0221
0221

Gracias a los platenses, expertos de la UNLP revelarán los secretos de una tumba milenaria en Egipto

Finalmente llegó el momento tan esperado por los integrantes del Proyecto Amenmose, que tendrán el privilegio de trabajar para contribuir a la conservación de este monumento que tiene 3500 años de antigüedad. El aporte de nuestra casa de altos estudios y la gente para financiar la expedición.

A través de la plataforma de financiamiento colectivo Ideame, los investigadores de la UNLP reunieron fondos aportados por miles de pequeños inversores y pudieron comprar los elementos necesarios para realizar los trabajos de estudio y conservación en la tumba de Amenmose (TT 318), localizada en Sheikh Abd el-Qurna, Luxor, Egipto. La misión argentina partirá este domingo y está compuesta por expertos de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y el Conicet. Tendrán el privilegio de ingresar a la necrópolis que está ubicada a 700 kilómetros de El Cairo y que tiene más de 3.500 años de antigüedad.

“La verdad que estamos muy contentos porque nos han ayudado mucho, una parte la aportó la Facultad de Humanidades de la UNLP y el resto lo puso la gente gracias al financiamiento colectivo que creamos. Ellos colaboraron muchísimo”, explicó a 0221.com.ar la directora del Proyecto Amenmose, la Dra. Andrea Zingarelli.

En medio de los preparativos por el viaje, la investigadora contó que irán con un presupuesto básico para trabajar pero gracias al mismo compraron un datalloger, un dispositivo para controlar la humedad y temperatura del monumento, y un distanciómetro para hacer planos precisos de la tumba.

Por suerte pudimos comprar una gran cantidad de elementos para librería para hacer planos y top plans para lo que vamos excavando y relevando. Estamos muy agradecidos con todo lo que aportaron en este tiempo”, remarcó la Doctora.

A cambio de la donación, los pequeños inversores fueron recompensados con objetos relacionados al Proyecto Amenmose como, por ejemplo, lápices egipcios, una mención especial como colaborador o insignias digitales con el nombre de la persona.

Al equipo de investigadores lo completan Liliana Manzi, Silvana Yomaha, Silvana Fantechi, Eva Calomino, Fabio de Moraes Lima, María de los Ángeles Suárez, María Sarmiento, Miriam Hara, Leila Salem, María Belén Castro, Pablo Rosell y Yésica Leguizamón.

EL PROYECTO

Todo comenzó a principios del 2019, cuando los investigadores viajaron a Egipto con el propósito de iniciar un nuevo proyecto sobre la antigua cultura faraónica. Durante su estadía, el equipo dirigido por Zingarelli permaneció en El Cairo y Luxor visitando distintos sitios arqueológicos hasta que dieron con la tumba de Amenmose, un cantero de la necrópolis de Amón que vivió durante los reinados de Hathsepsut y Tutmosis III, en torno a los años 1479-1458 AC. Su sepulcro se halla entre las numerosas capillas funerarias de altos y medianos dignatarios distribuidas de manera irregular a lo largo de las colinas occidentales de la antigua Tebas.

Al regreso del primer viaje decidieron presentar un proyecto al Ministerio de Antigüedades de Egipto para que les otorgue un permiso para poder ingresar a la tumba y así realizar todo el trabajo de campo referido a los secretos ocultos dentro de este patrimonio histórico. En abril de 2019 las autoridades de aquel país decidieron darle luz verde para que los investigadores puedan estudiar estos valiosos registros pictóricos y escritos.

“La tumba excavada en la roca está decorada con magníficas pinturas y relieves que necesitan ser conservados para que no se pierdan para siempre. Estos valiosos registros pictóricos y escritos de la historia humana de más de 3500 años de antigüedad además necesitan ser estudiados y publicados para ser conocidos en todo el mundo", detalló Zingarelli. Y agregó: “El Ministerio de Antigüedades tiene una política de preservación de los monumentos para evitar su deterioro. En el futuro ellos difunden el turismo a partir de mostrar estas joyas que son el capital más importante que tienen”.

Mientras los investigadores conseguían los fondos, el diálogo con las autoridades de Egipto se mantuvo para tratar de agilizar todos los trámites una vez que pisen la arena de El Cairo. “Tenemos que pasar por muchas oficinas, la idea es comenzar a trabajar el 20 de enero”, le dijo la Doctora a 0221.com.ar.

