El Gobierno del presidente Javier Milei inicia este lunes una semana clave, que marcará el pulso de la actividad en el Congreso argentino y el futuro de dos leyes fundamentales para el Ejecutivo nacional: el Presupuesto 2026 y la reforma laboral.
El Gobierno de Javier Milei enfrenta días que marcarán el pulso de las sesiones en el Congreso. El Presupuesto 2026 y la reforma laboral entran en debate.
El Gobierno del presidente Javier Milei inicia este lunes una semana clave, que marcará el pulso de la actividad en el Congreso argentino y el futuro de dos leyes fundamentales para el Ejecutivo nacional: el Presupuesto 2026 y la reforma laboral.
Tras la victoria conseguida en las últimas elecciones legislativas, el Gobierno se dedicó a mover piezas y tejer alianzas. En el último mes y medio, el ministro del Interior, Diego Santilli, recorrió provincias y recibió a mandatarios provinciales en Casa Rosada con el cometido de conseguir los votos necesarios para dar luz verde a la ley de leyes.

El Gobierno impulsa una reforma laboral que endurece sanciones a bloqueos, limita asambleas en horario laboral y agiliza la personería de sindicatos de empresa.
La reforma laboral prevé eliminar ocho impuestos nacionales y reducir el total de tributos, aunque la recaudación seguiría concentrada en pocos gravámenes.
El desafío del diputado electo devenido en funcionario nacional tendrá un primer round este lunes a las 17 cuando quede constituida la Comisión de Presupuesto y Hacienda, un espacio que tendría a la cabeza al desplazado José Luis Espert si no hubiera irrumpido en la escena pública el escándalo por su vinculación a Fred Machado. Ese cuerpo quedará, como sucedió tras la renuncia del economista al Parlamento, en manos de Alberto Benegas Lynch.
Benegas Lynch, con el apoyo del jefe de la bancada, Gabriel Bornoroni, buscará un trámite exprés del Presupuesto y hay buenas expectativas al respecto. La intención de La Libertad Avanza (LLA) es la de ir al recinto de la Cámara de Diputados el miércoles o jueves para darle media sanción y girarlo al Senado.
Entretanto, la exministra de Seguridad y flamante senadora de la Nación, Patricia Bullrich, se puso a la cabeza de la reforma laboral que impulsa el Gobierno y prevé una larga lista de modificaciones que alcanzarán, entre otros puntos, a las indemnizaciones, las vacaciones, las horas extra y las licencias por enfermedad. En este caso, el panorama es menos alentador para el oficialismo.
La exfuncionara enfrentará un escenario más complejo para conseguir aval para el proyecto este mes, por un lado, a causa de los tiempos legislativos y, por otro, a raíz de la dilación del Ejecutivo en enviar el proyecto. El debate formal de la norma comenzará este miércoles y conseguir un rápido dictamen no será tarea simple: en primer lugar, deberá hacer trabajar a los senadores en el período festivo y obturar los pedidos de expositores en comisión, algo habitual en la arena legislativa y que les sirve a los opositores para dilatar los despachos.
El martes, por lo pronto, tendrá una reunión de Labor Parlamentaria en la que la desdibujada vicepresidenta de la Nación y titular del cuerpo, Victoria Villarruel, intentará ordenar la discusión con el resto de las bancadas y allanar el panorama para el oficialismo en medio de un escenario que se plantea difícil, pero no imposible.