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El padre que denunció al obstetra Fernando Daverio dio detalles del parto

Avanza en La Plata el juicio contra el obstetra Fernando Daverio, con la declaración del padre de la nena que quedó con parálisis cerebral tras el parto.

En el segundo día del juicio que enfrenta el obstetra Fernando Daverio, declaró el padre de la nena que quedó con parálisis cerebral tras el parto ocurrido el 16 de julio de 2017. Fernando Cipollone contó cómo fue la atención por parte de los profesionales y cómo procedieron en la Clínica de la Comunidad de Ensenada donde, según aseguró, nadie había avisado del parto al servicio de neonatología.

El obstetra está acusado de "lesiones culposas agravadas por el daño permanente a la salud", al igual que la partera Bárbara Pestaña Guido, que era parte de su equipo, "Gestando entre Pares", y atendió el parto de María José Suárez, en el que Nina nació sin signos vitales y, tras ser reanimada, quedó con daño cerebral y discapacidad múltiple.

El fiscal Jorge Paolini y los abogados de la familia, Alfredo Gascón y Miguel Molina, acusan a Daverio de haber desatendido una ecografía realizada en la semana 35 –faltando 4 semanas para que el embarazo llegara a término– en la que se veía una "restricción de crecimiento" que podía deberse a problemas con la placenta, que proporciona oxígeno al bebé. Sostienen que si se hubiera atendido a ese estudio, se habría observado que el órgano no estaba funcionando bien y que no iba a poder suministrar oxígeno suficiente para el parto, haciendo necesario una cesárea.

La segunda jornada del juicio que se lleva adelante en el Juzgado Correccional N° 2, a cargo del juez Diego Tatarsky, comenzó cerca de las 10, con la declaración de la madre de Nina, que completó la comparecencia iniciada el día anterior. Más tarde fue el turno de su esposo, quien relató cómo había conocido al equipo de Fernando Daverio.

Fernando Daverio atendía en la Clínica de la Ribera cuando Fernando Cipollone lo conoció

Según informó, una pareja amiga había tenido a su hijo bajo la atención del obstetra, dos años antes, en la Clínica de la Ribera de Ensenada y él mismo los había llevado a ese centro de salud, donde notó que la atención era buena.

Los encuentros grupales con el consultorio de Fernando Daverio

Como informó oportunamente 0221.com.ar, "Gestando entre Pares" promocionaba una atención acorde a la Ley 25.929 -conocida como Ley de Parto Humanizado- que garantizaba, entre otros, el derecho a elegir la posición en que parir, a no sufrir intervenciones innecesarias, a recibir información y ser escuchadas, a estar con un acompañante y a permanecer junto a sus hijos. Si bien esa ley sancionada en 2004 debería cumplirse en todos los centros de salud, no se encuentra del todo garantizada y muchas mujeres y sus parejas buscan una atención en la que se cumplan sus derechos.

El equipo médico creado por Daverio en 2014 contaba con un pediatra, una psicóloga y tres obstétricas. Su propuesta incluía encuentros mensuales de tres horas en los que un promedio de diez embarazadas y sus acompañantes –agrupados según el mes del parto– conversaban de diversos temas con las parteras mientras el obstetra hacía el control médico aparte. Para 2017, Daverio se había convertido en un referente del parto respetado en La Plata.

Los encuentros se realizaban en una casa ubicada en 38 esquina 12, que no estaba habilitada como consultorio médico. En su declaración, Cipollone aseguró que durante esas reuniones siempre se hablaban de "nimiedades", "nada que nos sirviera o que nos hiciera sentir mejor con el lugar, que supuestamente era el mejor". Consultado por el fiscal respecto de quiénes hacían esa valoración, el hombre respondió: "Lo decían las mujeres; supuestamente ahí se iban a respetar todos nuestros derechos".

