Se acerca el fin de año y muchas empresas de la ciudad empiezan a definir la despedida del 2018. Para las firmas grandes, la organización del evento suele estar solucionada, ya que sus casas matrices son las encargadas de hacerlo. Las pymes, sin embargo, deben afrontar la gestión integral de la fiesta, afectando sus contados recursos humanos para una situación que suele terminar siendo estresante.
Las pequeñas y medianas empresas también se encuentran en este 2018 con otros frentes, como el de los costos. En ese marco, muchas también deben afrontar el alquiler de un salón con plazas muchos mayores que la plantilla de la empresa, buscar shows, contratar catering o terminan yendo a un restaurante, donde el clima de fiesta se acota a una cena y el brindis solamente.
Ante estas necesidades, en los últimos tiempos se impone en el mercado argentino un nuevo segmento, que trae una solución integral a las despedidas, sobre todo para las compañías chicas: las fiestas colaborativas.
El fenómeno, que ya está instalado en la Ciudad de Buenos Aires, también llegó a La Plata de la mano del grupo Planner-que se encarga de la planificación de todo tipo de eventos en la ciudad. ¿En qué consiste? Una fiesta que reúne a empleados de distintas firmas para cerrar a lo grande un nuevo ciclo, en una mega celebración similar o superior a las de las grandes corporaciones.
En concreto, en la fiesta se podrá disfrutar de una cena de tres pasos, shows en vivo, premios, pista de baile y una barra libre de tragos en un espacio con ambientación impactante, como lo es el del Jockey Club.
Los invitados se distribuyen en mesas redondas de diez personas exclusivas para su empresa, pero que también puede ser compartida con otras en caso de no llegar al número de participantes.
"Es la fiesta para celebrar junto a los empleados y/o compañeros de trabajo un ciclo de esfuerzos, rendimientos productivos o, simplemente, proponer un espacio de integración en el que por unas horas no haya distinción de cargos ni jerarquías": de esa forma se presenta la oferta, una tendencia que crece en la ciudad bajo el lema "festejemos entre todos".

MENÚ Y PRECIOS
El menú consta de una recepción con pinchos caprese, sushi, mini hamburguesas, brochettes de ternera, strudel de hongos y queso azul y fainá con compota de cebollas.
El plato principal es una bondiola braseada en salsa de mostaza, con papas, batatas y cebollas asadas; mientras que el postre es un brownie doble choc con salsa toffee y helado de americana. En cuanto a las bebidas, manejan la línea Coca Cola, ofrecen agua con y sin gas, cerveza Stella Artois, fernet Branca y bitter Campari.

A la hora de los costos, lo único que deben afrontar las empresas es el valor de la tarjeta: todo está organizado por Planner.
Reservando hasta este miércoles, la tarjeta tiene un precio de $990 pesos, mientras que hasta el 30 de noviembre asciende a $1.100 y llega a $1.250 hasta el 5 de diciembre.