Las heridas en la oposición después del respaldo a la rendición de cuentas de Garro
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Las heridas en la oposición después del respaldo a la rendición de cuentas de Julio Garro

Cambiemos no hubiera tenido el número necesario para obtener el visto bueno si no hubiera sido por los votos de tres opositores. El hecho puede profundizar una división con impacto en los armados electorales. Los argumentos de los que dieron el "sí" y el debate por el rol de la oposición.

La oposición en el Concejo Deliberante de La Plata quedó herida después del tratamiento de la Rendición de Cuentas del intendente Julio Garro, la cual obtuvo tuvo trámite favorable gracias al voto positivo de tres concejales de la oposición. Las consecuencias podrían ser una profundización de las divisiones con impacto en el ordenamiento de los armados electorales. Pero también un debate en torno al rol de la oposición en el ámbito deliberativo.

Primero una descripción de la escena: el oficialismo contaba con once votos previos asegurados, por la deserción de la radical disidente Florencia Rollié. Necesitaba sí o sí el acompañamiento de al menos un opositor y consiguió tres. Luciano Sanguinetti (Alternativa Federal), Gastón Crespo (GEN) y Fabián Lugli (PJ) dieron el “sí” y quedaron en el foco de las críticas de los otros diez que dijeron “no”. En ese grupo hay distintaas vertientes del peronismo (la kirchnerista y la alternativa federal) y la radical ya mencionada. 

El desenlace no es nuevo. Varias veces la oposición hubiera tenido el número para ganar votaciones, pero por distintos reacomodamientos las dejó pasar. La última y más resonante fue la elección de la presidencia y las vicepresidencias del cuerpo, cuando fracasó un intento de ir por el lugar que hoy ocupa Ileana Cid.

Ahora, la cercanía de las elecciones y los posicionamientos de cada uno le otorgan otra dimensión a lo ocurrido. Podría tener como incidencia un acercamiento entre el lavagnismo en La Plata, representado por Sanguinetti, y el GEN. Y como consecuencia un distanciamiento con sectores peronistas, también ligados a Alternativa Federal, como el que encarnan Lorena Riesgo y Pedro Borgini. También quedó expuesta en el voto en contra del dirigente camionero Miguel Lugli, su diferencia de criterio con Lugli, su excompañero de bloque PJ.

Pero más allá de esa implicancia electoral, que finalmente puede no reflejarse, la división de la oposición que termina garantizando un “trámite exitoso” al oficialismo generó un debate sobre su rol. Sobre todo después de algunos dichos críticos que por lo bajo expresaron los concejales que rechazaron los números.

En ese marco, Sanguinetti y Crespo, que no hablaron en el recinto, sí argumentaron su posstura ante la consulta de 0221.com.ar.

El más duro en ese sentido fue Sanguinetti, quien dijo que “una parte de la oposición cree que aprobar la rendición de cuentas implica suscribir una política de gobierno, y en realidad es una puesta en papeles de cómo el Ejecutivo gastó el Presupuesto del año anterior. Es una facultad del gobierno y es un procedimiento que han ejecutado todos los oficialismos”, dijo.

“No comparto como gastan la plata, cuáles son sus prioridades pero hay que respetar las mayorías” dijo el hombre de Roberto Lavagna en La Plata. “Podés objetar la política, pero después técnicamente si los papeles están presentados, si la documentación está en orden, el cómo se gastó la plata es una potestad del intendente que ganó las elecciones”.

Pero el exdecano de Periodismo abrió el debate sobre el rol opositor en la agenda de la ciudad. “Entendemos que no es negarse a todo, sino discutir las políticas y tratar torcer la agenda del oficialismo”, analizó. Y mencionó dos ejemplos en los que participó.

Uno es el Fondo Educativo “en el cual logramos que el Ejecutivo invierta los recursos que ni siquiera había invertido nunca la gestión anterior, con lo cual los que hablan desde un púlpito debiera callarse la boca” dijo cargando contra los ediles que tuvieron relación con gobierno de Pablo Bruera.

Y el otro es el Fondo Solidario de 40 millones de pesos para los clubes de barrio. “Es lo único que se va a lograr torcer de esta gestión del ajuste” dijo. Y se preguntó: “Quién consigue torcer la agenda del oficialismo, los que se niegan a todo y hacen grandes discursos, o los que trabajaos en serio con la comunidad”.

Por su lado, el concejal del GEN Gastón Crespo, “la rendición de cuentas desde lo estrictamente técnico cerraba y desde el punto de vista político tenemos muchas diferencias de las prioridades del gasto, pero los vecinos acompañaron con sus votos en las dos elecciones de 2015 y 2017 a este gobierno municipal y no a nosotros”.

Agregó que “este año los vecinos democráticamente con su voto definirán quien gobernara la ciudad por los próximos cuatro años. Es nuestra responsabilidad y obligación construir una alternativa de gobierno municipal distinto a Cambiemos”.

