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Florencia Andersen, la platense que se ganó un lugar en la Fórmula 1 y sueña con llevar a su papá a Brasil

Periodista, fanática y comentarista de Fórmula 1, Florencia Andersen habló sobre su carrera, Franco Colapinto y el futuro del automovilismo argentino.

Embed - FLOR ANDERSEN la PLATENSE que brilla en la F1 y hablamos de CRIANZA DIGITAL | PRIMER INTENTO | 22/07

Florencia Andersen, periodista deportiva y comentarista de Fórmula 1 en Fox Sports, pasó por el estudio de Primer Intento en el streaming de 0221.com.ar, y compartió su historia: desde las carreras domingueras con su papá hasta entrevistar a Max Verstappen en Mónaco.

Egresada de la Facultad de Periodismo de la UNLP, hoy es una de las voces jóvenes que renuevan la cobertura de la F1 en el país. Su vínculo con el automovilismo comenzó como hobby y se transformó en vocación. “Acompañaba a mi papá, que miraba las carreras. Un día me senté, miré una clasificación y me enamoré de todo: los autos, la estrategia, la adrenalina”, contó.

Tras decidirse a estudiar periodismo deportivo, enfrentó cuestionamientos y desafíos, pero siempre apostó fuerte: “Me decían que la F1 era algo lejano, muy europeo, pero yo no quise tener plan B. Quise intentarlo”.

Florencia Andersen Fórmula 1 2

Florencia Andersen, en acción.

Florencia sueña con seguir creciendo y viajar más. “Me encantaría ser corresponsal permanente, estar en todas las carreras. Por ahora vamos a algunas, pero me gustaría hacerlo cotidianamente”. También valoró el impacto que tuvo su figura en atraer público joven: “La idea de Adrián Puente fue sumar una voz joven, cercana, que conecte con nuevas audiencias. Y funcionó”.

Franco Colapinto, el boom argentino que impulsó su carrera

Florencia llegó al equipo de Fox justo cuando Franco Colapinto comenzaba a destacarse. “Empezamos en 2023, cuando él aún estaba en Fórmula 3. Vimos todo su crecimiento. Lo conocimos antes del boom, antes de que llegara a la F1”, explicó. Para Andersen, su incorporación a la máxima categoría fue tan sorpresiva como emocionante: “Williams apostó por él a mitad de temporada, sin siquiera completar el calendario de F2”.

Sobre el piloto argentino, no ahorró elogios: “Es muy crack, es un pibe común, charlamos un montón. Lo bueno es que sigue siendo el mismo, a pesar de todo lo que vivió”.

Florencia Andersen Franco Colapinto

Flor Andersen junto a Franco Colapinto.

Una vida entre viajes, motores y sueños

Andersen ya cubrió cinco grandes premios, incluyendo Imola, Mónaco, Barcelona y Miami. “Cada viaje es tocar el cielo con las manos”, confesó. Su gran pendiente: Silverstone, la cuna de la F1. “Este año se cumplieron 75 años y fue un gran festejo. Ojalá pueda ir alguna vez”.

Pero su gran sueño es llevar a su papá a una carrera: “Quiero que me acompañe al Gran Premio de Brasil. Él fue quien me enseñó todo. Lo ve solo desde el sillón, escuchándome por la tele. Quiero devolverle un poco de eso”.

Juan Manuel Fangio, Ayrton Senna y la herencia del automovilismo argentino

“Fangio es nuestro Maradona”, afirmó Andersen, recordando cómo el automovilismo forma parte de la cultura argentina. “En todos los circuitos importantes hay una estatua suya. En Mónaco, en Barcelona. Eso no es común. Está en el corazón de la F1”.

Florencia Andersen Fórmula 1 3

Florencia Andersen en el corazón de la Fórmula 1.

También destacó la figura de Carlos Reutemann como el último gran referente argentino, aunque con una generación más joven enganchada gracias a Colapinto y la serie de Netflix "Drive to Survive". “Hoy hay muchos chicos que se acercan. Ojalá podamos darles oportunidades, porque es un deporte muy elitista”, advirtió.

Resistencia al hate y confianza en su camino

A pesar de los prejuicios por ser mujer y joven, Andersen asegura que se ganó su lugar con trabajo y preparación: “La gente del ambiente lo nota rápido: sabés o no sabés. Y yo sé por qué estoy donde estoy”. En redes, reconoce que recibe críticas, pero las enfrenta con seguridad: “Como dice Adrián, el hate es decorado”.

Florencia es hincha de Estudiantes, vive en City Bell, maneja todos los días hasta Capital Federal y hasta logró que su novio, hincha de Gimnasia y ajeno al automovilismo, se convierta en fanático y se compre un simulador. “Algo le dejé. Nunca más se va a olvidar de mí”, dijo entre risas.

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