La recordada e histórica jugada quedará grabada en la retina de los hinchas del Lobo. El gol del terremoto, el que detectó el sismógrafo del Observatorio de La Plata, sirvió para ganar un clásico frente a Estudiantes. En ese momento, José Perdomo no tomó dimensión del tiro libre que había ejecutado.
“Viene Gregorio y me dice: ‘Chueco, te necesito’. Yo le digo: ‘No, Gregorio, nos van a correr a los dos’”, contó el uruguayo entre risas y confesó que “él insistió para que juegue porque confiaba en que mi experiencia iba a sumar”.
En diálogo con Fox Sports Radio, Perdomo contó que los tiros libres siempre los pateaba Odriozola pero en ese momento se sintió con confianza y pidió la pelota: “Dejamela a mí que la voy a meter”, fue lo que dijo antes de meter un auténtico golazo.
La pelota se alojó en el fondo de la red y el tanto le valió la victoria por la mínima ante su clásico rival. Gimnasia venía teniendo un andar irregular en ese Clausura de 1992 pero el triunfo logró mejorar la campaña del conjunto dirigido por Gregorio Pérez.
El exfutbolista explicó que al día siguiente unos cinco o seis periodistas lo abordaron en Estancia Chica, donde la referencia obligada fue el registro sísmico detectado por el Observatorio platense. El festejo fue tal que las vibraciones producidas por los fanáticos triperos terminaron por ser captadas por los instrumentos que había en esa institución y dieron paso a la entrañable historia.