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La historia de la "vaca maldita" que el exjuez César Melazo sirvió en una mega fiesta

La crió desde ternera con seleccionados forrajes en su mansión de Gorina y la sacrificó para festejar un cumpleaños. Muchos de esos comensales cayeron en desgracia. Uno se suicidó.

El allanamiento y detención del ex juez de Garantías de La Plata, César Melazo, marcó un antes y un después en la historia del delito en la capital bonaerense. Más allá del impacto político que generó (y genera) la investigación de la megabanda criminal, las imágenes del allanamiento dejaron una de los más llamativa: un corral para animales de mediano porte y un silo para el acopio de granos, dos mobiliarios rurales poco visto en la zona. Pero tiene una explicación.

Melazo es amante de la vida campera. Una de sus pasiones es la caza del jabalí, excursión que solía realizar anualmente a campos del interior del país. Eso explica, en parte, la gran cantidad de armas largas con mira telescópica y cuchillos de faena que le secuestraron en su domicilio.

Uno de los momentos preferidos del ex magistrado son (o eran) los asados en su mansión con amigos, ritual que siguió hasta pocos días antes de su detención. En su época dorada, los agasajos eran multitudinarios y de target variopinto. Tras su salida del Poder Judicial, los encuentros eran más cerrados y con gente de extrema confianza.

En 2011, cuando cumplió cinco décadas, se propuso un desafío: criar una vaca, asarla, servirla y degustarla para su 51 aniversario. Fue así que llegó 2012, pero las intensas lluvias de ese año (las más intensas en medio siglo) postergaron el festejo que finalmente se realizó el viernes 1 de septiembre de aquel año.

La cría del animal le llevó más de un año. Lo alimentó con maíz, alfalfa y otros forrajes seleccionados que almacenaba en el silo.

A la fiesta acudieron políticos, empresarios, sindicalistas, ministros y magistrados. Comenzó al mediodía y se extendió hasta las primeras horas del atardecer, donde no faltó absolutamente nada. Todo regado con vinos Catena Zapata y champagnes de la bodega Finca La Linda que formaban parte de la cava personal del exmagistrado detenido.

En la lista de invitados se anotaron varios personajes que cayeron en algún tipo de desgracia luego de esa fiesta: el entonces gobernador bonaerense Daniel Scioli, quien perdió la elección presidencial con Mauricio Macri y se encuentra multiprocesado en la justicia de La Plata, junto con su ex Jefe de Gabinete, Alberto Pérez, también procesado en el fuero penal platense; el entonces ministro de Infraestructura Alejandro Arlía, quien se quitó la vida en Estados Unidos; el ex cacique gremial de UOCRA La Plata, Juan Pablo “Pata” Medina, detenido en el penal de Ezeiza.

También estuvo el juez de Garantías, Juan Pablo Masi, uno de los magistrados mencionado en las escuchas telefónica que depositaron a Melazo tras las rejas.

Entre otros, estuvieron también los empresarios Gustavo Weiss, mencionado por el arrepentido Leandro Fariña, como uno de los empresario que forman parte de la “patria contratista” y Mario Montoto; y sindicalistas de la vieja guardia: Julio Castro (Obras Sanitarias), Omar Alegre (Turf), Nino Di Tommaso (UOM La Plata) y Héctor Nieves (UPCN).

Las mesas contaron con la presencia de los abogados Fernando Burlando, Fabián Améndola (defensor de Melazo en la causa), Pascual Caiella y Marcelo Salinas, ex marido de la ex vedette y actriz María Eugenia Ritó; el entonces diputado provincial Mauricio D’Alessandro; el ex senador Juan Amondarain y el mutualista Jorge Pagano.

Pese a que en el festejo había magistrados, Melazo no su ruborizó al mostrarse con el monito Turu en su hombro, en clara violación a la ley de protección de especies exóticas. Tal vez todos estaban en plena diversión con el cantante de tangos y un mago que fue por las meses sorprendiendo con su ilusionismo.

En su etapa de magistrado, Melazo solía recibir también a la mayoría de los comisarios que cumplían funciones en La Plata. También integrantes del fuero penal como el juez Guillermo Atencio, el ex fiscal Fernando Cartasegna. Del mundo sindical se anotaba Carlos Quintana, histórico líder de UPCN, investigado por tráfico de dólares a Uruguay, causa en la que fue defendido por el letrado Améndola, el mismo que asiste a Melazo en la actualidad.