Gestando entre Pares funcionaba en 12 y 38

Cuando fue el turno de las preguntas de las abogadas defensoras –Raquel Ponzinibio en representación de Pestaña Guido y Verónica Bogliano por Daverio– se le consultó si sabía que uno de los encuentros del grupo trataba sobre trabajo de parto y él respondió que no habían asistido porque a veces se les dificultaba el pago. Luego se le preguntó si sabía que uno de los encuentros era sobre nutrición y dijo que sí, que habían ido.

Avanzando en su declaración, el hombre afirmó que, faltando pocas semanas para que el embarazo llegara a término, se enteraron que el obstetra ya no trabajaba en la Clínica de la Ribera y que el parto iba a ser en la Clínica de la Comunidad de Ensenada. "No nos gustó el cambio sobre la marcha", indicó y agregó que en ese otro centro de salud el equipo no atendía por obra social, por lo que iban a tener que pagar en efectivo la atención y también la reserva de una habitación especial –que no pudieron ver antes del parto, afirmó, porque no se lo permitieron desde la recepción–. Ambos pagos implicaban gastar todos sus ahorros, explicó.

Por otro lado, al referirse a la ecografía de la semana 35 realizada por una médica que les indicó que había disminuido el ritmo de crecimiento de la bebé y que debían avisarle a su obstetra, dijo que se había quedado tranquilo con la respuesta del equipo, que indicó que estaba dentro de los parámetros normales. "Éramos padres primerizos, no sabíamos nada y si nos decían que estaba todo bien, lo creíamos", aclaró y agregó: "Ellos decían: 'Mamá sano, bebé sano'".

Éramos padres primerizos, no sabíamos nada y si nos decían que estaba todo bien, lo creíamos. Ellos decían: 'Mamá sano, bebé sano' Éramos padres primerizos, no sabíamos nada y si nos decían que estaba todo bien, lo creíamos. Ellos decían: 'Mamá sano, bebé sano'

La atención del parto en la Clínica de la Comunidad

Al relatar el proceso del parto, Cipollone aseguró que avisaron a las parteras cuando comenzaron las contracciones, el sábado 15 de julio, y que siguieron en contacto con Bárbara Pestaña Guido, a quien volvieron a avisarle cuando las mismas se intensificaron y ella respondió que "estaba todo bien", "sin revisarla". Luego aseguró que cerca de las 5 de la madrugada ya no podían esperar más y le avisó que salían para la clínica. Cuando llegaron, indicó, se encontraron con ella, que "todavía tenía la campera puesta" y "parecía que había llegado 10 minutos antes".

Fernando Daverio en su consultorio de 12 y 38

En este punto, una de las abogadas defensoras le consultó si fueron por su cuenta al centro de salud o si habían acordado un horario y él respondió que Pestaña Guido les había indicado las 5.30 pero no podían esperar y salieron antes, previo aviso a la obstétrica. Consultado sobre si le habían hecho un tacto a María José, dijo que no sabía. Finalmente, cuando le preguntaron si vio a la partera haciendo anotaciones, respondió que no.

Además mencionó, al igual que su esposa en su declaración, que la partera no tenía gel para el monitor de latidos y que comenzó a buscar en la clínica pero no fue hasta la neonatología. Finalmente, utilizó agua en lugar de gel y los latidos se escuchaban lentos. Recordó que la mujer salió a llamar por teléfono y la notó asustada: "Me empecé a preocupar". Agregó que pensaba que el obstetra del parto iba a ser Fernando Daverio pero fue otro médico del equipo. Cerca de las 5.30, "entraron dos hombres (el obstetra y el pediatra de "Gestando entre Pares") con camperas, cascos y guantes de moto; se los sacaron y, sin esterilizarse ni ponerse guantes, atajaron a Nina".