Cambiemos no hubiera tenido el número necesario para obtener el visto bueno si no hubiera sido por los votos de tres opositores. El hecho puede profundizar una división con impacto en los armados electorales. Los argumentos de los que dieron el "sí" y el debate por el rol de la oposición.

25 de abril de 2019

La oposición en el Concejo Deliberante de La Plata quedó herida después del tratamiento de la Rendición de Cuentas del intendente Julio Garro, la cual obtuvo tuvo trámite favorable gracias al voto positivo de tres concejales de la oposición. Las consecuencias podrían ser una profundización de las divisiones con impacto en el ordenamiento de los armados electorales. Pero también un debate en torno al rol de la oposición en el ámbito deliberativo.

Primero una descripción de la escena: el oficialismo contaba con once votos previos asegurados, por la deserción de la radical disidente Florencia Rollié. Necesitaba sí o sí el acompañamiento de al menos un opositor y consiguió tres. Luciano Sanguinetti (Alternativa Federal), Gastón Crespo (GEN) y Fabián Lugli (PJ) dieron el “sí” y quedaron en el foco de las críticas de los otros diez que dijeron “no”. En ese grupo hay distintaas vertientes del peronismo (la kirchnerista y la alternativa federal) y la radical ya mencionada. 

El desenlace no es nuevo. Varias veces la oposición hubiera tenido el número para ganar votaciones, pero por distintos reacomodamientos las dejó pasar. La última y más resonante fue la elección de la presidencia y las vicepresidencias del cuerpo, cuando fracasó un intento de ir por el lugar que hoy ocupa Ileana Cid.

Ahora, la cercanía de las elecciones y los posicionamientos de cada uno le otorgan otra dimensión a lo ocurrido. Podría tener como incidencia un acercamiento entre el lavagnismo en La Plata, representado por Sanguinetti, y el GEN. Y como consecuencia un distanciamiento con sectores peronistas, también ligados a Alternativa Federal, como el que encarnan Lorena Riesgo y Pedro Borgini. También quedó expuesta en el voto en contra del dirigente camionero Miguel Lugli, su diferencia de criterio con Lugli, su excompañero de bloque PJ.

Pero más allá de esa implicancia electoral, que finalmente puede no reflejarse, la división de la oposición que termina garantizando un “trámite exitoso” al oficialismo generó un debate sobre su rol. Sobre todo después de algunos dichos críticos que por lo bajo expresaron los concejales que rechazaron los números.

En ese marco, Sanguinetti y Crespo, que no hablaron en el recinto, sí argumentaron su posstura ante la consulta de 0221.com.ar.

El más duro en ese sentido fue Sanguinetti, quien dijo que “una parte de la oposición cree que aprobar la rendición de cuentas implica suscribir una política de gobierno, y en realidad es una puesta en papeles de cómo el Ejecutivo gastó el Presupuesto del año anterior. Es una facultad del gobierno y es un procedimiento que han ejecutado todos los oficialismos”, dijo.

“No comparto como gastan la plata, cuáles son sus prioridades pero hay que respetar las mayorías” dijo el hombre de Roberto Lavagna en La Plata. “Podés objetar la política, pero después técnicamente si los papeles están presentados, si la documentación está en orden, el cómo se gastó la plata es una potestad del intendente que ganó las elecciones”.

Pero el exdecano de Periodismo abrió el debate sobre el rol opositor en la agenda de la ciudad. “Entendemos que no es negarse a todo, sino discutir las políticas y tratar torcer la agenda del oficialismo”, analizó. Y mencionó dos ejemplos en los que participó.

Uno es el Fondo Educativo “en el cual logramos que el Ejecutivo invierta los recursos que ni siquiera había invertido nunca la gestión anterior, con lo cual los que hablan desde un púlpito debiera callarse la boca” dijo cargando contra los ediles que tuvieron relación con gobierno de Pablo Bruera.

Y el otro es el Fondo Solidario de 40 millones de pesos para los clubes de barrio. “Es lo único que se va a lograr torcer de esta gestión del ajuste” dijo. Y se preguntó: “Quién consigue torcer la agenda del oficialismo, los que se niegan a todo y hacen grandes discursos, o los que trabajaos en serio con la comunidad”.

Por su lado, el concejal del GEN Gastón Crespo, “la rendición de cuentas desde lo estrictamente técnico cerraba y desde el punto de vista político tenemos muchas diferencias de las prioridades del gasto, pero los vecinos acompañaron con sus votos en las dos elecciones de 2015 y 2017 a este gobierno municipal y no a nosotros”.

Agregó que “este año los vecinos democráticamente con su voto definirán quien gobernara la ciudad por los próximos cuatro años. Es nuestra responsabilidad y obligación construir una alternativa de gobierno municipal distinto a Cambiemos”.

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