Al ser consultada sobre lo que espera encontrar en la tumba, Zingarelli señaló que todavía desconocen qué es lo que van a encontrar porque otras misiones ingresaron pero no dejaron registros de las observaciones que realizaron. “Tenemos expectativas de poder relevar esas pinturas. Sin embargo, no sabemos exactamente qué se conserva de ellas, porque de algunas hay registros escritos y comentados pero la realidad es que no hay imágenes. Esto lo podemos recolectar para que sea de interés académica o científico pero también para la difusión de lo que hay ahí dentro”, añadió.

FUTURAS LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN

Por disposiciones ministeriales de Egipto, todo el material recolectado no podrá salir del país aunque si podrán traer todos los registros e información recabado durante la expedición. Por este motivo, un inspector estará acompañando a los investigadores de la UNLP, UBA, y Conicet para resguardar el estado de cada una de las piezas. “Lo que te permiten es llevarla a un taller para poder estudiarla, restaurarla o sacarle fotos más adecuadas”, enfatizó Zingarelli.  

Lo cierto es desde este domingo, la misión argentina tendrá el privilegio y responsabilidad de recuperar un pedazo del patrimonio histórico de las tumbas egipcias que servirá para sentar futuras líneas de investigación.

 

Es una emoción muy grande la que tenemos. Queremos ver los colores que tienen las pinturas, las formas y relieves. También hubo un grupo musical de mujeres con distintos instrumentos que es un relieve del cual no se conoce ninguna imagen, por eso es importante ver cómo eran. No solo por cómo es el estilo artístico sino para saber cómo era la sociedad, sus costumbres y sus prácticas o rituales”, argumentó.

A futuro, el deseo de los integrantes del Proyecto Amenmose es conseguir el financiamiento para continuar con estas líneas de investigación que son importantes para rescatar una parte del patrimonio de la humanidad.

“Esperamos en el futuro poder contar con otro tipo de financiamiento, en esta campaña nos pagamos todos los pasajes salvo los de la UNLP y Facultad. Se hace muy duro porque nosotros estuvimos recolectando los fondos para funcionar allá, comprar el mínimo equipamiento y poder pagarle al instructor. Muchas cosas nos pagamos nosotros, ojalá que en el futuro tengamos alguna donación que nos pueda sostener de otra manera”, concluyó en diálogo con 0221.com.ar.

Finalmente llegó el momento tan esperado por los integrantes del Proyecto Amenmose, que tendrán el privilegio de trabajar para contribuir a la conservación de este monumento que tiene 3500 años de antigüedad. El aporte de nuestra casa de altos estudios y la gente para financiar la expedición.

11 de enero de 2020

A través de la plataforma de financiamiento colectivo Ideame, los investigadores de la UNLP reunieron fondos aportados por miles de pequeños inversores y pudieron comprar los elementos necesarios para realizar los trabajos de estudio y conservación en la tumba de Amenmose (TT 318), localizada en Sheikh Abd el-Qurna, Luxor, Egipto. La misión argentina partirá este domingo y está compuesta por expertos de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y el Conicet. Tendrán el privilegio de ingresar a la necrópolis que está ubicada a 700 kilómetros de El Cairo y que tiene más de 3.500 años de antigüedad.

“La verdad que estamos muy contentos porque nos han ayudado mucho, una parte la aportó la Facultad de Humanidades de la UNLP y el resto lo puso la gente gracias al financiamiento colectivo que creamos. Ellos colaboraron muchísimo”, explicó a 0221.com.ar la directora del Proyecto Amenmose, la Dra. Andrea Zingarelli.

En medio de los preparativos por el viaje, la investigadora contó que irán con un presupuesto básico para trabajar pero gracias al mismo compraron un datalloger, un dispositivo para controlar la humedad y temperatura del monumento, y un distanciómetro para hacer planos precisos de la tumba.

Por suerte pudimos comprar una gran cantidad de elementos para librería para hacer planos y top plans para lo que vamos excavando y relevando. Estamos muy agradecidos con todo lo que aportaron en este tiempo”, remarcó la Doctora.

A cambio de la donación, los pequeños inversores fueron recompensados con objetos relacionados al Proyecto Amenmose como, por ejemplo, lápices egipcios, una mención especial como colaborador o insignias digitales con el nombre de la persona.

Al equipo de investigadores lo completan Liliana Manzi, Silvana Yomaha, Silvana Fantechi, Eva Calomino, Fabio de Moraes Lima, María de los Ángeles Suárez, María Sarmiento, Miriam Hara, Leila Salem, María Belén Castro, Pablo Rosell y Yésica Leguizamón.

