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Tragedia del Lincoln: el cuerpo de Lucas Lin fue movido antes de la llegada de los peritos

El pequeño fue llevado en brazos desde la pileta hasta una oficina antes de la llegada de los peritos forenses. Así lo aseguraron los testigos que declararon en la causa. También manifestaron que el predio no contaba con camilla para traslado de emergencias.

La declaración de un policía y de una ex empleada de la colonia de vacaciones complicaron la situación de las autoridades del Colegio Lincoln de La Plata en base a su presunta y directa responsabilidad en la causa por la muerte del menor Lucas Lin, ahogado en la pileta de la colonia de verano del establecimiento educativo.

En  sus declaraciones se desprenden dos datos centrales: el lugar no contaba con una camilla de traslados ante posibles emergencias y las autoridades se manejaron con “frialdad” respecto a la familia de la víctima.

Según se lee e interpreta de las declaraciones que ya forman parte del expediente, el menor fue transportado en brazos desde la pileta hasta una oficina para continuar con las tareas de reanimación. En el predio no hay camillas de traslado, una omisión de elementos de seguridad que apunta directamente a la responsabilidad de los propietarios, quienes deben contar con todas las medidas de seguridad exigidas en el marco normativo.

Las normas de la ciencia forense indican que el cuerpo no puede ser movido del lugar hasta la llegada de los peritos. En este caso puntual el cadáver del menor no fue resguardado, eso implica, potencialmente, una posible contaminación de la escena del crimen.

Otro de los testigos describió que le llamó la atención que "nadie del establecimiento se acercó a los padres del nene (…), la frialdad con que manejaron la situación con los padres”.

Una de las ex empleadas de la colonia confirmó que al día siguiente del trágico episodio, quienes estuvieron al momento de hecho se reunieron con una psicóloga del colegio. El motivo, realizar un encuentro para hablar del tema y liberar tensiones, pero la profesional intentó enfocar a los trabajadores (futuros testigos del proceso) en que “el colegio no tenía nada que ver con lo que había pasado”. También confirmó que les pidieron que el lunes siguiente volvieran a trabajar. “Estábamos todos llorando, no habíamos hecho el duelo, cero respeto a la familia (de Lucas Lin), cero respeto a nosotros”, expresó la testigo.

Esta declaración le da musculatura procesal a la conducta de los directivos de la empresa educativa, quienes también están señalados de entorpecer la investigación. Tal como informó este medio, desde el colegio enviaron a la fiscal Cecilia Corfield, información desactualizada de su plantel de persona, lo que significó demoras en las notificaciones emanadas desde la fiscalía.

Los datos que contiene el documento son nombre y apellido de docentes, con sus respectivos domicilios, números de documento de identidad y teléfonos celulares. El informe fue escrutado en sede judicial. Detectaron que los domicilios están desactualizados y los números de teléfonos, "adulterados". Esta situación implica dificultades para los investigadores, que deben citar a los testigos pero las cédulas judiciales no llegan a destino.

Las declaraciones que hay en el expediente sumado a la conducta de la institución no hacen más que abrir interrogantes sobre el futuro de las autoridades. Uno de los escenarios posibles es  que sean procesados y no se descartan detenciones a los máximos responsables de la escuela privada.

En la causa penal fueron procesadas tres personas. El primero fue el encargado de la Colonia, Marcos Echaniz, quien en su declaración indagatoria por el delito de "homicidio culposo" apuntó a las autoridades de la escuelaSostuvo que recibió sugerencias para que declare una versión distinta a lo que había ocurrido para que el seguro de responsabilidad civil corra con los gastos de indemnizaciones. Otro de los acusados es el guardavida Martín Argüelles, acusado de abandono de persona seguido de muerte. La tercera es Carolina Muro, señalada también por abandono de persona seguido de muerte. Pidió la nulidad de su procesamiento, pero fue rechazado por el juez Guillermo Atencio. En su declaración, también complicó a las autoridades.

La tragedia estremeció a la opinión pública de La Plata y generó apoyo desde diversas partes del mundo. A dos meses de la muerte de Lucas, su papá Min Lin habló en exclusiva con 0221.com.ar y aseguro estar "partido". El hombre dio detalles sobre cómo sobrelleva la pérdida de su hijo y volvió a reiterar su pedido de justicia.

La familia de la víctima es asistida por los abogados Andrea Reynoso y Matías Pietra Sanz. Por el momento la fiscal Corfield centró la investigación en los empleados de la colonia, no así en las autoridades. Aunque queda mucha prueba por producir en el expediente, no se descarta que la arista empresarial del caso deposite en prisión a los propietarios del colegio.

