De Belisario al cine de terror, mano a mano con el director platense que llega a Netflix
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De Belisario al cine de terror, mano a mano con el director platense que llega a Netflix

A pocos días de que su obra fuera nominada para los premios Quirino, los denominados Oscar de la Animación, el cineasta dialogó con 0221.com.ar para contar cómo empezó su recorrido profesional. Las dificultades de transcender en La Plata y cómo conseguir apoyo económico para las producciones locales. Las proyecciones en los cines de Estados Unidos y el mundo. Los inicios en el género de terror y el día que visitó la inauguración del Planetario de la UNLP, lo que le cambió su vida.

La exitosa película "Belisario. El pequeño gran héroe del Cosmos" nació de la forma menos esperada. Tras un largo recorrido que incluyó la proyección de doce películas, el director platense Hernán Moyano decidió tomarse un descanso de todas las presiones y responsabilidades que implicaba estar al frente de todo un set de filmación y en ese intermedio consiguió trabajo como camarógrafo para un noticiero local. En una de sus salidas junto al móvil de TV, le tocó asistir a la inauguración del Planetario de La Plata. Aquel día, Hernán y su compañera fueron a entrevistar a las autoridades de la UNLP en el marco de la presentación del nuevo espacio astronómico que supo darle un nuevo atractivo al Paseo del Bosque y generó una verdadera innovación en la materia. Cuando salió ya tenía la decisión tomada: escribiría guiones para hacer una película con tecnología full dome.

"En el Planetario les plantee que quería hacer algo y me dijeron que nunca se habían hecho nada, que los materiales se compranban afuera. Esa fue la confirmación de que tenía que hacerlo, sabía que tenía que dar el paso al vacío", afirmó a 0221.com.ar el cineasta platense. En esa línea contó que, luego de entrar a la flamante sala, se dio cuenta que “a partir de ahora todo lo que sé, no lo sé más”.

Amante del cine de terror, Moyano comenzó a desarrollar su fanatismo por el cine en la sala de su casa junto a padre. Él mismo lo define como una enfermedad por las películas. Esta enfermedad de la que habla, fue la que hizo que, mientras transitaba sus últimos años como estudiante secundario en el Albert Thomas, decidiera trabajar en la productora del hermano de un amigo durante tres años. La experiencia sirvió para conocer todos y cada uno los secretos que hay en el detrás de escena de un set de filmación, además de participar en charlas con actores y guionistas.

"Cuando terminé el colegio, justo se reabrió la carrera de cine en Bellas Artes pero ya tenía tres años de experiencia en la calle y me pasaba que ya había visto muchas cosas. Sentía  una inquietud muy grande por hacer, ya conocía la dinámica para trabajar y los procesos", detalló en diálogo con este portal.


En medio de sus primeros pasos en su recorrido académico, y desoyendo las advertencias de sus profesores, Hernán y su grupo de trabajo comenzó a trabajar en la producción de  Habitaciones para Turistas (2004), su primera película como productor. “Era todo muy distinto porque no existía el cine digital, la primera cámara digital llego ese año al país, con un prototipo. Mucha gente se resistía al cine digital, decían que iba a ser una moda y que el cine siempre iba a ser cine”, explicó y añadió que “lo mismo ocurría con el género, nos decían que no hagamos terror pero les demostramos que si se puede hacer este tipo de películas en Argentina”.


Luego de cuatro años de un intenso trabajo, Moyano y su productora terminaron el film que fue muy aclamado en el extranjero pero, paradójicamente, no tuvo el mismo reconocimiento en La Plata. El 20 de octubre de 2005, Habitaciones para Turistas se estrenó en una sala de Estados Unidos y su éxito fue tal que consiguió vender los derechos para que se haga una remake. “Fue una de las primeras veces en la historia del cine nacional”, señaló.

Los exitos comenzaron a ser una moneda corriente y, con cada producto de su autoría, lograba la atención de las principales industrias cinematográficas. Con el guion y montaje de Sudor Frio (2011), Moyano confirmó que lo suyo era el terror y la película consiguió ubicarse como la más taquillera del país en el género. En ese momento, el cineasta alcanzó un sueño que lo desvelaba desde muy chico: su padre vio su nombre en los créditos finales de una película de terror.

