Absolvieron a un subcomisario de La Plata acusado de asesinar a su esposa en City Bell
La fiscal de juicio desistió de la acusación de femicidio por falta de pruebas y la Justicia de La Plata absolvió a Alejandro Herrera tras casi 7 años.
El Tribunal Oral Criminal(TOC) N°3 de La Plata absolvió al subcomisario Alejandro Herrera, acusado por la muerte de su esposa, la oficial Gabriela Kenyeres. La decisión se conoció luego de que la fiscal de juicio desistiera de la acusación al considerar que no había pruebas suficientes para sostener un homicidio agravado.
La definición se dio tras los alegatos del juicio oral por el hecho ocurrido el 22 de abril de 2019 en City Bell. Herrera permaneció casi siete años en prisión preventiva, procesado por el presunto femicidio de su pareja, integrante de la Policía Bonaerense.
Durante su alegato, la fiscal Leila Aguilar explicó que, tras analizar toda la prueba producida en el debate, no encontró elementos suficientes para sostener la acusación por homicidio calificado por el vínculo, delito que prevé prisión perpetua.
Leila Aguilar fiscal de juicio de La Plata
Leila Aguilar, fiscal de juicio de La Plata, desisitó de la acusación poir femicidio que pesaba sobre el subcomisario Herrera.
AGLP
Entre los puntos centrales, remarcó que "no hay ningún informe forense que describa la trayectoria del proyectil", que el cuerpo de la víctima fue cremado con autorización de la familia y que no se realizó una autopsia. También cuestionó que la investigación haya estado a cargo de personal de la Policía, pese a que víctima y acusado pertenecían a la misma fuerza. "La (causa la) debió haber instruido una fuerza Federal", sostuvo.
Aguilar señaló además que la escena del hecho fue modificada antes de la llegada de Policía Científica y que el jefe policial de la víctima movió el arma. En cuanto a las cartas halladas en el lugar, destacó que la pericia caligráfica descartó que hayan sido escritas por Herrera. En ellas se leían frases como "no puedo más" y "cuando ya no esté más los voy a seguir cuidando", en referencia a los hijos de Kenyeres, cuya tenencia había perdido.
La fiscal también valoró mensajes de WhatsApp enviados por la mujer a un familiar, en los que confesaba: "Sabés cuántas veces me quise matar, no tenés idea". En ese contexto, describió a la víctima como una persona con problemas de alcoholismo, angustiada por la pérdida de la custodia de sus hijos y sin tratamiento psicológico ni psiquiátrico.
Natalia Argenti.jpg
Natalia Argenti, defensora oficial que asistió al subcomisario Herrera en el juicio oral y logró su libertad.
AGLP
Respecto del borrado de contenido del teléfono celular de Kenyeres, Aguilar aceptó la versión del acusado, quien reconoció la maniobra, pero afirmó que eliminó "videos íntimos de la pareja". Con ese cuadro probatorio, la fiscal desistió formalmente de la acusación.
La absolución y el principio de objetividad
Ante este escenario, el juez Ernesto Domenech dictó la absolución de Herrera. "Ha tenido una prisión preventiva larguísima, si no hay ningún otro impedimento, hoy recupera la libertad", expresó el magistrado al comunicar el fallo. Tras escuchar la resolución, el exacusado rompió en llanto y se fundió en un abrazo con su defensora oficial, Natalia Argenti, quien resaltó la actuación de la fiscal. “Leila Aguilar es un ejemplo de fiscal, su labor fue impecable, hizo honor al deber de objetividad”, señaló.
Tribunal Oral Criminal III de La Plata
Andrés Vitale, Ernesto Domenech y Santiago Paolini, jueces del Tribunal Oral Criminal III de La Plata - Foto: AGLP
Cabe recordar que los fiscales no están obligados a acusar: se rigen por el principio de objetividad y, cuando la prueba no alcanza los estándares exigidos por la ley, deben retirar la acusación. El ordenamiento jurídico contempla y ampara expresamente esa situación.
El TOC N°3 que dictó la absolución está integrado por los jueces Ernesto Domenech, Santiago Paolini y Andrés Vitali. El caso había juzgado el episodio ocurrido en una vivienda de City Bell, cuando Herrera llamó al 911 y aseguró que su esposa “se había pegado un tiro”, hipótesis que durante años fue investigada como un presunto femicidio.
El hecho juzgado
El caso juzgó el suceso ocurrido el 22 de abril de 2019 en una vivienda de City Bell, cuando Herrera llamó al 911 y aseguró que su esposa "se había pegado un tiro". La hipótesis fue descartada por la fiscalía de instrucción a partir de pericias balísticas, testimonios y otros elementos incorporados durante la investigación.