Entraron el obstetra y el pediatra con camperas, cascos y guantes de moto; se los sacaron y, sin esterilizarse ni ponerse guantes, atajaron a Nina Entraron el obstetra y el pediatra con camperas, cascos y guantes de moto; se los sacaron y, sin esterilizarse ni ponerse guantes, atajaron a Nina

En su descripción, el padre de la beba afirmó que su esposa estaba en un banco de partos y él la sostenía por detrás cuando le pusieron a la bebé en el pecho. Entonces hizo una pausa y agregó llorando "clínicamente muerta". Recordó que María José gritó: "No llora", y que el pediatra empezó a reanimarla en el piso, sobre una azalea (un apósito estéril e impermeable) que "no aislaba del frío". Durante ese lapso de tiempo, según afirmó Cipollone, "la partera no buscó un neonatólogo".

La Clínica de la Ribera, hacia donde cambió la atención el equipo de Daverio como médico visitante

Siguiendo la declaración, ante la falta de respuesta de Nina, uno de los médicos la envolvió en una sábana y la llevó a la neonatología. Cipollone fue detrás y vio el inicio de las maniobras de reanimación con drogas cuando de repente apareció la neonatóloga de la clínica y dijo: "¿Qué hacen ustedes acá?", a los profesionales y también a él, que fue sacado de la neonatología mientras la médica continuaba con las maniobras. Finalmente, tras casi media hora, lograron estabilizar a la beba, que quedó en estado crítico.

Habitación "clandestina" y falta de comunicación con la neonatología

Cabe recordar que el vínculo de Daverio con la Clínica de la Comunidad era de "médico visitante" –sin ser parte del staff, utilizaba las instalaciones a cambio de un pago–. Respecto de la relación del personal del centro de salud con el equipo de "Gestando entre Pares", el padre de Nina indicó que "los de la neonatología estaban enojados con ellos porque no les avisaron" y agregó: "Pero parecía que con nosotros también, por la forma en que nos trataban (...) era como que nos culpaban a nosotros por no avisar".

Consultado por el fiscal sobre por qué creía que el equipo de Daverio no había avisado del parto en la clínica, Cipollone respondió: "Porque si Nina nacía en la habitación, nosotros les pagábamos a ellos, pero si tenía por cesárea, pagaba la obra social y se les terminaba el curro".

Oportunamente, este medio informó que en 2017 el promedio que pagaban las obras sociales por la atención de partos y cesáreas era casi un 50% menos que los honorarios particulares del equipo.

Ya se realizaron dos audiencias del juicio

Sobre el pago para reservar la habitación –que era aparte de los honorarios y cuyo valor estimó en $8 millones actuales– Cipollone afirmó: "Era algo que pagábamos para poder estar ahí sin que nadie... no sé... sin que nadie se entere". "Yo voy a decir como me sentí: parecía como algo clandestino", concluyó.

¿Cómo sigue el juicio contra el obstetra Fernando Daverio?

El próximo miércoles, a partir de las 12, continuará el juicio en los tribunales de 8 entre 56 y 57. Allí se espera que declaren el obstetra Alejo Almirón y el pediatra Sebastián Serio, quienes trabajaban con Daverio y atendieron el parto de Nina.

Además de la acusación por lesiones culposas agravadas –cuya pena prevista va de un mes a 3 años, más inhabilitación especial por 1 a 4 años–, Daverio está acusado de "falsificación de documento" por adulterar las historias clínicas del embarazo y el parto.

La acusación sostiene que en la historia clínica del embarazo figuraban indicaciones de estudios que no se hicieron, como la ecodóppler recomendada cuando aparecen resultados como el de la ecografía de la semana 35 y que en la historia clínica del parto se registró un seguimiento que no se hizo.

Daverio ya tiene una condena por la muerte de una beba y la histerectomía de su madre, tras un parto de abril de 2017, casi tres meses antes que el de Nina. Estaba acusado de "homicidio culposo" y "lesiones culposas" tras la muerte de una bebé y la histerectomía de su madre quien, a pesar de tener varios factores de riesgo, fue atendida como una paciente sana.

En ese caso, por medio de un juicio abreviado, en noviembre de 2024 recibió una pena de 2 años, 11 meses y 15 días de prisión condicional más ocho años de inhabilitación para ejercer.

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