EL FENÓMENO BELISARIO

El fulldome es un formato de proyección basado en películas panorámicas en 360° que encuentran dentro de una estructura de domo. Como no era un área que había sido explorado en el país, Moyano decidió apostar fuerte para transcender en algo que, hasta el momento, solo se había hecho en Estados Unidos y Europa, y con presupuestos siderales.

“Me junte con las autoridades del Planetario y me dieron un presupuesto de 80 mil pesos que después se hizo de 150 mil pesos. Lo primero que hice fue decirles que no iba a cobrar y pude armar un equipo de diez personas”, reveló el cineasta en diálogo con este portal.

Un año y medio más tarde, Belisario ya estaba listo para ser estrenado en el domo del Bosque de la ciudad. La historia atrapó tanto a los grandes como a los pequeños, y se convirtió en un éxito que sobrepasó cualquier expectativa, incluso la del propio Moyano. “Nosotros no sabíamos si lo íbamos a poder terminar, cuando lo vimos proyectado nos emocionamos muchos”, señaló.

La película contó con el aporte gratis de la banda sonora de Bratislava, gracias a un joven chileno que estaba estudiando en la Universidad de Barcelona y decidió regalarles la música para que los pequeños disfruten y se emocionen al máximo con el primer ratón que Argentina envió al espacio.Cuando sucedió eso nos dimos cuenta que estaba destinado al éxito. Por suerte no escuchamos un comentario negativo contra Belisario, sino todo lo contrario. Creo que es un orgullo para la ciudad”, remarcó Moyano.

Como sucedió con otros productos, las principales industrias comenzaron a mirar Belisario y la película logró ser proyectada en otros planetarios del mundo. A principios de este 2019, el film recibió la nominación de los Premios Quirino como “Mejor Obra Innovadora de Animación Iberoamericana”.

“Por supuesto que es un orgullo pero a veces me frustra no tener el reconocimiento de todo lo que venimos haciendo. La organización me invitó a pasar unos días a Tenerife, donde se hace la gala, pero tengo que costearme el pasaje. Ahora estoy manteniendo charlas con diputados y gente que está en políticas de cultura pero pienso que si esto mismo se hubiese hecho en Buenos Aires, es distinto y tendría otra repercusión”, confesó Moyano.

NETFLIX Y LOS DESAFÍOS PARA EL 2019

Lejos de detenerse, el director platense está trabajando en dos ambiciosos proyectos que, en caso de concretarse, darán que hablar en el seno del mundo del cine. Como la principal novedad, Moyano está trabajando para hacer una remake de la popular serie de los ‘80 “El Pulpo Negro”, una miniserie de suspenso protagonizada por Narciso Ibáñez Menta y que fue emitida en el país por Canal 9.

El proyecto llamó el interés de grandes cadenas como Amazon, Netflix, Fox, Telefé, Televisa, entre otras. La historia de esta serie es la de Héctor Rodas, el protagonista que tiene la teoría de que  la inteligencia humana es el arma más fuerte que existe, es decir, tiene la teoría de que puede convertir a cualquiera en asesino. A lo largo de las temporadas, planifica crímenes perfectos y manipula gente para que haga lo que planifica.

El otro es una serie animada llamada “Innocenza” para una productora local llamada Sybila. Para sorpresa de muchos, Moyano está escribiendo el guion junto a Emma Díaz, una niña de tan solo ocho años. “Para qué voy a tratar de entender a los chicos si me puede juntar a escribir con ellos, a veces los subestimamos y son más inteligentes que nosotros”, expresó Hernán y agregó que “con Belisario me di cuenta que veían cosas que los grandes no”.

El 2019 parece ser otro año fundamental en la carrera del director. Ese que aprendió los secretos del cine con tan solo 16 años y conoció su pasión en la sala de su casa mirando películas con su papá. En los próximos días, si la ayuda llega, estará viajando a España para competir con grandes industrias cinematográficos como México y Brasil.

De todas formas, la frustración continúa por no tener el reconocimiento en su propia ciudad, a pesar de que sus películas deleitaron a públicos de otras partes del mundo. El próximo objetivo será realizar la segunda parte de Belisario pero, por el momento, no hubo una propuesta de la UNLP para encarar el proyecto.

