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La quiebra de Garbarino avanzará con un remate de insólitos bienes por más de $22 millones

Garbarino llegó a tener más de 200 sucursales en todo el país. Tras años de crisis, la Justicia avanza ahora con la liquidación de sus activos.

La quiebra de Garbarino, la histórica cadena de electrodomésticos que supo tener presencia en La Plata, entró en una nueva etapa: la Justicia puso en marcha las primeras subastas de sus activos. Los remates comenzarán entre septiembre y octubre y tendrán bases que, en conjunto, superan los $22 millones.

El proceso fue dispuesto por la Secretaría N°14 del Juzgado Nacional en lo Comercial N°7 luego de que la quiebra de la empresa fuera decretada en marzo de este año. La liquidación llega después de más de 4 años de concurso preventivo y de distintos intentos por evitar el cierre definitivo de la compañía.

Las primeras dos subastas corresponden a sociedades diferentes: la de Garbarino incluye siete lotes con una base conjunta de $9,3 millones, mientras que la de Garbarino Viajes contempla otros cinco por $13,1 millones. En el primer caso, las ofertas podrán realizarse desde el 24 de septiembre hasta el 7 de octubre y los interesados tendrán tiempo de anotarse hasta el 21 de septiembre en el Registro de Subastas Electrónicas Judiciales. En el segundo, en tanto, se desarrollará entre el 1° y el 15 de octubre, con inscripción hasta el 28 de septiembre.

Garbarino llegó a tener más de 200 sucursales en todo el país antes de la crisis que terminó con la quiebra de la histórica cadena

¿Qué bienes de Garbarino salen a remate y cuáles son sus valores?

Entre los bienes de Garbarino, el de mayor valor es una Citroën Berlingo Furgón con 258.007 kilómetros, cuya base fue establecida en $7,5 millones más IVA. Quien la compre también deberá hacerse cargo de las deudas de patente acumuladas desde la declaración de quiebra.

La lista incluye además siete zorras hidráulicas portapallets por $450.000; alrededor de 22 racks para redes informáticas, routers y otros componentes por $850.000; y unos 70 matafuegos, extintores, carros, detectores de humo, mangueras y cartelería contra incendios con una base de $100.000. También saldrán a remate materiales para recupero, estanterías, lockers, cámaras de seguridad, dispositivos de cobro y cerca de 140 paneles de iluminación. A ellos se suman mamparas, exhibidores, cajoneras, sillas, muebles, herramientas y otros elementos que formaban parte de los antiguos locales. Las bases de estos lotes van de $80.000 a $250.000.

Garbarino Viajes, por su parte, tiene cinco lotes con una base conjunta de $13,1 millones. El más caro reúne mobiliario de oficina y parte de $6,8 millones, mientras que otro incluye 12 monitores LED, teclados, mouse, impresoras y destructoras de documentos por $3,2 millones. También se ofrecen muebles y elementos como una heladera, un microondas, una cafetera y una caja fuerte digital de acero.

De los locales de Garbarino al cierre definitivo de la histórica empresa

La liquidación marca otro capítulo del derrumbe de una de las cadenas más reconocidas del comercio argentino y que supo formar parte del paisaje comercial de La Plata y otros puntos del país: fundada en 1951 Garbarino llegó a contar con más de 200 sucursales y unos 4.000 empleados.

Fundada en 1951 Garbarino llegó a contar con más de 200 sucursales y unos 4.000 empleados

El grupo no se limitaba a la venta de electrodomésticos y electrónica: también controlaba Compumundo, Garbarino Viajes y dos plantas industriales ubicadas en el sur argentino. En junio de 2020, en medio de una profunda crisis, la familia Garbarino vendió la compañía al empresario Carlos Rosales, quien impulsó una reducción de la cantidad de locales y buscó darle mayor protagonismo al comercio electrónico y la logística.

En noviembre de 2021 Garbarino se presentó en concurso preventivo y despidió a alrededor de 1.800 trabajadores. El proceso se extendió durante más de cuatro años, sin que la compañía pudiera obtener las mayorías necesarias para alcanzar un acuerdo con sus acreedores. Tampoco prosperó el procedimiento de cramdown, que habilitaba a terceros a realizar una oferta para quedarse con la firma.

Tras años en crisis, a fines de 2021 la empresa se presentó a concurso de acreedores y despidió a 1.800 trabajadores

Finalmente, en marzo de 2026, el Juzgado Comercial N°7 decretó la quiebra y ordenó avanzar con la liquidación. Las primeras subastas convierten ahora en dinero parte de los bienes que sobrevivieron al cierre de la histórica cadena que durante décadas tuvo locales en distintos puntos del país.

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