Una iniciativa solidaria que nació en Córdoba comenzó a dar sus primeros pasos en La Plata con el objetivo de acompañar a pacientes oncológicos. Se trata de un banco de pelucas que busca brindar apoyo a personas que atraviesan tratamientos que provocan la caída del cabello.
El proyecto "Risitos de Ilusión" es impulsado por María Andrea Sarasqueta, quien ya llevó adelante esta experiencia en Río Cuarto y ahora apuesta a replicarla en la capital bonaerense y el Gran La Plata, una región donde, según indicó, no existen espacios de este tipo, como sucede en otras partes del país.
La propuesta consiste en confeccionar pelucas a partir de cabello donado por vecinos. Para ello, las donaciones se realizan en peluquerías, donde el pelo queda resguardado hasta ser recolectado cada dos o tres meses para su posterior utilización.
"Bancos de pelucas oncológicas existen en todo el país. Funcionábamos en Río Cuarto y ahora estoy dando mis primeros pasos en el Gran La Plata", explicó en diálogo con 0221.com.ar Sarasqueta, quien remarcó que todo el trabajo se realiza de manera solidaria y sin fines de lucro.
Una red de ayuda en La Plata para pacientes sin cabello
A su vez, destacó que además de donantes de cabello, también necesita sumar peluquerías que realicen los cortes de manera ad honorem y personas que colaboren con la confección de las pelucas. "Recibimos donaciones de pelo, después necesitamos peluquerías que trabajen ad honorem y luego nos dedicamos a coser las pelucas para prestarlas", detalló.
La iniciativa no solo está destinada a pacientes con cáncer, sino también a personas que padecen otras patologías que provocan la pérdida del cabello. "También hay otros pacientes que no necesariamente tienen cáncer, como quienes tienen estrés crónico u otras enfermedades", agregó.
Banco solidario de pelucas
Risitos de Ilusión busca peluquerías de La Plata y la región que se sumen a la iniciativa
Mientras el proyecto comienza a consolidarse en la región, sus impulsoras buscan difundir la propuesta para que más pacientes sepan que pueden acceder a este acompañamiento y, al mismo tiempo, convocar a la comunidad a sumarse con donaciones o colaboración. La meta es construir una red solidaria que permita sostener el banco de pelucas en el tiempo.