Romain Bouvier declaró durante seis horas ante el Tribunal en lo Criminal de París por el asesinato de Federico Aramburú y negó haber tenido intención de matarlo. El acusado explicó por qué estaba armado, reconstruyó los disparos contra el exrugbier oriundo de La Plata y atribuyó al pánico varias de sus decisiones posteriores al crimen.
Bouvier comenzó su declaración repasando aspectos de su personalidad y su pasado. "Era un niño solitario y triste", afirmó y recordó su interés adolescente por los bandidos corsos del siglo XIX. Sin embargo, admitió que al momento del crimen llevaba un arma cargada y reconoció: "En el momento de los hechos, era mucho peor que aquel adolescente conflictivo".
El acusado aseguró que portaba esa pistola por temor al padre de Édouard Klein, a cuyo hijo había torturado junto con Loik Le Priol en 2015, un hecho por el que recibió tres años de prisión efectiva. "Por Édouard Klein busqué esa violencia. Quería agredirlo, humillarlo. Aquí, en el caso Aramburú, para nada", sostuvo.
Bouvier explicó los disparos a Federico Aramburú
Durante el interrogatorio, el tribunal proyectó dos documentos que mostraban un maniquí con dos impactos y la trayectoria horizontal de las balas que alcanzaron al exjugador de Los Pumas. Bouvier sostuvo otra versión: "Disparé hacia abajo, hacia el suelo, le di en el muslo. La segunda trayectoria fue por el pánico. El arma es difícil de amartillar".
Bouvier sobre el crimen de Federico Aramburú: "No quise matarlo, nunca. Soy sincero"
Frente a esas pruebas, mantuvo su postura sobre la intención de los disparos. "No quise matarlo, nunca. Soy sincero, siempre he dicho la verdad", declaró. La abogada de Shaun Hegarty, socio y amigo de Aramburú, cuestionó además partes de su relato y le remarcó: "No hay ninguna prueba material de lo que usted afirma".
El tribunal también abordó las seis armas cargadas encontradas en la casa de Bouvier. El acusado dijo que coleccionaba otros objetos y sostuvo: "Creo que la policía las cargó para probar la munición". Según explicó, llevaba una pistola porque temía sufrir un ataque relacionado con Klein, aunque reconoció que entre 2015 y 2022 nunca recibió una amenaza directa de su padre.
Bouvier también describió su vínculo con Le Priol, el otro acusado principal. "Sentía fascinación por esa figura del héroe militar, pero también existía un vínculo casi fraternal. Era el hermano que nunca tuve y que me habría encantado tener", afirmó. Según relató, Le Priol permaneció cerca suyo cuando otros allegados se alejaron después del caso Klein.
El acusado habló además del tratamiento que inició con su psicoterapeuta durante su paso por la prisión de la Santé y mencionó sus deseos de suicidio y sus remordimientos. Durante la audiencia también se exhibió una fotografía tomada en Aix-en-Provence en la que Bouvier y Le Priol aparecían armados durante unas vacaciones.