"Mi hijo Mateo fue demorado por agentes de la comisaría Segunda de Punta Lara por averiguación de identidad. Un amigo suyo se acercó a mi casa a decirme que lo habían llevado, me presenté y la oficial a cargo me dijo que espere porque se lo habían llevado a cuerpo médico. Esperé durante dos horas hasta que lo trajeron y me lo entregaron: estaba todo golpeado, con su ropa rasgada, faltándole parte de sus brackets", escribió Liliana Oviedo en su cuenta de Facebook.
Los hechos, que habrían ocurrido el martes 3 de diciembre, son de una gravedad inusitada. Una vez dentro del auto, el joven le contó a su familia que le dieron golpes por todo el cuerpo, rodillazos en las costillas y patadas. "No solo eso sino que lo metieron a un calabozo, le hicieron sacarse la ropa y aparte de humillarlo y amenazarlo con que ellos, si querían, podían hasta violarlo o hacerle algo peor, le hicieron hacer infinidad de flexiones de brazos, sentadillas, etcétera", contó su mamá.
"Mi hijo es menor y cuatro uniformados, tres masculinos y una femenina, hicieron uso y abuso de su uniforme, violaron todos los derechos humanos de mi hijo y ahora tendrán que verme a mí en la Justicia", aseveró la mujer. Además, contó que del episodio de violencia y torturas fue protagonista no solo su hijo sino también un amigo de éste.
"Que sepan que este niño que golpearon y humillaron tiene madre y padre y una familia que lo va a contener y defender ante tanto abuso. Espero que si por cuestiones judiciales esto se demora, el comisario de Punta Lara tome las medidas necesarias para investigar y separar de la fuerza a estos cuatro policías, por la tranquilidad de nuestra comunidad y por justicia de mi hijo, de quien lamentablemente tengo que decir que la sacó barata", escribió, indignada.
Después de atenderse en una clínica y estar varias horas en observación -se constató, por ejemplo, que el joven tuvo una fisura en el tabique nasal- la familia se acercó a Asuntos Internos para realizar una denuncia y pedir que aparten a los efectivos. "Para los que no nos conocen, mi hijo nunca había estado en una comisaría, esta en 5to año de la secundaria y no porque sea mi hijo pero es un buen chico. Hoy me tocó a mi pero le pudo haber tocado a cualquier chico de Punta Lara; por eso y para que no pase nunca voy a hacer lo posible y lo imposible para que se aclare por él y por su amigo Uriel, porque esto que vivieron los 2 no se les borra nunca más de la cabeza", finalizó.