El juicio por el asesinato de Federico Aramburú, el exjugador de Los Pumas nacido en La Plata, tuvo una de sus jornadas más sensibles con la declaración de su viuda, María, quien reconstruyó ante el Tribunal Criminal de París cómo recibió la noticia del crimen y el impacto que la muerte de su marido todavía tiene sobre sus tres hijos.
“Estoy en paz, pero el dolor sigue vivo”, expresó la mujer durante su testimonio, a más de cuatro años del asesinato ocurrido el 19 de marzo de 2022 en París. Frente al tribunal sostuvo además que ninguna resolución judicial podrá devolverles a Federico y puso el foco en las consecuencias que el crimen dejó dentro de la familia.
Aramburú tenía 42 años cuando fue asesinado a balazos después de un altercado ocurrido durante la madrugada en un bar de la capital francesa. Había nacido en La Plata, inició su carrera en el Club Atlético San Isidro (CASI) y posteriormente desarrolló buena parte de su trayectoria deportiva en Francia, además de vestir la camiseta de Los Pumas.
María y Federico Aramburú
El relato de la viuda de Fedrrico Aramburú
Uno de los pasajes centrales de la declaración estuvo relacionado con sus hijos, que tenían 10, 8 y 2 años cuando ocurrió el crimen. María explicó ante el tribunal el difícil proceso que atravesaron para comprender por qué su padre ya no estaba y, especialmente, cómo fue cambiando con el tiempo la explicación que recibió el mayor de ellos.
La viuda también reconstruyó el instante en que supo que su marido había muerto. Una amiga llegó hasta su casa para comunicarle lo ocurrido y, antes de escuchar los detalles, María le hizo una sola pregunta: “¿Está vivo?”. La respuesta llegó mediante un gesto negativo con la cabeza.
La viuda de Federico Aramburú llegando al juicio
Durante su exposición recordó además el último mensaje que había recibido de Aramburú. El exrugbier le había enviado una foto con el puño levantado para celebrar que había logrado avanzar con un proyecto profesional relacionado con el Mundial de Rugby de 2023. Poco después fue asesinado.
En la última foto que le mandó a María, Federico tenía el puño levantado para celebrar los avances en un proyecto profesional
María estuvo presente durante gran parte del juicio y también observó las imágenes utilizadas para reconstruir los últimos minutos de vida de su marido, desde el enfrentamiento inicial hasta la persecución y los disparos. Pese a la crudeza de esas escenas, explicó que atravesar esa instancia le permitió encontrar cierta calma.
El crimen del exrugbier nacido en La Plata
Aramburú se encontraba en París junto a su amigo y socio Shaun Hegarty cuando, durante la madrugada del 19 de marzo de 2022, ambos protagonizaron un altercado en un bar con quienes posteriormente quedaron acusados por el asesinato.
Según la reconstrucción incorporada al proceso, después de aquella discusión Aramburú fue perseguido y recibió varios disparos en inmediaciones del hotel en el que se alojaba. Por el crimen son juzgados, entre otros, Loïk Le Priol y Romain Bouvier.
El proceso comenzó el 7 de septiembre y durante las audiencias declararon investigadores, especialistas, allegados y personas vinculadas con los acusados. En medio de esas reconstrucciones sobre lo ocurrido aquella madrugada, la declaración de María llevó el juicio nuevamente hacia las consecuencias familiares del asesinato.
“Fede no era un héroe. Era un hombre normal, sano”, expresó ante el tribunal. Y resumió el límite que, para ella y sus hijos, tendrá cualquier decisión que adopte la Justicia: ninguna sentencia podrá devolverles a Federico.