Camiseta Carrier Gimnasia 2
La camiseta usada por Gimnasia
Pero si había una vidriera era la de los problemas cotidianos en Gimnasia: diez días antes renunció el presidente Norberto Sánchez. Según Coco, "en el '83 la pelotita no entró y me tuve que ir, no sirvieron de nada las obras como la del Polideportivo que reinauguramos el año anterior". La crisis amenazaba con ser muy seria, por la veintena de juicios pendientes de resolución. El capital que llegó por el aire acondicionado realmente "oxigenaba" a la Tesorería con un poco de dinero.
"Esa propaganda la acercaron los Bayo por la televisación", afirmó a 0221.com.ar quien fue el técnico, Antonio Rosl, con ese panorama, mártir y figura. "No sobraba nada, si te cuento las cosas que llegamos a hacer y no tuvimos suerte". El Gallego es un prócer para los que saben de la historia gimnasista, tiene 81 años y está jubilado de la Escuela de Cadetes donde fue profesor de fútbol hasta diciembre pasado. En aquel momento, con cuarenta años, se mostraba ante la prensa "con fe para salir del pozo".
Del otro lado, en el banco visitante se sentó Mario Griguol (primo de Carlos Timoteo Griguol), al que lo criticaban por el estilo defensivo y pudo meterse en la lucha por el título: "Me pidieron ganar los primeros cinco partidos y después ver lo que pasaba". Llegaron a La Plata ya proyectando dar la vuelta olímpica. También vino la barra brava y hubo disturbios, pedradas, en un tiempo de reiteradas suspensiones por diversos hechos gravísimos de violencia.
Otros ingredientes de aquel 0 a 0 entre el Lobo y el Matador de Victoria también tenía que ver con el dinero que los clubes recibían vía la AFA y el PRODE, concurso de Pronósticos Deportivos. La cruz con el empate se marcó en el casillero 12. Y fue una sorpresa porque, como anunció La Prensa, "los dos equipos viven horas diametralmente opuestas por sus desiguales campañas".
Gimnasia Carrier
Así lució esa noche la camiseta tripera con la publicidad
Instagram: Historias sobre Gimnasia
Tigre marchaba con 31 puntos y se ilusionaba con el ascenso, perseguido a tres puntos por Atlanta, que finalmente será el campeón y primer ascendido. El Tripero estaba anteúltimo en las posiciones, y finalizará en la cola, pero como ese año se empezaron a usar las calculadoras en el fútbol; al promediarse los puntos conquistados por el equipo el año anterior (en 1982 Gimnasia hizo un campañón) esta vez el viejo Lobo pudo evitar otro descenso, en este caso, a la Primera C.
La elección de la camiseta
"Muchachos, tienen que jugar con esta", escucharon los jugadores. A las 20.45 empezó el partido y el país tuvo las imágenes por la señal de Argentina Televisora Color (ATC). Relató Mauro Viale y comentó Enrique Macaya Márquez. La luz del estadio era deficiente, y las pocas fotos del encuentro publicada por los diarios apenas permiten distinguir el nombre del sponsor de los locales. En cuanto al video con la grabación completa o una síntesis, no apareció nunca y a esta altura sería un milagro porque ATC quemó muchos de sus archivos. Averiguamos y no la tienen ni los más avezados buscadores de Gimnasia y tampoco los de Tigre.
La camiseta novedosa quedó regada por la voluntad de los muchachos. El equipo salió con Miguel Gasparoni (el capitán), Luis Luquez; Ruben Acevedo, Darío Tempesta, Roma y Ricardo Kuzemka; Jorge Ferrer, Norberto Toledo y Héctor López; Pedrazzi y Pantaleo. Los suplentes fueron Piñero, Marchi, Girardengo, Ulloa, Sánchez. Otra apostilla fue que utilizó la numeración de los dorsales de corrido. Según Ulloa, “la tuvimos que devolver cuando terminó el partido”, situación que también recuerda Daniel Bayo, quien promovió la ayuda fuera de la cancha.
"Fue una noche soñada porque éramos muchos chicos del club, Ferrer, Kuzemka, Tempesta, Toledo, Pedrazzi, a pesar de que el árbitro (Jorge Borelli) nos quitó el triunfo, pero el empate fue bueno porque veníamos a los tumbos", expresó el Monito Pantaleo. En cuanto a ese gol no convalidado, fue en el minuto 17 y el “click” del fotógrafo está en la tapa de Clarín, donde se ve a Pedrazzi en la supuesta posición prohibida y la volada estéril de Sergio García (el arquero que ganó en 1979 el Mundial Sub 20 de Japón con el genial Diego Maradona).
Otra historia que rodeó el partido en la previa fue la de un brujo, Ernesto Di Sopra Casco, tal como se llamaba el clarividente que le anunció a Pantaleo que iba a convertir, y en los días previos comió con los jugadores y llegó a hacer su trabajito: untó los postes de los arcos con una pomada que se dio en conocer "la anti rival" y enterró algunos sapos, en las inmediaciones del campo. "Estaba jugando al billar gol con Héctor López, y el brujo se acercó: 'Vas a hacer un gol vos'. Esa noche contra Tigre hicimos una jugada de tiro libre y definí yo, pero le cobran 'orsai' a Pedrazzi que estaba agarrado de un palo, increíble… increíble", rememora Pantaleo, oriundo de Ensenada y entonces promesa de 22 años.
