A fines de enero se instaló un obrador en el cruce ferroviario de 1 y 32 para comenzar la construcción de un paso bajo nivel, con el objetivo de que los autos puedan cruzar sin restricciones, a la vez que las formaciones no tengan que aminorar la marcha en el lugar. Sin embargo, el proyecto y la obra es fuertemente resistida por los vecinos, que demostraron su descontento en varias ocasiones y proponen soterrar el último tramo del tren en su ingreso y egreso de la ciudad.
En ese marco, este viernes volvieron a reunirse en 2 y 532 y marcharon hasta las inmediaciones de 1 y 32 donde se lleva a cabo la obra. Los vecinos realizaron un abrazo simbólico a los árboles que, aseguran, deberán ser eliminados en el marco de los trabajos que requiere el nuevo paso bajo nivel.
El último sábado, en tanto, realizaron una protesta, en la que destruyeron los alambrados y las lonas que estaban colocados en el lugar, lo cual quedó registrado en un vídeo que ellos mismos filmaron.
Los vecinos de la zona también son apoyados por miembros de organizaciones no gubernamentales de la ciudad que se resisten a los trabajos y piden que el ingreso del tren eléctrico sea bajo trinchera, soterrando el último tramo del tren hasta la estación de 1 y 44.
La obra se da en el marco de las inversiones que prevé realizar el Ministerio de Transporte de la Nación para agilizar el servicio y triplicar las frecuencias y, según se explicó en el Municipio, el soterramiento no es una opción viable desde el punto de vista económico.

En ese marco, las autoridades se mostraron dispuestas a seguir dialogando con los frentistas para tomar en cuenta sus inquietudes y tomar decisiones en consecuencia, garantizando que todos los vecinos puedan ser tenidos en cuenta.