A pocos días de que su obra fuera nominada para los premios Quirino, los denominados Oscar de la Animación, el cineasta dialogó con 0221.com.ar para contar cómo empezó su recorrido profesional. Las dificultades de transcender en La Plata y cómo conseguir apoyo económico para las producciones locales. Las proyecciones en los cines de Estados Unidos y el mundo. Los inicios en el género de terror y el día que visitó la inauguración del Planetario de la UNLP, lo que le cambió su vida.

23 de febrero de 2019

La exitosa película "Belisario. El pequeño gran héroe del Cosmos" nació de la forma menos esperada. Tras un largo recorrido que incluyó la proyección de doce películas, el director platense Hernán Moyano decidió tomarse un descanso de todas las presiones y responsabilidades que implicaba estar al frente de todo un set de filmación y en ese intermedio consiguió trabajo como camarógrafo para un noticiero local. En una de sus salidas junto al móvil de TV, le tocó asistir a la inauguración del Planetario de La Plata. Aquel día, Hernán y su compañera fueron a entrevistar a las autoridades de la UNLP en el marco de la presentación del nuevo espacio astronómico que supo darle un nuevo atractivo al Paseo del Bosque y generó una verdadera innovación en la materia. Cuando salió ya tenía la decisión tomada: escribiría guiones para hacer una película con tecnología full dome.

"En el Planetario les plantee que quería hacer algo y me dijeron que nunca se habían hecho nada, que los materiales se compranban afuera. Esa fue la confirmación de que tenía que hacerlo, sabía que tenía que dar el paso al vacío", afirmó a 0221.com.ar el cineasta platense. En esa línea contó que, luego de entrar a la flamante sala, se dio cuenta que “a partir de ahora todo lo que sé, no lo sé más”.

Amante del cine de terror, Moyano comenzó a desarrollar su fanatismo por el cine en la sala de su casa junto a padre. Él mismo lo define como una enfermedad por las películas. Esta enfermedad de la que habla, fue la que hizo que, mientras transitaba sus últimos años como estudiante secundario en el Albert Thomas, decidiera trabajar en la productora del hermano de un amigo durante tres años. La experiencia sirvió para conocer todos y cada uno los secretos que hay en el detrás de escena de un set de filmación, además de participar en charlas con actores y guionistas.

"Cuando terminé el colegio, justo se reabrió la carrera de cine en Bellas Artes pero ya tenía tres años de experiencia en la calle y me pasaba que ya había visto muchas cosas. Sentía  una inquietud muy grande por hacer, ya conocía la dinámica para trabajar y los procesos", detalló en diálogo con este portal.


En medio de sus primeros pasos en su recorrido académico, y desoyendo las advertencias de sus profesores, Hernán y su grupo de trabajo comenzó a trabajar en la producción de  Habitaciones para Turistas (2004), su primera película como productor. “Era todo muy distinto porque no existía el cine digital, la primera cámara digital llego ese año al país, con un prototipo. Mucha gente se resistía al cine digital, decían que iba a ser una moda y que el cine siempre iba a ser cine”, explicó y añadió que “lo mismo ocurría con el género, nos decían que no hagamos terror pero les demostramos que si se puede hacer este tipo de películas en Argentina”.


Luego de cuatro años de un intenso trabajo, Moyano y su productora terminaron el film que fue muy aclamado en el extranjero pero, paradójicamente, no tuvo el mismo reconocimiento en La Plata. El 20 de octubre de 2005, Habitaciones para Turistas se estrenó en una sala de Estados Unidos y su éxito fue tal que consiguió vender los derechos para que se haga una remake. “Fue una de las primeras veces en la historia del cine nacional”, señaló.

Los exitos comenzaron a ser una moneda corriente y, con cada producto de su autoría, lograba la atención de las principales industrias cinematográficas. Con el guion y montaje de Sudor Frio (2011), Moyano confirmó que lo suyo era el terror y la película consiguió ubicarse como la más taquillera del país en el género. En ese momento, el cineasta alcanzó un sueño que lo desvelaba desde muy chico: su padre vio su nombre en los créditos finales de una película de terror.

