La deuda en situación irregular alcanzó a 5,52 millones de personas en la Argentina al cierre de julio, de acuerdo con datos de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA) analizados por la consultora Eco Go. El monto involucrado llega a $17,98 billones y representa el 18% del total de la deuda registrada en el sistema financiero.
Dentro del universo analizado aparecen 20,73 millones de personas con algún tipo de deuda. De ese total, 15,75 millones tienen compromisos con el sistema financiero tradicional y 12,67 millones con prestadores no bancarios, entre ellos fintech y comercios que ofrecen financiación.
La morosidad financiera alcanza a 5,5 millones de personas y acumula $17,98 billones en deudas irregulares
La superposición entre ambos circuitos es significativa: unos 7,7 millones de personas mantienen deudas tanto con entidades bancarias como con proveedores no bancarios. En cambio, cerca de 4,97 millones se financian exclusivamente a través de estos últimos.
Los jóvenes concentran los mayores niveles de mora
Por edades, los menores de 24 años constituyen el grupo con mayor proporción de deuda irregular. Sobre un universo de 1,25 millones de deudores, el 38,8% registra algún incumplimiento.
La incidencia disminuye progresivamente a medida que aumenta la edad. Entre quienes tienen de 25 a 34 años llega al 35,7%; baja al 30% en el segmento de 35 a 44 y se ubica en el 24% entre las personas de 45 a 54 años.
En términos de cantidad, las personas menores de 34 años representan el 36,5% de quienes tienen deudas en situación irregular. Son alrededor de 2,02 millones, de los cuales 1,53 millones pertenecen al grupo de entre 25 y 34 años.
Los menores de 24 años presentan el porcentaje más alto de deudas en situación irregular
El segmento de 35 a 44 años reúne otros 1,4 millones de morosos, equivalentes al 25% del total. Por su parte, quienes tienen entre 45 y 54 años representan el 17,8%, mientras que los mayores de 55 explican el 20% restante, con unos 1,12 millones de personas.
La consultora EcoGo señala que el deterioro se concentra principalmente entre los jóvenes y las edades medias. Según su análisis, los primeros ingresaron con mayor intensidad al crédito no bancario, mientras que los adultos mayores tienen una participación mucho menor dentro de la mora.
Los mayores montos están en las edades medias
Más allá de la cantidad de personas afectadas, la distribución cambia cuando se observa el volumen de deuda en mora. El 54,5% del saldo irregular corresponde a personas menores de 44 años, con unos $9,8 billones acumulados.
Quienes tienen entre 35 y 44 años encabezan este aspecto del análisis. Este grupo acumula una deuda total de $29,2 billones y concentra $5,55 billones en situación irregular, equivalentes al 31% del monto moroso del país.
Entre las personas de 25 a 34 años, en tanto, la deuda en mora alcanza los $3,7 billones, el 20,6% del total. Para el grupo de 45 a 54 años, el saldo irregular asciende a $4,39 billones, equivalente al 24,4%.
El grupo de 35 a 44 años concentra la mayor cantidad de dinero en deuda irregular
Un comportamiento diferente aparece entre los menores de 24 años. Aunque casi cuatro de cada diez deudores de ese grupo tienen algún nivel de irregularidad, el monto involucrado es de aproximadamente $0,55 billones, apenas el 3,1% del total de la deuda en mora.
Los mayores de 55 años reúnen unos $3,77 billones en deudas irregulares, lo que representa cerca del 21% del saldo moroso registrado.
Una minoría concentra la mayor parte de la deuda
Otro dato relevante surge al observar cuánto deben quienes se encuentran en situación irregular. El 10,2% de los morosos concentra el 58,5% del monto total de las deudas impagas, unos $10,5 billones.
Se trata de aproximadamente 561.000 personas cuya deuda supera el equivalente a cinco salarios medios de la economía. En promedio, cada integrante de este grupo acumula compromisos superiores a los $18,7 millones.
En el extremo opuesto, casi la mitad de los morosos —2,6 millones de personas, equivalentes al 47,8%— concentra apenas el 5,5% del monto total en mora. En este caso, el saldo conjunto ronda los $820.000 millones y la deuda promedio es de unos $309.537 por persona.
Apenas el 10,2% de los morosos reúne el 58,5% del monto total en situación irregular
El análisis también permite observar que estar registrado como moroso no significa necesariamente que una persona haya dejado de pagar todos sus compromisos. Sobre los 5,52 millones de individuos con alguna irregularidad, el conjunto mantiene además deudas que continúan al día.
De acuerdo con la información del BCRA, esas personas acumulan $24,89 billones en deuda total. Como $17,98 billones se encuentran en situación irregular, quedan otros $6,91 billones correspondientes a obligaciones que siguen siendo atendidas normalmente.
¿Qué factores explican el aumento de la morosidad?
Desde EcoGo señalaron que el cambio en el escenario inflacionario modificó las condiciones bajo las cuales se desarrollaba el crédito. Las cuotas dejaron de perder peso frente a la inflación, mientras las tasas reales permanecieron elevadas y los ingresos familiares enfrentaron dificultades.
La economista Marina Dal Poggetto sostuvo que el crecimiento de la mora no constituye, según su análisis, un problema sistémico para el sistema financiero. También planteó que el aumento de los incumplimientos se relaciona con las dificultades de ingresos y con las nuevas condiciones del crédito.
Matías Rajnerman, jefe de Macroeconomía del Banco Provincia, vinculó por su parte el avance de la morosidad con la caída del poder adquisitivo y la reducción de puestos de trabajo, en un contexto en el que el crédito continuó expandiéndose.
Los datos oficiales muestran, además, una diferencia entre los circuitos de financiación. Aunque el sistema bancario concentra un volumen mayor de deuda, los proveedores no bancarios reúnen más personas morosas: unos 3,77 millones frente a aproximadamente 3,08 millones en bancos.
En ese escenario, el informe de Eco Go plantea que el problema tiene dos dimensiones diferentes: los jóvenes presentan los mayores porcentajes de personas con deuda irregular, mientras que los montos más elevados se concentran en grupos de mayor edad y, especialmente, en una proporción reducida de deudores.