El Gobierno nacional difundió un duro comunicado tras conocerse los resultados de las Pruebas PISA 2025, que mostraron una caída en matemática, lectura y ciencias. La administración de Javier Milei responsabilizó a las gestiones kirchneristas por el desempeño y defendió las políticas educativas implementadas desde diciembre de 2023.
El Ministerio de Capital Humano, que conduce Sandra Pettovello, sostuvo que los resultados forman parte de una tendencia que se repite globalmente. "Si bien los resultados se inscriben en una tendencia global de estancamiento y descenso, en la Argentina el retroceso se produce sobre un punto de partida que ya era bajo y evidencia una situación crítica en los aprendizajes", indicaron las autoridades de esa cartera.
En la misma línea, también se agregó que la evaluación "refleja el impacto de las trayectorias escolares iniciadas en 2013" y se vinculó las contundentes cifras con las tareas realizadas en administraciones anteriores.
"En nuestro país, los datos evidencian una situación crítica en los aprendizajes como consecuencia de las últimas gestiones de gobierno", se lee en el escrito y se recuerda además que los registros globales son los más bajos desde el inicio del programa en 2000.
Las Pruebas PISA y la respuesta oficial
Capital Humano también citó un análisis de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sobre los denominados "lectores apresurados". Se trata de estudiantes que contestan de manera rápida e incorrecta, una conducta que, según el organismo, casi se duplicó entre las evaluaciones realizadas en 2018 y 2025.
El Gobierno sostuvo, sin embargo, que ese fenómeno internacional no alcanza para explicar el desempeño argentino. "Se suma una responsabilidad concreta, el estado de la educación es consecuencia directa de una cultura educativa instaurada durante años por los gobiernos kirchneristas, que deterioraron cada sector del sistema", afirmó el comunicado difundido por la cartera nacional.
Se suma una responsabilidad concreta, el estado de la educación es consecuencia directa de una cultura educativa instaurada durante años por los gobiernos kirchneristas, que deterioraron cada sector del sistema Se suma una responsabilidad concreta, el estado de la educación es consecuencia directa de una cultura educativa instaurada durante años por los gobiernos kirchneristas, que deterioraron cada sector del sistema
El Ministerio destacó además el Plan Nacional de Alfabetización, destinado a fortalecer la lectura, comprensión y producción de textos desde los primeros años de escolaridad; y también mencionó el Plan Nacional de Matemática, enfocado en mejorar las capacidades numéricas de los alumnos.
Argentina retrocedió en tres áreas
Las pruebas se realizan cada 3 años y miden los conocimientos y habilidades de jóvenes de 15 años que completaron al menos 6 años de escolaridad formal. La evaluación dura 2 horas, se desarrolla por computadora y combina preguntas de opción múltiple con respuestas abiertas.
La novena edición de la evaluación mostró una baja de los puntajes promedio argentinos respecto de 2022 y 2018 en las tres materias analizadas. El país quedó en el bloque medio-bajo de América Latina, detrás de Uruguay, Chile, Costa Rica, México, Colombia, Brasil y Perú, pero por encima de El Salvador, República Dominicana, Paraguay y Guatemala.
Los datos indican que apenas el 7,8% de los jóvenes argentinos de 15 años alcanzó simultáneamente el umbral mínimo en matemática, lectura y ciencias. La proporción de estudiantes que no llega a los niveles básicos aumentó frente a las ediciones anteriores y casi ningún participante argentino consiguió ubicarse entre los desempeños más altos en matemática.
El área con mayor caída en las Pruebas PISA fue matemática
El resultado más bajo apareció en matemática, donde solo el 24% alcanzó el nivel básico de competencia. El 76% restante no pudo resolver operaciones sencillas vinculadas con situaciones cotidianas. Argentina obtuvo 367 puntos, quedó 75° entre 91 países y octava entre las 13 naciones latinoamericanas participantes, con una caída del 2,9% frente a 2022.
En ciencias, el 41% de los estudiantes argentinos alcanzó el nivel 2 o superior, mientras que en lectura lo consiguió el 40%. Esto implica que seis de cada diez jóvenes evaluados no cuentan con las competencias mínimas requeridas para identificar la idea principal de un texto de extensión moderada, según los resultados difundidos.