Por Florencia Tróccoli
Por Florencia Tróccoli
“Era la primera vez que iba y me habían recomendado que no vaya”, así comenzó su relato a 0221.com.ar Lucas Barttolotti Nudelman, quien denunció haber terminado con el rostro desfigurado tras ser salvajemente atacado por al menos tres patovicas en el bar Mute, de 13 y 47.

El intendente de La Plata Julio Alak se sumó a un reclamo conjunto de jefes comunales por la caída de fondos y la crisis que impacta en las arcas municipales.
En los controles de los puntos clave de La Plata se fiscalizaron más de 700 motos que derivaron en el secuestro de 25 motos por incumplir la normativa vigente.
El joven de 33 años concurrió al boliche céntrico para ver una banda que integra uno de sus amigos: “Lo sigo a todos lados, por eso fui, sino no iba”, dijo.
La noche avanzaba y se encontraba bailando, cuando –siempre según sus palabras- chocó sin querer a una persona.
“Me llamaron la atención porque con el que me choqué hubo un cruce de palabras, pero nada más, terminó ahí el tema con el pibe. Después de la nada me comí todo el garrón”, contó a este medio.
Ese fue el puntapié del conflicto que terminó en escándalo. Primero uno de los empleados de seguridad lo tomó del cuello y, al ver que Lucas comenzaba a defenderse, se sumaron otros dos sujetos a pegarle.
Los inconvenientes siguieron fuera del boliche: “Empezaron a pegarle a mi hermano, porque los insultó por lo que me habían hecho”, afirmó, al tiempo que reconoció haber arrojado vasos, sillas y hasta una baldosa contra el frente del comercio al ver esta reacción contra su familiar.
“No tienen derecho a hacer lo que me hicieron. Así hubiese protagonizado una pelea, nada los justifica”, destacó Barttolotti, quien en principio fue trasladado al Policlínico San Martín y luego derivado al Hospital Rossi.
Los testigos de la agresión radicaron la denuncia en la Comisaría Primera, mientras que la víctima –que ya cuenta con asesoramiento legal- se presentará a declarar en las próximas horas. “Apenas me puedo levantar de la cama para ir a hacerme el control del ojo, del que puedo llegar a perder la visión”, dijo con pesar.