El juicio por el asesinato de Federico Aramburú avanza en París y la abogada Sophie Thonon, representante de su madre Cecilia, sostuvo que la evidencia expuesta durante la primera semana refuerza la hipótesis de una acción premeditada y una voluntad concreta de matar.
El proceso contra Loïk Le Priol y Romain Bouvier comenzó el 7 de septiembre y atraviesa sus primeras jornadas con testimonios de expertos, investigadores policiales y especialistas que reconstruyen el ataque ocurrido en París. Thonon, una reconocida defensora de los derechos humanos, integra el equipo que representa a la familia de Aramburú.
Durante esta primera etapa del juicio, la abogada destacó especialmente los testimonios de los investigadores que analizaron lo ocurrido antes y después de la pelea que mantuvieron las futuras víctimas con los acusados. Según explicó, mientras Federico Aramburú y su amigo se retiraron del lugar para continuar con su noche, los agresores habrían mantenido una actitud de venganza.
La evidencia sobre los disparos contra Federico Aramburú
Uno de los elementos que, según Thonon, tuvo mayor impacto durante las audiencias fue la reproducción del sonido de los disparos. Las cámaras instaladas en distintos comercios del boulevard Saint-Germain permitieron recuperar registros de aquella madrugada, mientras que una grabación del bar-restaurant Mabillon permitió escuchar las detonaciones.
Federico Aramburú fue asesinado a tiros en París en marzo de 2022
La abogada contó que los primeros cuatro disparos y luego los otros seis provocaron una fuerte reacción entre los integrantes del jurado. "Ahí se escuchaba la voluntad de matar, la voluntad de liquidar", sostuvo ante La Nación Thonon, quien consideró que el audio resultó incluso más contundente que las fotografías exhibidas durante la primera semana.
En ese sentido, también remarcó el testimonio de un investigador policial con más de 30 años de experiencia. El efectivo fue consultado sobre el significado de que una persona descargara todas las balas disponibles de un arma y respondió: "Pues eso revela la voluntad de matar a alguien".
Thonon puso además el foco en la diferencia entre las conductas de Aramburú y su acompañante y las de los acusados después del primer enfrentamiento. Mientras los primeros se dirigieron a descansar al hotel, Le Priol y Bouvier habrían decidido continuar con la confrontación. "Sí, por supuesto que es premeditación. Ellos salieron a buscarlos", afirmó la abogada.
La representante de Cecilia Aramburú explicó que la discusión central para la defensa pasa justamente por evitar que el tribunal considere que existió premeditación. Los acusados reconocen el crimen, pero sus abogados intentan sostener que los disparos no estuvieron acompañados por una decisión previa de matar.
La estrategia de la defensa y el reclamo de la familia
Para Thonon, esa línea argumental presenta puntos débiles. "La defensa está peleando sobre esa línea. Que no hubo premeditación", señaló, y agregó que los abogados aprovechan cualquier diferencia o detalle de la reconstrucción para cuestionar la existencia de una intención deliberada.
La familia del rugbier Federico Aramburú sigue de cerca el juicio por su asesinato
La cuestión será determinante al momento de establecer la responsabilidad penal. Según explicó la abogada, el jurado deberá pronunciarse sobre la culpabilidad de los acusados y posteriormente determinar si existen circunstancias atenuantes y si el crimen estuvo acompañado por premeditación.
En paralelo, la familia de Federico Aramburú sostiene su propia estrategia dentro del proceso. Hay abogados que representan a sus hijos, a su viuda y a su padre, además de Thonon, quien lleva la representación de Cecilia. La letrada explicó que, aunque existe coordinación entre los profesionales, cada intervención responde a las declaraciones y testimonios que se presentan durante las audiencias.
Para la madre de Aramburú, además, el juicio tiene una dimensión vinculada con la violencia política y la extrema derecha. Thonon señaló que la pertenencia atribuida a los acusados a organizaciones de esa corriente, así como las referencias a espacios políticos franceses, constituyen un aspecto central para Cecilia.
El proceso también contempla una instancia posterior destinada a las indemnizaciones para las familias. Primero se definirá la culpabilidad y la eventual existencia de premeditación; luego, en una audiencia separada que se desarrollará el mismo día, se abordarán los daños y perjuicios.
Los acusados podrían recibir penas muy elevadas si son encontrados culpables. Ante una eventual condena de 30, 40 años o prisión perpetua, Thonon consideró probable que la defensa evalúe presentar una apelación, una decisión que dependerá finalmente de la pena que establezca el tribunal.