 

La crió desde ternera con seleccionados forrajes en su mansión de Gorina y la sacrificó para festejar un cumpleaños. Muchos de esos comensales cayeron en desgracia. Uno se suicidó.

26 de agosto de 2018

El allanamiento y detención del ex juez de Garantías de La Plata, César Melazo, marcó un antes y un después en la historia del delito en la capital bonaerense. Más allá del impacto político que generó (y genera) la investigación de la megabanda criminal, las imágenes del allanamiento dejaron una de los más llamativa: un corral para animales de mediano porte y un silo para el acopio de granos, dos mobiliarios rurales poco visto en la zona. Pero tiene una explicación.

Melazo es amante de la vida campera. Una de sus pasiones es la caza del jabalí, excursión que solía realizar anualmente a campos del interior del país. Eso explica, en parte, la gran cantidad de armas largas con mira telescópica y cuchillos de faena que le secuestraron en su domicilio.

Uno de los momentos preferidos del ex magistrado son (o eran) los asados en su mansión con amigos, ritual que siguió hasta pocos días antes de su detención. En su época dorada, los agasajos eran multitudinarios y de target variopinto. Tras su salida del Poder Judicial, los encuentros eran más cerrados y con gente de extrema confianza.

En 2011, cuando cumplió cinco décadas, se propuso un desafío: criar una vaca, asarla, servirla y degustarla para su 51 aniversario. Fue así que llegó 2012, pero las intensas lluvias de ese año (las más intensas en medio siglo) postergaron el festejo que finalmente se realizó el viernes 1 de septiembre de aquel año.

La cría del animal le llevó más de un año. Lo alimentó con maíz, alfalfa y otros forrajes seleccionados que almacenaba en el silo.

A la fiesta acudieron políticos, empresarios, sindicalistas, ministros y magistrados. Comenzó al mediodía y se extendió hasta las primeras horas del atardecer, donde no faltó absolutamente nada. Todo regado con vinos Catena Zapata y champagnes de la bodega Finca La Linda que formaban parte de la cava personal del exmagistrado detenido.

En la lista de invitados se anotaron varios personajes que cayeron en algún tipo de desgracia luego de esa fiesta: el entonces gobernador bonaerense Daniel Scioli, quien perdió la elección presidencial con Mauricio Macri y se encuentra multiprocesado en la justicia de La Plata, junto con su ex Jefe de Gabinete, Alberto Pérez, también procesado en el fuero penal platense; el entonces ministro de Infraestructura Alejandro Arlía, quien se quitó la vida en Estados Unidos; el ex cacique gremial de UOCRA La Plata, Juan Pablo “Pata” Medina, detenido en el penal de Ezeiza.

También estuvo el juez de Garantías, Juan Pablo Masi, uno de los magistrados mencionado en las escuchas telefónica que depositaron a Melazo tras las rejas.

Entre otros, estuvieron también los empresarios Gustavo Weiss, mencionado por el arrepentido Leandro Fariña, como uno de los empresario que forman parte de la “patria contratista” y Mario Montoto; y sindicalistas de la vieja guardia: Julio Castro (Obras Sanitarias), Omar Alegre (Turf), Nino Di Tommaso (UOM La Plata) y Héctor Nieves (UPCN).

Las mesas contaron con la presencia de los abogados Fernando Burlando, Fabián Améndola (defensor de Melazo en la causa), Pascual Caiella y Marcelo Salinas, ex marido de la ex vedette y actriz María Eugenia Ritó; el entonces diputado provincial Mauricio D’Alessandro; el ex senador Juan Amondarain y el mutualista Jorge Pagano.

Pese a que en el festejo había magistrados, Melazo no su ruborizó al mostrarse con el monito Turu en su hombro, en clara violación a la ley de protección de especies exóticas. Tal vez todos estaban en plena diversión con el cantante de tangos y un mago que fue por las meses sorprendiendo con su ilusionismo.

En su etapa de magistrado, Melazo solía recibir también a la mayoría de los comisarios que cumplían funciones en La Plata. También integrantes del fuero penal como el juez Guillermo Atencio, el ex fiscal Fernando Cartasegna. Del mundo sindical se anotaba Carlos Quintana, histórico líder de UPCN, investigado por tráfico de dólares a Uruguay, causa en la que fue defendido por el letrado Améndola, el mismo que asiste a Melazo en la actualidad.

 

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La crió desde ternera con seleccionados forrajes en su mansión de Gorina y la sacrificó para festejar un cumpleaños. Muchos de esos comensales cayeron en desgracia. Uno se suicidó.