221.com.ar.

Amenmose, un cantero de la necrópolis de Amón que vivió durante los reinados de Hathsepsut y Tutmosis III, en torno a los años 1479-1458 AC. Su sepulcro se halla entre las numerosas capillas funerarias de altos y medianos dignatarios distribuidas de manera irregular a lo largo de las colinas occidentales de la antigua Tebas.

La expedición ya está en marcha y los expertos tuvieron la posibilidad de ingresar al sepulcro que tiene 3500 años de antigüedad. Durante los primeros trabajos de campo se vieron sorprendidos por el estado de las pinturas y los relieves, que son indicadores para conocer las costumbres de aquel entonces.

25 de enero de 2020

Desde este último martes un grupo de investigadores de la UNLP ya comenzó a realizar las inspecciones en la tumba de Amenmose (TT 318), de más de 3.500 años de antigüedad, ubicada en en Sheikh Abd el-Qurna, Luxor, Egipto. Luego de conseguir los permisos necesarios del Ministerio de Antigüedades de aquel país, los expertos iniciaron los trabajos de estudio y conservación en el interior del monumento.

En las primeras observaciones, los investigadores de nuestra casa de altos estudios, la UBA, la Universidad de Córdoba (UCA) y Conicet, se vieron sorprendidos por el material que encontraron. Tanto las pinturas como los bajo relieves, utilizadas para reflejar escenas de la vida cotidiana, se encuentran en muy buen estado y sirvieron para conocer costumbres de aquella época.

La tumba excavada en la roca está decorada con magníficas pinturas y relieves que necesitan ser conservados para que no se pierdan para siempre. Estos valiosos registros pictóricos y escritos de la historia humana de más de 3500 años de antigüedad además necesitan ser estudiados y publicados para ser conocidos en todo el mundo", había explicado a 0221.com.ar la directora del Proyecto Amenmose, Dra. Andrea Zingarelli, en la previa al viaje. Sin embargo, las primeras inspecciones dieron cuenta que los objetos dentro de la tumba se encuentran en buen estado y todo lo recolectado servirá para dejar un registro histórico.

El Ministerio de Antigüedades tiene una política de preservación de los monumentos para evitar su deterioro. En el futuro ellos difunden el turismo a partir de mostrar estas joyas que son el capital más importante que tienen”, agregó.

En los primeros días de trabajo, los integrantes de la misión argentina tomaron fotografías de la tumba y luego comenzaron a evaluar cada uno de los objetos encontrados. Además, entre los datos que registraron, también tuvieron en cuenta los daños en paredes, techos y fracturas del monumento.

Los investigadores permanecerán haciendo estas tareas hasta el 20 de febrero. Todo lo recolectado será objeto de estudio y sentará futuras líneas de investigación sobre esta tumba de la cual no hay registros históricos hasta el momento.

Al equipo de investigadores lo completan Liliana Manzi, Silvana Yomaha, Silvana Fantechi, Eva Calomino, Fabio de Moraes Lima, María de los Ángeles Suárez, María Sarmiento, Miriam Hara, Leila Salem, María Belén Castro, Pablo Rosell y Yésica Leguizamón.

Además del aporte que realizó la UNLP para los pasajes, los integrantes del Proyecto Amenmose recibieron el aporte de miles de personas a través de la plataforma de financiamiento colectivo Ideame. Gracias a esos fondos lograron un datalloger, un dispositivo para controlar la humedad y temperatura del monumento, y un distanciómetro para hacer planos precisos de la tumba.

Por suerte pudimos comprar una gran cantidad de elementos para librería para hacer planos y top plans para lo que vamos excavando y relevando. Estamos muy agradecidos con todo lo que aportaron en este tiempo”, le había dicho Zingarelli a 0221.com.ar.

Amenmose, un cantero de la necrópolis de Amón que vivió durante los reinados de Hathsepsut y Tutmosis III, en torno a los años 1479-1458 AC. Su sepulcro se halla entre las numerosas capillas funerarias de altos y medianos dignatarios distribuidas de manera irregular a lo largo de las colinas occidentales de la antigua Tebas.

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La expedición ya está en marcha y los expertos tuvieron la posibilidad de ingresar al sepulcro que tiene 3500 años de antigüedad. Durante los primeros trabajos de campo se vieron sorprendidos por el estado de las pinturas y los relieves, que son indicadores para conocer las costumbres de aquel entonces.