La actividad económica de La Plata volvió a mostrar signos de retroceso durante el primer trimestre de 2026 y profundizó una tendencia negativa que ya acumula dos trimestres consecutivos. Sin embargo, detrás de la caída general del 1,1% interanual aparecen dos sectores que explican gran parte del deterioro: la administración pública y el comercio.
Según el informe elaborado por el Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la facultad de Ciencias Económicas de la UNLP, ambas actividades continúan atravesando un escenario adverso y mantienen una incidencia determinante sobre el desempeño de la economía local.
El indicador general, como ya informó 0221.com.ar, dejó atrás el crecimiento registrado durante buena parte de 2025 y quedó 3,5 puntos por debajo del nivel observado en el primer trimestre de 2023 y 11,3 puntos debajo del registrado en 2018.
El motor apagado de la administración pública
La administración pública, uno de los principales motores de la estructura económica platense, sostiene una trayectoria negativa desde comienzos de 2024. Su peso dentro de la economía de la ciudad producto de la cantidad de empleados públicos, hace que cualquier retroceso tenga un impacto directo sobre el indicador general de actividad.
El informe destaca que, al analizar la incidencia de cada actividad sobre el resultado general, la administración pública y el comercio automotor fueron las ramas que más contribuyeron a la caída del indicador económico local.
A esta situación se suma el desempeño del comercio, que atraviesa una crisis prolongada que se ve reflejada en la caída de las ventas y el cierre de locales. Durante el primer trimestre del año, la actividad comercial registró una caída interanual de 6,9%, afectada por la pérdida del poder adquisitivo de trabajadores estatales y privados y por la falta de recuperación del consumo.
La administración pública sufre los embates de la crisis y eso siente en el nivel de actividad general en La Plata
Dentro del sector, el comercio minorista acumula doce trimestres consecutivos de caída, una tendencia que se mantiene desde principios de 2023. El segmento mayorista también continúa en terreno negativo, mientras que el comercio automotor, que había sido uno de los motores del crecimiento durante buena parte de 2025, comenzó a desacelerarse a fines del año pasado y terminó registrando una contracción en el inicio de 2026.
Otras actividades en retroceso en La Plata
El informe de la facultad de Ciencias Económicas también identificó aportes negativos de otras actividades como la construcción, los servicios inmobiliarios y las actividades empresariales.
El cierre de comercios es un reflejo de la crisis de la venta minorista
En el caso de la construcción tampoco logró revertir su situación y mostró una caída interanual de 5,7%, afectada por el encarecimiento de los costos respecto del valor de venta de las propiedades. En paralelo, la actividad inmobiliaria perdió el impulso que había mostrado durante 2024 y parte de 2025 gracias al regreso del crédito hipotecario.
Otro dato que refleja el complejo panorama del sector comercial es el consumo eléctrico. Mientras el uso residencial de energía creció 4,2% y el industrial aumentó 3%, los comercios fueron la única categoría que registró una baja, con una disminución del 3,4% interanual.
La construcción mostró una caída del 5,7% interanual
Pese a este escenario, algunos sectores lograron mostrar señales positivas. La industria manufacturera creció 1% impulsada principalmente por la producción de aluminio, mientras que los bancos, el sector primario y las actividades de transporte y comunicaciones también realizaron aportes favorables. Sin embargo, esos avances no alcanzaron para compensar la caída de las actividades con mayor peso en la economía local.
De esta manera, la combinación de una administración pública en retroceso y un comercio que acumula más de tres años de dificultades continúa siendo el principal factor detrás de la contracción económica que atraviesa La Plata.
El informe completo