Se realizaron distintos operativos en las calles de la ciudad, donde se retiró más de 600 vehículos que presentaban un peligro para el medioambiente y la salud de los vecinos, dado que estaban en condiciones deplorables y no se podían utilizar. Además, el objetivo es descomprimir los frentes de las comisarías y recuperar diferentes espacios públicos que resultan imprescindibles para el municipio.
Inmediatamente estos rodados fueron compactados para transformarse en chatarra reutilizable, en el marco de la implementación de la Ley Nacional 26.346, y se desarrolla en el Polo Municipal de Seguridad en 23 y 527.
En relación al procedimiento, el secretario de Convivencia y Control Ciudadano, Roberto Di Grazia, explicó que al detectar autos abandonados, "los inspectores les colocan una oblea de identificación indicando que e intima al titular registral o quien cuente con derecho al vehículo a retirar el mismo de la vía pública en el plazo de 15 días corridos, bajo apercibimiento de proceder a su compactación”.
Asimismo, su par de Políticas Públicas en Seguridad y Justicia de la Comuna, Darío Ganduglia, resaltó: “Las tareas tienen como objetivo mejorar la seguridad vial, evitar que se generen focos de contaminación y volver a contar con importantes sectores del espacio público”.