Recorte del diario Clarín Gimnasia Tigre
Recorte del diario Clarín tras el encuentro entre Gimnasia y Tigre
"Dominamos, merecimos ganar", dice Luquez, que en verdad no recuerda bien la camiseta. "Pasó muchísimo tiempo, pero sí lo del brujo, porque empezamos a levantar, y al siguiente partido ganamos en el viejo estadio de Colón, pero fue una coincidencia", descree de las ayuda esotéricas el Topo, actual coordinador del fútbol infantil de San Lorenzo.
La empresa local continúa vigente y quien hoy la dirige es Alejandro Bayo -hijo de Diego o más conocido por el fútbol como Paco Bayo, fallecido en 2023-, que contó que se quedaron con una camiseta y esa camiseta la usó "en dos o tres partidos con amigos".
Una camiseta difícil para los coleccionistas de Gimnasia
Los que estuvieron cerca en el vestuario o los interesados en comprar esa única camiseta, la describen como "una de esas de tela algodón, blanca, con el estampado rápido de Carrier en un óvalo azul". El Sapo Girardengo tenía 19 años y le tocó llevarla puesta en el banco: "Gimnasia no fue Gimnasia, porque era raro jugar sin el escudo, pero presionados por las carencias económicas, la inmediatez superó a la historia", opinó el hoy DT. Claro, Gimnasia no usó la Topper, que era la indumentaria oficial, y la urgencia llevó a que la empresa de aires les mande el juego a último momento.
Entre los socios e hinchas que hacen un culto de cada objeto con significado gimnasista, saben el contexto de aquel partido nocturno a pesar de que no habían nacido, como Leandro Tamburini, nacido en 1986. "Era una remera simple, la vi, la toqué y casi fue mía (se ríe)" y de alguna forma se arrepiente por haberse "confiado" cuando intentó comprarla. Le rinde honor al socio Juan Cais, que es el que la consiguió.
Luis Luquez y el técnico Antonio Rosl
Luis Luquez y el técnico Antonio Rosl
Pero, ¿dónde está ahora ese ejemplar? En el Museo del Club se lamentan que no está donde tendría que estar. Pero, según pudo saber este medio, la tiene Alejandro Gargiulo, tripero nacido en 1977, hijo de un recordado socio que en 2013 acompañó en la lista al candidato a presidente mens sana Carlos Castagneto (uno de los tres arqueros de esa temporada 1983).
Una foto de la remera original con el primer sponsor la sacó Gerónimo Guillén, quien con el gen investigativo del periodista -pertenece a una familia histórica de la prensa-, que hace un tiempo la tocó y la fotografió, en su caso, porque le gusta "divulgar distintas historias del club y, entre ellas, las camisetas".
"Siempre que pudimos, ayudamos a Gimnasia", comentó telefónicamente Daniel Bayo, que además de haber sido exquisitos futbolistas en una sociedad dentro del campo, también se llevaron bien afuera, cuando a partir de 1971 compartieron la mesa de la oficina. El 5 y el 10, ambos con recuerdos de noches donde enfrentaron a Pelé; Daniel le hizo marcación en el Estadio del Bosque al astro de Brasil, y Diego tuvo el gusto de enfrentarlo dos veces, aquella de ’62 y otra en España cuando fue jugador del Real Betis.
La novedad de la publicidad en las camisetas
En esa época era toda una novedad la publicidad en el pecho de las camisetas. Estudiantes de Caseros fue el primero, luciendo la inscripción Cooperativa Saenz Peña. En 1979 fue Quilmes con Aero Perú para su debut en la Copa Libertadores; Argentinos Juniors, con Austral (líneas aéreas) para retener a Maradona, y Hugo Gatti con su personal Jet, una marca de videojuegos. En los '80 empezó a crecer en clubes de mayor convocatoria.
Gol anulado Tapa en un diario de tirada nacional
El gol anulado a Gimnasia
En 1980 Argentino de Quilmes lució El Cóndor; en 1981 Quilmes con Rhonal (y su slogan "la aspirina ideal") y Nueva Chicago, con Caja de Crédito Lugano a la historia, pero puede ser que este coleccionista ya no la tenga y la haya vendido, que dentro del coleccionismo es común tenerlas un tiempo y luego cambiarlas.
Era la oportunidad de publicitar algo, porque era algo que empezaba a pasar, empezaba a haber en los clubes esta opción y era algo novedoso para los hinchas, y el primer grande fue San Lorenzo en 1982 (también en la B) con caramelos Mu-Mu, lo siguieron Huracán con Banco Juncal y Platense con el logo de 7Up (también lo llevó Argentinos); en 1983 Boca con Vinos Maravilla, y en 1985 Independiente con Mita -fotocopiadoras-, River con Fate (al costado de la banda y en la espalda) y Racing con Fides.
En cuanto a Gimnasia, la segunda firma que iba a apostar, tardó en llegar. En 1990 le tocó recibir dinero a cambio de usar Pegamax, una empresa de materiales de la construcción.