En un comunicado con carácter de urgente, el Colegio sostuvo que “la salud es un bien social cuya protección es la obligación primaria del Estado” y remarcó que “el valor de la vida humana no tiene precio y no puede ser sometido a la lógica del mercado ni a metas de déficit fiscal”. "Un Estado que prioriza los números por sobre la integridad física de sus ciudadanos está rompiendo el contrato social básico”, agregaron.
Asimismo, fundamentó su postura en el principio de “no regresividad” en materia de derechos humanos, al señalar que “una vez que el Estado ha garantizado un nivel de acceso a la salud, tiene prohibido retroceder y quitar ese derecho, salvo razones de fuerza mayor debidamente justificadas que aquí no existen”. Por ello, calificó el recorte como “un retroceso institucional que vulnera tratados internacionales con jerarquía constitucional”.
Impacto sanitario y advertencia sobre abandono estatal
El comunicado también puso el foco en las consecuencias concretas de la medida sobre los sectores más vulnerables. "Al retirar los medicamentos esenciales, el Estado no está ahorrando, está incurriendo en un abandono de persona masivo”, denunciaron, además de advertir que se está delegando “en los sectores más pobres la carga de una crisis que ellos no provocaron”.
Colegio de Médicos
El Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires se manifestó contra el desmantelamiento del Plan Remediar
Finalmente, la entidad cuestionó la lógica sanitaria y económica del recorte al advertir que “el supuesto ‘ahorro’ en prevención y medicación básica se traducirá inevitablemente en un aumento exponencial de internaciones, complicaciones crónicas y muertes evitables”.
"El costo de no tratar una enfermedad a tiempo es infinitamente superior a la inversión en el medicamento preventivo”, remarcaron y cerraron: “No aceptamos que el ajuste se haga sobre la salud de quienes no tienen nada. La salud del pueblo no es una variable de ajuste; es el límite que ningún gobierno puede cruzar”.