La fiscal que investiga la causa por presuntos abusos sexuales que habría cometido el cura Eduardo Lorenzo, se opuso al sobreseimiento que pidió la defensa y ahora el planteo debe ser resuelto por el juez de Garantías del caso, confirmaron fuentes judiciales a 0221.com.ar.
Ana Medina tiene a cargo la investigación desde el año 2008, cuando Julio César Frutos, padrino de un joven, denunció que su ahijado fue abusado por el párroco. En la causa declararon empleados de la Iglesia Inmaculada Madre de Dios de la que dependía el hogar donde estaba por una decisión judicial. El niño, en una situación de vulnerabilidad importante después de pasar varios años en la calle y en distintos hogares, denunció haber sido abusado -junto a otros compañeros más- humillado y ultrajado por el cura Eduardo Lorenzo.
Durante la investigación los instructores judiciales y la fiscal se entrevistaron con jóvenes de la casa de abrigo y empleados. En las varias testimoniales que figuran en el expediente, ninguno de los declarantes acusó directamente al cura por abusos sexuales o malos tratos de tono denigrante.
Medina decidió archivar la causa por no hallar pruebas suficientes para sostener un procesamiento. Es importante resaltar que el archivo del expediente permitía, como queda demostrado, reabrir la instrucción, a diferencia de lo que representa un sobreseimiento que, en caso de dictarse, el acusado no podría volver a ser juzgado por ese caso, tal como lo establece el principio del non bis in ídem, es decir, en Argentina nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo hecho.
La defensa del cura, a cargo del abogado Alfredo Gascón, solicitó el desarchivo del expediente y planteó el sobreseimiento del cura pero la fiscal se opuso al cese de la acusación. Este contrapunto deberá ser resuelto por el juez de Garantías, Juan Pablo Masi, titular del juzgado de Garantías 4 de La Plata.
En febrero de este año, Lorenzo finalmente renunció ante el Arzobispo Víctor "Tucho Fernández para asumir como párroco en la Iglesia Nuestra Señora del Carmen de Tolosa. El prelado iba a asumir ese cargo pero una comunidad de más de 200 padres y madres del colegio quisieron impedirlo, con una solicitada que enviaron al arzobispado en la que pidieron su intervención en el conflicto. Es que Lorenzo no sólo arrastraba la denuncia sexual efectuada por León (cuyo nombre es ficticio para proteger su identidad) sino también fuertes críticas por parte de dos padres que recibieron una carta documento por comentar sobre esa causa, cuyo número de expediente es el Nº 25601/08.
El Arzobispo platense tuvo una actuación extraña en todo esto: primero ratificó la permanencia de Lorenzo en la iglesia Nuestra Señora del Carmen, que está al lado del colegio que lleva el mismo nombre. Luego, 15 días después y con una "sentada" de padres y madres prevista para el 11 de febrero, Fernández optó por hacer un intercambio ameno de cartas con el prelado y aceptar finalmente la renuncia, lo que hizo que Lorenzo se quedara en la escuela Inmaculada Madre de Dios de Gonnet. En una ceremonia celebrada este último domingo 24 de marzo, donde no se habló de la dictadura cívico-militar-eclesiástica, se ratificó el compromiso de Lorenzo como párroco de ese lugar.