Mientras era una de las grandes figuras de Gimnasia, Francisco Varallo integró la Selección argentina que disputó el Mundial 1930. En una entrevista poco conocida, el histórico goleador reveló el singular respaldo que recibió de Juan Carmelo Zerillo, presidente del Lobo, para la final ante la Selección uruguaya en el Estadio Centenario.
Pancho Varallo fue el representante tripero en Argentina que alcanzó la final del primer Mundial de la historia, disputado en Uruguay en 1930. Años más tarde, el legendario delantero recordó una llamativa decisión que tomó la dirigencia tripera para acompañarlo en aquel partido decisivo.
Francisco Varallo jugó entre 1928 y 1930 en Gimnasia
Según contó el propio Varallo, Zerillo, por entonces presidente de Gimnasia, organizó el traslado de simpatizantes al país vecino para que pudieran alentarlo en el Estadio Centenario. La iniciativa incluyó la contratación de dos barcos destinados a transportar hinchas del Lobo.
“Me acuerdo que cuando me designaron que iba a jugar en lugar de (Alejandro) Scopelli, el presidente de Gimnasia mandó dos barcos por ir a verme jugar en la final. Uno llegó y el otro no pudo llegar por la niebla”, relató Varallo en aquella entrevista.
El testimonio refleja la dimensión que había alcanzado el delantero dentro del club platense y el entusiasmo que generaba su presencia en la Selección argentina. También da cuenta del fuerte vínculo entre Gimnasia y uno de los máximos goleadores de la historia del fútbol argentino, protagonista de una anécdota que quedó ligada para siempre al Mundial de 1930.