El sector del radicalismo platense que es opositor a la conducción partidaria a nivel local emitió un duro comunicado en el que reclama una presencia más activa de la estructura de la UCR en el contexto de la crisis que atraviesa el país como parte de Cambiemos. Vuelven a cuestionar “el marketing” como forma de gobierno y plantean la necesidad de que el partido centenario, como socio menor de esa alianza gobernante, se encamine hacia su reconstrucción y siente postura respecto de la situación.
El sector que realizó el planteo es el denominado “Un cambio real” integrado por la concejal Florencia Rollié y que cuenta entre sus referentes al excandidato a intendente Claudio Pérez Irigoyen. El documento emitido poco después del mensaje del presidente Mauricio Macri está firmado, entre otros, por Marcelo Viñes, Luis Menucci, Jorge Alabart, Alberto Conde, Leonardo Alarcón, Alberto Biloni, Hugo Muguerza, Gabriel Rampinelli, Marcela Alarcón, Pablo Pacheco Leon y Javier Quinterno.
“El radicalismo de La Plata debe expresarse ante la crisis” es el título del planteo del sector que en las últimas elecciones legislativas compitió en las PASO por fuera de Cambiemos y no superó el piso necesario para pasar a las elecciones generales. Es el grupo que desde el Concejo Deliberante ejerce en varios temas importantes una postura más cercana a la oposición que al oficialismo. Y cuestionan la conducción partidaria de la Junta Central e la UCR platense, liderada por el concejal Claudio Frangul, quien días atrás adhirió a la postura nacional de respaldo al gobierno de Macri.
En contraposición, los dirigentes de "Un cambio real" sostienen que “la ausencia de posiciones políticas ante lo que diariamente ocurre en la Argentina, la Provincia y la Ciudad, motiva que un conjunto de radicales asuman ese desafío que es nada más y nada menos que reconstruir el radicalismo como herramienta de representación de los vecinos de La Plata”.
Aunque se diferencian de quienes consideran son representantes del “golpismo explícito que se refriega las manos y empieza a propalar audio de helicópteros”, el grupo recuerda el planteo hecho anteriormente respecto del “marketing que sirve para ganar elecciones pero no para gobernar”. “Lamentablemente no nos equivocamos”, sentencian. “El futuro de Cambiemos está en manos de quienes desde el PRO en su momento aclararon que no se trataba de una alianza de gobierno sino de un frente electoral, pero siguieron utilizando su nombre por una cuestión de marketing de gestión” analizan en otro tramo.
Y cargan contra la dinámica interna de Cambiemos desde que es gobierno y el rol que en ese juego político ejerce el radicalismo. “Si en la resolución de la crisis no se construye un funcionamiento en el que participen los partidos que la constituyen, cada uno de ellos deberá asumir sus responsabilidades históricas a partir de expresar su propio pensamiento político de lo contrario el seguidismo ciego -que como en el caso de la UCR- sólo le sirve a los dirigentes que lo usan para detentar cargos o enclaves de poder, terminará por destruir la última trinchera de la democracia que son las ideas que se deben manifestar a través de esas instituciones partidarias”.