EL PROYECTO

Todo comenzó a principios del 2019, cuando los investigadores viajaron a Egipto con el propósito de iniciar un nuevo proyecto sobre la antigua cultura faraónica. Durante su estadía, el equipo dirigido por Zingarelli permaneció en El Cairo y Luxor visitando distintos sitios arqueológicos hasta que dieron con la tumba de Amenmose, un cantero de la necrópolis de Amón que vivió durante los reinados de Hathsepsut y Tutmosis III, en torno a los años 1479-1458 AC. Su sepulcro se halla entre las numerosas capillas funerarias de altos y medianos dignatarios distribuidas de manera irregular a lo largo de las colinas occidentales de la antigua Tebas.

Al regreso del primer viaje decidieron presentar un proyecto al Ministerio de Antigüedades de Egipto para que les otorgue un permiso para poder ingresar a la tumba y así realizar todo el trabajo de campo referido a los secretos ocultos dentro de este patrimonio histórico. En abril de 2019 las autoridades de aquel país decidieron darle luz verde para que los investigadores puedan estudiar estos valiosos registros pictóricos y escritos.

“La tumba excavada en la roca está decorada con magníficas pinturas y relieves que necesitan ser conservados para que no se pierdan para siempre. Estos valiosos registros pictóricos y escritos de la historia humana de más de 3500 años de antigüedad además necesitan ser estudiados y publicados para ser conocidos en todo el mundo", detalló Zingarelli. Y agregó: “El Ministerio de Antigüedades tiene una política de preservación de los monumentos para evitar su deterioro. En el futuro ellos difunden el turismo a partir de mostrar estas joyas que son el capital más importante que tienen”.

Mientras los investigadores conseguían los fondos, el diálogo con las autoridades de Egipto se mantuvo para tratar de agilizar todos los trámites una vez que pisen la arena de El Cairo. “Tenemos que pasar por muchas oficinas, la idea es comenzar a trabajar el 20 de enero”, le dijo la Doctora a 0221.com.ar.

Al ser consultada sobre lo que espera encontrar en la tumba, Zingarelli señaló que todavía desconocen qué es lo que van a encontrar porque otras misiones ingresaron pero no dejaron registros de las observaciones que realizaron. “Tenemos expectativas de poder relevar esas pinturas. Sin embargo, no sabemos exactamente qué se conserva de ellas, porque de algunas hay registros escritos y comentados pero la realidad es que no hay imágenes. Esto lo podemos recolectar para que sea de interés académica o científico pero también para la difusión de lo que hay ahí dentro”, añadió.

FUTURAS LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN

Por disposiciones ministeriales de Egipto, todo el material recolectado no podrá salir del país aunque si podrán traer todos los registros e información recabado durante la expedición. Por este motivo, un inspector estará acompañando a los investigadores de la UNLP, UBA, y Conicet para resguardar el estado de cada una de las piezas. “Lo que te permiten es llevarla a un taller para poder estudiarla, restaurarla o sacarle fotos más adecuadas”, enfatizó Zingarelli.  

Lo cierto es desde este domingo, la misión argentina tendrá el privilegio y responsabilidad de recuperar un pedazo del patrimonio histórico de las tumbas egipcias que servirá para sentar futuras líneas de investigación.

 

Es una emoción muy grande la que tenemos. Queremos ver los colores que tienen las pinturas, las formas y relieves. También hubo un grupo musical de mujeres con distintos instrumentos que es un relieve del cual no se conoce ninguna imagen, por eso es importante ver cómo eran. No solo por cómo es el estilo artístico sino para saber cómo era la sociedad, sus costumbres y sus prácticas o rituales”, argumentó.

A futuro, el deseo de los integrantes del Proyecto Amenmose es conseguir el financiamiento para continuar con estas líneas de investigación que son importantes para rescatar una parte del patrimonio de la humanidad.

“Esperamos en el futuro poder contar con otro tipo de financiamiento, en esta campaña nos pagamos todos los pasajes salvo los de la UNLP y Facultad. Se hace muy duro porque nosotros estuvimos recolectando los fondos para funcionar allá, comprar el mínimo equipamiento y poder pagarle al instructor. Muchas cosas nos pagamos nosotros, ojalá que en el futuro tengamos alguna donación que nos pueda sostener de otra manera”, concluyó en diálogo con 0221.com.ar.

COMENTARIOS

Finalmente llegó el momento tan esperado por los integrantes del Proyecto Amenmose, que tendrán el privilegio de trabajar para contribuir a la conservación de este monumento que tiene 3500 años de antigüedad. El aporte de nuestra casa de altos estudios y la gente para financiar la expedición.