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El exjuez César Melazo vuelve al fuero Penal de La Plata a pedir un arresto domiciliario

Junto al ex comisario Gustavo Burzstyn pedirán seguir detenidos pero fuera del presidio, en la comodidad de sus hogares. Ambos están sospechados de conformar una asociación ilícita, entre otros delitos.

César Melazo, ex juez de Garantías de La Plata detenido en el marco de la causa conocida como “la banda de los jueces”, volverá al fuero Penal local donde transitó como magistrado durante más de dos décadas, pero lo hará esposado y en calidad de procesado, para pedir seguir detenido pero en su bucólica mansión de Arturo Segui. Junto a él estará el ex comisario Gustavo Burzstyn quien también solicitará el mismo beneficio, confirmaron fuentes judiciales a 0221.com.ar.

Ambos están acusados de formar parte de una asociación ilícita de la que el ex magistrado sería el jefe. De la misma, según la hipótesis de la fiscal Betina Lacki, participaron barras, narcos, lobistas, estafadores y sicarios, que ejecutaron todo tipo de delitos en La Plata, al menos, desde el año 2010 hasta el 23 de julio de 2018 cuando la mayoría de sus integrantes cayeron tras las rejas.

La mayoría de los acusados permaneces tras las rejas, sólo el policía Marcos Chiusaroli junto a los civiles Jorge Gómez de Saravia y Carlos “Macha” Barroso recuperaron la libertad.

Melazo y Burzstyn están con prisión preventiva confirmada por la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata, que ya rechazó la excarcelación de ambos. Ahora las defensas plantearán un ablandamiento de las condiciones de encierro para que vuelvan al confort de sus viviendas en Arturo Segui y City Bell.

El resto de los sospechosos son el ex oficial Gustavo Mena (ya cesanteado por otra causa); Javier Ronco; Ángel Custodio “Pipi” Yalet; Adrián “Quichua” Manes (detenido por homicidio); Héctor “Pepe” Vega; Martín Ezequiel “Gaucho” Fernández; el ex jefe de la barra de Estudiantes de La Plata, Rubén Orlando “El Tucumano” Herrera, Carlos Bertoni y Enrique Petrullo.

Para la fiscal todos integran una banda de delincuentes que “tomaron parte de una asociación ilícita” destinada a cometer “robos bajo la modalidad de escruche, robo de autos, su posterior reducción; adulteración y venta, comercialización de estupefacientes, con un mismo modus operandi, con división y organización de tareas” y precisó que “algunos de ellos, en su condición de efectivos policiales, aseguraban la zona, entregaban los trabajos y brindaban cobertura policial”. El resto, a criterio de la fiscal, “conformaban grupos o parejas de trabajo que llevaban a cabo los hechos ilícitos”. Todo con la protección judicial de Melazo.

Para los investigadores la división de roles está clara. Los policías Bursztyn, Mena y Chiusaroli liberaban las zonas para los robos de autos, fábricas y viviendas marcadas por el vendedor de seguros Bertoni. La mano de obra, logística, teléfonos y armas de fuego las aportaban Ronco, Yalet, Manes, Barroso Luna, Vega y Fernández.

Si en alguno de los golpes algo salía mal, Gómez de Saravia era el encargado de hacer llamados telefónicos en los que simulaba ser fiscal o juez Federal para comenzar con el camino de la impunidad.

En tanto, el ex barra Herrera y Petrullo eran los nexos con el juez de Casación bonaerense, Martín Ordoqui (también ex dirigente de Estudiantes de La Plata) quien, se sospecha, otorgaba arrestos domiciliarios a cambio de fuertes sumas de dinero o viajes al exterior. El magistrado fue notificado de la investigación, pero no fue detenido porque posee fueros por el cargo del que fue suspendido pero no desplazado.

 

Junto al ex comisario Gustavo Burzstyn pedirán seguir detenidos pero fuera del presidio, en la comodidad de sus hogares. Ambos están sospechados de conformar una asociación ilícita, entre otros delitos.

12 de febrero de 2019

César Melazo, ex juez de Garantías de La Plata detenido en el marco de la causa conocida como “la banda de los jueces”, volverá al fuero Penal local donde transitó como magistrado durante más de dos décadas, pero lo hará esposado y en calidad de procesado, para pedir seguir detenido pero en su bucólica mansión de Arturo Segui. Junto a él estará el ex comisario Gustavo Burzstyn quien también solicitará el mismo beneficio, confirmaron fuentes judiciales a 0221.com.ar.

Ambos están acusados de formar parte de una asociación ilícita de la que el ex magistrado sería el jefe. De la misma, según la hipótesis de la fiscal Betina Lacki, participaron barras, narcos, lobistas, estafadores y sicarios, que ejecutaron todo tipo de delitos en La Plata, al menos, desde el año 2010 hasta el 23 de julio de 2018 cuando la mayoría de sus integrantes cayeron tras las rejas.

La mayoría de los acusados permaneces tras las rejas, sólo el policía Marcos Chiusaroli junto a los civiles Jorge Gómez de Saravia y Carlos “Macha” Barroso recuperaron la libertad.

Melazo y Burzstyn están con prisión preventiva confirmada por la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata, que ya rechazó la excarcelación de ambos. Ahora las defensas plantearán un ablandamiento de las condiciones de encierro para que vuelvan al confort de sus viviendas en Arturo Segui y City Bell.

El resto de los sospechosos son el ex oficial Gustavo Mena (ya cesanteado por otra causa); Javier Ronco; Ángel Custodio “Pipi” Yalet; Adrián “Quichua” Manes (detenido por homicidio); Héctor “Pepe” Vega; Martín Ezequiel “Gaucho” Fernández; el ex jefe de la barra de Estudiantes de La Plata, Rubén Orlando “El Tucumano” Herrera, Carlos Bertoni y Enrique Petrullo.

Para la fiscal todos integran una banda de delincuentes que “tomaron parte de una asociación ilícita” destinada a cometer “robos bajo la modalidad de escruche, robo de autos, su posterior reducción; adulteración y venta, comercialización de estupefacientes, con un mismo modus operandi, con división y organización de tareas” y precisó que “algunos de ellos, en su condición de efectivos policiales, aseguraban la zona, entregaban los trabajos y brindaban cobertura policial”. El resto, a criterio de la fiscal, “conformaban grupos o parejas de trabajo que llevaban a cabo los hechos ilícitos”. Todo con la protección judicial de Melazo.

Para los investigadores la división de roles está clara. Los policías Bursztyn, Mena y Chiusaroli liberaban las zonas para los robos de autos, fábricas y viviendas marcadas por el vendedor de seguros Bertoni. La mano de obra, logística, teléfonos y armas de fuego las aportaban Ronco, Yalet, Manes, Barroso Luna, Vega y Fernández.

Si en alguno de los golpes algo salía mal, Gómez de Saravia era el encargado de hacer llamados telefónicos en los que simulaba ser fiscal o juez Federal para comenzar con el camino de la impunidad.

En tanto, el ex barra Herrera y Petrullo eran los nexos con el juez de Casación bonaerense, Martín Ordoqui (también ex dirigente de Estudiantes de La Plata) quien, se sospecha, otorgaba arrestos domiciliarios a cambio de fuertes sumas de dinero o viajes al exterior. El magistrado fue notificado de la investigación, pero no fue detenido porque posee fueros por el cargo del que fue suspendido pero no desplazado.

 

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Junto al ex comisario Gustavo Burzstyn pedirán seguir detenidos pero fuera del presidio, en la comodidad de sus hogares. Ambos están sospechados de conformar una asociación ilícita, entre otros delitos.