El pequeño fue llevado en brazos desde la pileta hasta una oficina antes de la llegada de los peritos forenses. Así lo aseguraron los testigos que declararon en la causa. También manifestaron que el predio no contaba con camilla para traslado de emergencias.

30 de mayo de 2019

La declaración de un policía y de una ex empleada de la colonia de vacaciones complicaron la situación de las autoridades del Colegio Lincoln de La Plata en base a su presunta y directa responsabilidad en la causa por la muerte del menor Lucas Lin, ahogado en la pileta de la colonia de verano del establecimiento educativo.

En  sus declaraciones se desprenden dos datos centrales: el lugar no contaba con una camilla de traslados ante posibles emergencias y las autoridades se manejaron con “frialdad” respecto a la familia de la víctima.

Según se lee e interpreta de las declaraciones que ya forman parte del expediente, el menor fue transportado en brazos desde la pileta hasta una oficina para continuar con las tareas de reanimación. En el predio no hay camillas de traslado, una omisión de elementos de seguridad que apunta directamente a la responsabilidad de los propietarios, quienes deben contar con todas las medidas de seguridad exigidas en el marco normativo.

Las normas de la ciencia forense indican que el cuerpo no puede ser movido del lugar hasta la llegada de los peritos. En este caso puntual el cadáver del menor no fue resguardado, eso implica, potencialmente, una posible contaminación de la escena del crimen.

Otro de los testigos describió que le llamó la atención que "nadie del establecimiento se acercó a los padres del nene (…), la frialdad con que manejaron la situación con los padres”.

Una de las ex empleadas de la colonia confirmó que al día siguiente del trágico episodio, quienes estuvieron al momento de hecho se reunieron con una psicóloga del colegio. El motivo, realizar un encuentro para hablar del tema y liberar tensiones, pero la profesional intentó enfocar a los trabajadores (futuros testigos del proceso) en que “el colegio no tenía nada que ver con lo que había pasado”. También confirmó que les pidieron que el lunes siguiente volvieran a trabajar. “Estábamos todos llorando, no habíamos hecho el duelo, cero respeto a la familia (de Lucas Lin), cero respeto a nosotros”, expresó la testigo.

Esta declaración le da musculatura procesal a la conducta de los directivos de la empresa educativa, quienes también están señalados de entorpecer la investigación. Tal como informó este medio, desde el colegio enviaron a la fiscal Cecilia Corfield, información desactualizada de su plantel de persona, lo que significó demoras en las notificaciones emanadas desde la fiscalía.

Los datos que contiene el documento son nombre y apellido de docentes, con sus respectivos domicilios, números de documento de identidad y teléfonos celulares. El informe fue escrutado en sede judicial. Detectaron que los domicilios están desactualizados y los números de teléfonos, "adulterados". Esta situación implica dificultades para los investigadores, que deben citar a los testigos pero las cédulas judiciales no llegan a destino.

Las declaraciones que hay en el expediente sumado a la conducta de la institución no hacen más que abrir interrogantes sobre el futuro de las autoridades. Uno de los escenarios posibles es  que sean procesados y no se descartan detenciones a los máximos responsables de la escuela privada.

En la causa penal fueron procesadas tres personas. El primero fue el encargado de la Colonia, Marcos Echaniz, quien en su declaración indagatoria por el delito de "homicidio culposo" apuntó a las autoridades de la escuelaSostuvo que recibió sugerencias para que declare una versión distinta a lo que había ocurrido para que el seguro de responsabilidad civil corra con los gastos de indemnizaciones. Otro de los acusados es el guardavida Martín Argüelles, acusado de abandono de persona seguido de muerte. La tercera es Carolina Muro, señalada también por abandono de persona seguido de muerte. Pidió la nulidad de su procesamiento, pero fue rechazado por el juez Guillermo Atencio. En su declaración, también complicó a las autoridades.

La tragedia estremeció a la opinión pública de La Plata y generó apoyo desde diversas partes del mundo. A dos meses de la muerte de Lucas, su papá Min Lin habló en exclusiva con 0221.com.ar y aseguro estar "partido". El hombre dio detalles sobre cómo sobrelleva la pérdida de su hijo y volvió a reiterar su pedido de justicia.

La familia de la víctima es asistida por los abogados Andrea Reynoso y Matías Pietra Sanz. Por el momento la fiscal Corfield centró la investigación en los empleados de la colonia, no así en las autoridades. Aunque queda mucha prueba por producir en el expediente, no se descarta que la arista empresarial del caso deposite en prisión a los propietarios del colegio.

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El pequeño fue llevado en brazos desde la pileta hasta una oficina antes de la llegada de los peritos forenses. Así lo aseguraron los testigos que declararon en la causa. También manifestaron que el predio no contaba con camilla para traslado de emergencias.