El superclásico español se vive con mucha pasión y el último empate que terminó por darle la copa de la liga al conjunto azulgrana no fue la excepción. Tras el encuentro, la polémica continúa: es que el central del Real Madrid, Sergio Ramos, acusó a Lionel Messi de presionar al árbitro del partido, Alejandro Hernández.
Según explicó el capitán merengue, todo ocurrió en el tunel del Camp Nou durante el entretiempo del partido que terminó igualado en dos tantos por lado, cuando el astro argentino le insistió recriminó algunas de sus decisiones al hombre encargado de impartir justicia.
"Vimos que le insistieron en cosas y que le dijeron de todo. Eso no es fútbol”, expresó Ramos y luego se llamó a silencio. Sin embargo, los medios españoles no tardaron en contestar y salieron en defensa del mejor jugador del mundo. Los diarios y portales deportivos apoyaron al crack argentino y desestimaron las versiones del defensor.