En Villa Castells llevan 5 días sin agua y denuncian que ABSA no les atiende los reclamos
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En Villa Castells llevan cinco días sin agua y denuncian que ABSA no les atiende los reclamos

Usuarios de esa localidad de la zona norte de La Plata no cuentan con el servicio de la empresa que se niega a cumplir con las resoluciones judiciales que la obliga a no cobrar por el mal servicio que brinda, sin embargo las facturas llegaron con aumentos superiores al 30%.

Gran parte de la comunidad de Villa Castells padece la falta de agua y baja presión desde el pasado viernes 12 de abril. La empresa ABSA da respuestas distintas y poco claras a las decenas de reclamos oficiales realizados en la línea telefónica de atención al cliente.

En rigor el servicio de agua en esa zona es deficientes desde el al menos, el año 2013, cuando se detectó que el agua no es apta para consumo humano. Desde el juzgado de Defensa del Consumidor se ordenó a la firma proveedora que deje de cobrar el servicio de agua corriente hasta tanto sea apta para consumo, pero ABSA desconoce la resolución del juez Dante Rusconi y aplica sucesivos tarifazos avalados por la gobernadora María Eugenia Vidal. Esa rebeldía judicial derivó en la imputación penal a todos los integrantes del directorio de la firma.

Frentistas de esa zona de Gonnet se expresaron mediante redes sociales y dieron a conocer una situación que padecen hace, al menos, cinco jornadas. Todo comenzó el viernes por la tarde con la baja de presión del servicio. A las pocas horas se vaciaron los tanques domiciliarios y el servicio no se restituyó por completo desde entonces.

Varios vecinos que llamaron a la empresa se encontraron con respuestas como “no hay electricidad para los bombeadores” con la intención de descargar su responsabilidad en la empresa Edelap, sin reconocer que la prestataria del servicio de agua y cloacas debe tener equipos de generación propio.

Otros usuarios aseguran que las operadoras telefónicas les dicen que “no hay ningún problema general en la zona, debe ser un inconveniente puntual del domicilio particular” y la tercera opción de respuestas es el hit 2019: “se rompió el acueducto”, la justificación más escuchada durante el verano en la zona norte de La Plata.

El pasado 16 de enero se rompió el acueducto que se construye en la zona y se agravó la situación. Lo mismo ocurrió una semana después y en, al menos, otras tres oportunidades, es decir, cinco roturas. Mientras el agua no llega como debe, la empresa intima a los vecinos a pagar deudas por servicios que no presta.

Mientras Aguas Bonaerenses SA solicita nuevos aumentos y el presidente de la firma asegura estar llevando a cabo uno de los más ambiciosos planes de infraestructura, los reclamos contra la empresa y el servicio que presta se acumulan unos tras otros.

El responsable efímero de la empresa es Raffaele Sardella, una de las personas de máxima confianza del presidente Mauricio Macri que desembarcó en el gabinete bonaerense de María Eugenia Vidal.

Los problemas con el servicio de agua en La Plata no son nuevos, pero se acrecientan a medida que pasan los años, independientemente del color político de turno en la gestión del Estado. Su conducta se mantiene constante, prestar servicios deficientes, a lo que creativamente sumaron, el alza de las tarifas por encima de los aumentos salariales de la población, típica maniobra para aspirar recursos de los sectores medio en beneficio de las grandes empresas.

 

Usuarios de esa localidad de la zona norte de La Plata no cuentan con el servicio de la empresa que se niega a cumplir con las resoluciones judiciales que la obliga a no cobrar por el mal servicio que brinda, sin embargo las facturas llegaron con aumentos superiores al 30%.

17 de abril de 2019

Gran parte de la comunidad de Villa Castells padece la falta de agua y baja presión desde el pasado viernes 12 de abril. La empresa ABSA da respuestas distintas y poco claras a las decenas de reclamos oficiales realizados en la línea telefónica de atención al cliente.

En rigor el servicio de agua en esa zona es deficientes desde el al menos, el año 2013, cuando se detectó que el agua no es apta para consumo humano. Desde el juzgado de Defensa del Consumidor se ordenó a la firma proveedora que deje de cobrar el servicio de agua corriente hasta tanto sea apta para consumo, pero ABSA desconoce la resolución del juez Dante Rusconi y aplica sucesivos tarifazos avalados por la gobernadora María Eugenia Vidal. Esa rebeldía judicial derivó en la imputación penal a todos los integrantes del directorio de la firma.

Frentistas de esa zona de Gonnet se expresaron mediante redes sociales y dieron a conocer una situación que padecen hace, al menos, cinco jornadas. Todo comenzó el viernes por la tarde con la baja de presión del servicio. A las pocas horas se vaciaron los tanques domiciliarios y el servicio no se restituyó por completo desde entonces.

Varios vecinos que llamaron a la empresa se encontraron con respuestas como “no hay electricidad para los bombeadores” con la intención de descargar su responsabilidad en la empresa Edelap, sin reconocer que la prestataria del servicio de agua y cloacas debe tener equipos de generación propio.

Otros usuarios aseguran que las operadoras telefónicas les dicen que “no hay ningún problema general en la zona, debe ser un inconveniente puntual del domicilio particular” y la tercera opción de respuestas es el hit 2019: “se rompió el acueducto”, la justificación más escuchada durante el verano en la zona norte de La Plata.

El pasado 16 de enero se rompió el acueducto que se construye en la zona y se agravó la situación. Lo mismo ocurrió una semana después y en, al menos, otras tres oportunidades, es decir, cinco roturas. Mientras el agua no llega como debe, la empresa intima a los vecinos a pagar deudas por servicios que no presta.

Mientras Aguas Bonaerenses SA solicita nuevos aumentos y el presidente de la firma asegura estar llevando a cabo uno de los más ambiciosos planes de infraestructura, los reclamos contra la empresa y el servicio que presta se acumulan unos tras otros.

El responsable efímero de la empresa es Raffaele Sardella, una de las personas de máxima confianza del presidente Mauricio Macri que desembarcó en el gabinete bonaerense de María Eugenia Vidal.

Los problemas con el servicio de agua en La Plata no son nuevos, pero se acrecientan a medida que pasan los años, independientemente del color político de turno en la gestión del Estado. Su conducta se mantiene constante, prestar servicios deficientes, a lo que creativamente sumaron, el alza de las tarifas por encima de los aumentos salariales de la población, típica maniobra para aspirar recursos de los sectores medio en beneficio de las grandes empresas.

 

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