Un proyecto presentado en la Legislatura bonaerense propone eliminar las restricciones horarias generales para la venta de alcohol en la provincia de Buenos Aires. La iniciativa plantea que los comercios puedan comercializarlas durante todo el período en que estén legalmente habilitados para funcionar.
La propuesta busca derogar un artículo de la Ley N° 11.825 que establece límites para la venta, expendio, suministro y entrega a domicilio de bebidas alcohólicas. En caso de avanzar, cada establecimiento podría comercializar estos productos mientras permanezca abierto dentro del horario autorizado.
El proyecto no plantea fijar un nuevo horario general para todos los comercios, sino eliminar la restricción adicional vinculada con el momento del día. Así, bares, restaurantes, supermercados, comercios y locales bailables quedarían habilitados para vender alcohol durante su propio horario de funcionamiento.
¿Qué cambia con el proyecto sobre la venta de alcohol?
A pesar de la eliminación de las restricciones horarias, la iniciativa mantiene distintas medidas de control. Los vasos no podrán superar los 350 mililitros y los establecimientos deberán garantizar la provisión gratuita y suficiente de agua potable.
El proyecto propone modificar las reglas actuales para la venta de alcohol en la provincia
También continuará prohibida la comercialización de bebidas energizantes y suplementos dietarios, al igual que la venta, el expendio y el suministro de bebidas alcohólicas a menores de 18 años.
Por otra parte, el proyecto establece que la modificación no afectará el régimen de seguridad vial de la provincia. En particular, no altera las normas vinculadas con Alcohol Cero al Volante ni la prohibición de conducir vehículos con presencia de alcohol en sangre.
La iniciativa fue presentada por el diputado bonaerense de Nuevos Aires Fabián Luayza, quien sostuvo en los fundamentos que la propuesta apunta a simplificar el marco regulatorio para comerciantes, supermercados, establecimientos gastronómicos y otras actividades.
Según explicó el legislador, la eliminación del límite horario no supone quitar controles al Estado. Las autoridades mantendrán las facultades de fiscalización y continuarán vigentes las regulaciones destinadas a prevenir situaciones que puedan afectar la salud y la seguridad.