La Plata vive con gran dolor el fallecimiento de Miguel Ángel Gallardo, conocido y querido militante político que, a los 74 años, perdió la vida. El triste desenlace tuvo lugar el último lunes y en medio del dolor fue despedido por sus compañeros, dirigentes y referentes de los derechos humanos de toda la ciudad.
Nacido en un hogar humilde del barrio Las Quintas en 1950, Miguel Ángel -conocido por todos simplemente como "El Colo"- fue un incansable defensor de los derechos humanos.
Su militancia y compromiso político nació desde muy temprana edad. Siendo muy joven se incorporó la Juventud Peronista (JP) y años más tarde hizo lo propio en la llamada Tendencia Revolucionaria, como miembro de las unidades básicas "Mariano Pujadas" y "La Quispe", ubicadas en 142 y 522 y 156 y 525, respectivamente; ambas de la por entonces delegación de Melchor Romero.
Sus primeros pasos en el mundo del trabajo fueron como peón y luego como obrero industrial. El golpe de Estado cívico-militar de 1976, sin embargo, lo obligó a asumir un exilio interno que lo llevó por distintas localidades de la provincia. A fines de aquel fatídico año, incluso, puso su vida en riesgo para salvar a una nena de apenas 10 años.
El historia que se volvió libro y canción
El viernes 3 de diciembre de 1976 soldados del Ejército, policías federales y bonaerenses y miembros de las fuerzas de seguridad vestidos como civiles desplegaron un brutal operativo y rodearon la manzana en la que vivían Catalina Ginder y su esposo Rubén Heldy Santucho, ambos militantes de la JP y Montoneros; junto a sus tres hijos: Mónica, de 14 años; Alejandra, de 10; y Juan Manuel, de tan solo 2. Armados y a los gritos, avanzaron sobre la vivienda de Melchor Romero y de inmediato abrieron fuego contra ella.
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Postales de Alejandra, Mónica y la familia Santucho.
Foto: Abuelas de Plaza de Mayo
La menor de las nenas se encontraba en la vereda, jugando con una vecina, y fue la mamá de aquella la que la salvó de la balacera entrándolas a ambas a su hogar. Alejandra, sin embargo, terminó escapando a su cuidado y presenció desde el otro lado de la calle cómo su casa era virtualmente destruida.
"Veo que se cierran los postigos de mi casa y empiezan a dispararle. Mi mamá alcanza a gritar que paren de tirar, que adentro había chicos, que los dejaran salir. Dejaron de disparar y yo me le escapo a la mamá de esta vecinita y me quedo mirando esta escena: veo cómo sale mi hermana Mónica con el bebito (de una pareja que vivía con ellos) a upa y mi hermano. Los que estaban allí le sacan a los niños, los dejan en la casa de al lado. Yo veo todo desde enfrente y a ella la encapuchan, la meten en un auto y salen. Y se cierra la puerta de mi casa y comienzan a disparar de nuevo", recordó años después Alejandra en un desgarrador relato realizado a la Asociación de Abuelas de Plaza de Mayo.
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Alejandra Santucho es referente de H.I.J.O.S. Bahía Blanca y en 2012 declaró como testigo en el marco del Juicio Circuito Camps sobre la desaparición de su hermana.
Foto: El Ágora
Sin poder comprender todavía lo que estaba sucediendo la pequeña corrió al encuentro de su hermano, pero fue detenida en seco y reconocida de inmediato. Tras el violento ataque, ambos menor fueron dejados al cuidado de una vecina. A su retirada los soldados le advirtieron a la mujer que el lunes volverían por ellos, pero Gallardo y otros dos compañeros de militancia de sus padres los rescataron y los pusieron a resguardo horas antes de que eso finalmente sucediera.
Alejandra y Juan Manuel pasaron días en la casa de unos amigos de sus padres, luego otros más junto a familiares cercanos en Ezeiza y después fueron llevados a los de sus tíos. Poco después su abuela viajó desde Bahía Blanca para buscarlos y con ella se dirigieron a Ingeniero White, una pequeña localidad ubicada a unos 10 kilómetros de esa ciudad. "Nos vamos a Bahía y empieza la etapa de saber qué pasó. Mi abuela creía que estaban vivos, que había que hacer las denuncias correspondientes, que Mónica debía estar viva. 'Cómo le van a hacer algo si tenía 14 años'… creía que iba a aparecer", recordó Alejandra sobre lo sucedido.
Catalina y Rubén fueron asesinados aquella misma tarde e ingresados en el cementerio de La Plata como NN. Mónica, por su parte, fue torturada y abusada en los centros clandestinos de detención que operaron en la Comisaría Quinta y el Pozo de Arana. Abuelas y sus hermanos la buscaron durante más de tres décadas hasta que en 2009, gracias a la Iniciativa Latinoamericana para la Identificación de Personas Desaparecidas del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), su cuerpo pudo ser identificado en una fosa común en el cementerio de la ciudad de Avellaneda.
La actitud de Miguel Ángel le valió varios reconocimientos, como el homenaje que la cantante y compositora Marina Piñol le hizo dedicándole la canción "Los carros del colo".
Embed - 07. Los carros del Colo - MARINA PIÑOL - "Mujer de la Orilla"
También se convirtió en parte del libro "El carro de la vida", escrito por Jorge Alessandro y disponible de manera gratuita en el sitio web de la Secretaría de Derechos Humanos bonaerense; que recupera el caso de la familia Santucho y de aquellos que lo arriesgaron todo para salvar a Alejandra y Juan Manuel, pero también la historia de militancia en la ciudad durante los años 70.
El ansiado regreso a La Plata
Tras la vuelta de la democracia finalmente Gallardo pudo regresar a su ciudad para empezar a ganarse la vida con changas de pintor, vendedor ambulante y hasta heladero. Entonces se incorporó al Ateneo "Eva Perón", espacio en el que se mantuvo hasta su muerte; y desde allí desplegó una enorme tarea social.
Con el tiempo puso en marcha la Unidad Básica "Evita Compañera" y el Centro de Fomento Lealtad en Las Quintas y luego extendió su labor a Los Hornos y las barridas conocidas como La Granja, Santa Ana y El Futuro, entre otras. "Trabajando en la formación de jóvenes, asistió a sus compañeros y vecinos en los momentos difíciles mediante la apertura de comedores y merenderos, pensando siempre en salidas productivas a través de la conformación de cooperativas de trabajo y la realización de cursos de oficio", recordaron sus allegados en diálogo con 0221.com.ar.
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Miguel Ángel Gallardo mantuvo su compromiso político y en defensa de los derechos humanos hasta su fallecimiento.
También fue el artífice de una guardería infantil en la zona y la creación de espacios de apoyo escolar y atención sanitaria para los vecinos. "Participaba activamente en los organismos de derechos humanos, contando sus propias experiencias y generando actos barriales de reconocimiento a los compañeros asesinados, desaparecidos y encarcelados durante la dictadura genocida", cerraron quienes lo conocieron y lo despidieron con un inmenso pesar.