EL FENÓMENO BELISARIO

El fulldome es un formato de proyección basado en películas panorámicas en 360° que encuentran dentro de una estructura de domo. Como no era un área que había sido explorado en el país, Moyano decidió apostar fuerte para transcender en algo que, hasta el momento, solo se había hecho en Estados Unidos y Europa, y con presupuestos siderales.

“Me junte con las autoridades del Planetario y me dieron un presupuesto de 80 mil pesos que después se hizo de 150 mil pesos. Lo primero que hice fue decirles que no iba a cobrar y pude armar un equipo de diez personas”, reveló el cineasta en diálogo con este portal.

Un año y medio más tarde, Belisario ya estaba listo para ser estrenado en el domo del Bosque de la ciudad. La historia atrapó tanto a los grandes como a los pequeños, y se convirtió en un éxito que sobrepasó cualquier expectativa, incluso la del propio Moyano. “Nosotros no sabíamos si lo íbamos a poder terminar, cuando lo vimos proyectado nos emocionamos muchos”, señaló.

La película contó con el aporte gratis de la banda sonora de Bratislava, gracias a un joven chileno que estaba estudiando en la Universidad de Barcelona y decidió regalarles la música para que los pequeños disfruten y se emocionen al máximo con el primer ratón que Argentina envió al espacio.Cuando sucedió eso nos dimos cuenta que estaba destinado al éxito. Por suerte no escuchamos un comentario negativo contra Belisario, sino todo lo contrario. Creo que es un orgullo para la ciudad”, remarcó Moyano.

Como sucedió con otros productos, las principales industrias comenzaron a mirar Belisario y la película logró ser proyectada en otros planetarios del mundo. A principios de este 2019, el film recibió la nominación de los Premios Quirino como “Mejor Obra Innovadora de Animación Iberoamericana”.

“Por supuesto que es un orgullo pero a veces me frustra no tener el reconocimiento de todo lo que venimos haciendo. La organización me invitó a pasar unos días a Tenerife, donde se hace la gala, pero tengo que costearme el pasaje. Ahora estoy manteniendo charlas con diputados y gente que está en políticas de cultura pero pienso que si esto mismo se hubiese hecho en Buenos Aires, es distinto y tendría otra repercusión”, confesó Moyano.

NETFLIX Y LOS DESAFÍOS PARA EL 2019

Lejos de detenerse, el director platense está trabajando en dos ambiciosos proyectos que, en caso de concretarse, darán que hablar en el seno del mundo del cine. Como la principal novedad, Moyano está trabajando para hacer una remake de la popular serie de los ‘80 “El Pulpo Negro”, una miniserie de suspenso protagonizada por Narciso Ibáñez Menta y que fue emitida en el país por Canal 9.

El proyecto llamó el interés de grandes cadenas como Amazon, Netflix, Fox, Telefé, Televisa, entre otras. La historia de esta serie es la de Héctor Rodas, el protagonista que tiene la teoría de que  la inteligencia humana es el arma más fuerte que existe, es decir, tiene la teoría de que puede convertir a cualquiera en asesino. A lo largo de las temporadas, planifica crímenes perfectos y manipula gente para que haga lo que planifica.

El otro es una serie animada llamada “Innocenza” para una productora local llamada Sybila. Para sorpresa de muchos, Moyano está escribiendo el guion junto a Emma Díaz, una niña de tan solo ocho años. “Para qué voy a tratar de entender a los chicos si me puede juntar a escribir con ellos, a veces los subestimamos y son más inteligentes que nosotros”, expresó Hernán y agregó que “con Belisario me di cuenta que veían cosas que los grandes no”.

El 2019 parece ser otro año fundamental en la carrera del director. Ese que aprendió los secretos del cine con tan solo 16 años y conoció su pasión en la sala de su casa mirando películas con su papá. En los próximos días, si la ayuda llega, estará viajando a España para competir con grandes industrias cinematográficos como México y Brasil.

De todas formas, la frustración continúa por no tener el reconocimiento en su propia ciudad, a pesar de que sus películas deleitaron a públicos de otras partes del mundo. El próximo objetivo será realizar la segunda parte de Belisario pero, por el momento, no hubo una propuesta de la UNLP para encarar el proyecto.

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