Con el inicio de la semana, volvieron las amenazas de bomba. Pero este lunes no solo afectaron a los colegios platenses, sino que también se extendieron a dos sedes dependientes de la UNLP.
Con el inicio de la semana, volvieron las amenazas de bomba. Pero este lunes no solo afectaron a los colegios platenses, sino que también se extendieron a dos sedes dependientes de la UNLP.
EL MAPA DE LAS AMENAZAS DE BOMBA EN LOS COLEGIOS DE LA REGIÓN

Una nena de 7 años fue atacada en un baño por varias compañeras. Ocurrió en la Casa de Día de la Obra del Padre Carlos Cajade en Barrio Aeropuerto.
La panadería y cafetería Gundy's nació de una iniciativa familiar en San Vicente y creció gracias a sus sabores únicos. Tiene 8 sucursales y llegó a City Bell.
Como ya anticipó 0221.com.ar, la ola de llamados comenzó en el Normal 1. De esta manera, la histórica escuela de 51 entre 14 y 15 llegó a la intimidación número 31, o sea un mes entero de clases interrumpidas. "Esta situación ya es insostenible", reprochó uno de los padres.
Minutos después evacuaron el Albert Thomas. Los chicos del Industrial abandonaron el establecimiento ante la llegada de los efectivos de la Brigada Antiexplosivos y ocuparon la vereda del estadio de Estudiantes. El colegio de 1 entre 57 y 58 es otro de los más afectados por la problemática.
La postal se reiteró en la Técnica Nº 8 de Tolosa. Los alumnos no llegaron a ingresar que fueron desalojados de la institución ubicada en 526 entre 7 y 8. Y también fue evacuado el Sagrado Corazón.
Las amenazas no se detuvieron. Antes de las 9 de la mañana hubo advertencias en la Facultad de Ciencias Económicas y en el Edificio Karakachoff. De esta manera, trabajadores y estudiantes ocuparon la vereda de 6 y 48 y también el playón de estacionamiento del Rectorado.
En poco menos de una hora, el despliegue de distintos operativos le significó a la Provincia un gasto de al menos 150 mil pesos. Como ya informó este portal, cada procedimiento cuesta entre 25 y 30 mil pesos y calificadas fuentes del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires explicaron que "ante cada llamado de amenaza, es nuestra obligación acudir al establecimiento con toda una logística que implica poner en movimiento la brigada de explosivos, fuerzas policiales, bomberos y Defensa Civil, además de alertar a los hospitales públicos y a las cuadrículas de la zona".
La realidad es compleja y, a pesar de los esfuerzos de los investigadores, aún no se han podido individualizar los responsables de los llamados que mantienen en vilo a La Plata, Berisso y Ensenada.