"No se ganó nada": el papá de Kim Gómez contó cómo vivió el desenlace del juicio por la muerte de su hija
Marcos, el papá de Kim Gómez, habló de sus sensaciones luego de que se diera a conocer la sentencia contra el acusado por el crimen que conmovió a La Plata.
"No siento que se haya ganado nada", reconoce Marcos Gómez a tan solo un día de haberse dado a conocer la sentencia contra el adolescente que participó en el crimen de su hija, Kim Gómez, y agrega: "De acá no se saca nada positivo. Quizás (las autoridades judiciales) marcaron un buen mensaje para la sociedad, nada más que eso".
El crimen ocurrió el 25 de febrero de 2025, cuando él todavía tenía 17 años y el segundo involucrado solo 14, por lo que fue declarado inimputable y no fue enjuiciado. En aquella oportunidad, ambos asaltaron a Florencia Barbosa, la mamá de Kim, y se hicieron con el auto en el que también se encontraba la nena. La mujer descendió del vehículo, pero la pequeña no logró hacerlo a tiempo y quedó enganchada en el cinturón de seguridad, por lo que fue arrastrada por más de quince cuadras y sufrió las graves heridas que le costaron la vida.
Durante el juicio, la Fiscalía presentó una batería de pruebas que incluyó registros de cámaras de seguridad, testimonios de vecinos y pericias realizadas durante la investigación. En diálogo con 0221.com.ar, Marcos revela que conoció imágenes que nunca había visto hasta entonces. "El pibe este tuvo la oportunidad de bajar a Kim. Que no la haya bajado es como que quizás me lastimó un poco más", cuenta con dolor.
Juicio Kim Gómez Marcos Gómez (7)
Marcos Gómez, el papá de Kim, en una de las audiencias antes de conocer la condena del Tribunal.
Ignacio Amiconi | AGLP
"Él en un momento frenó el auto y tranquilamente la pudo haber bajado, quizás eso es lo que más me duele. Él dice que no la vio. Por algo frenó… el auto no fallaba", relata. Y expresa: "Él sabía que se llevaba la nena arrastrando. Me queda ese dolor como persona. La empatía que tuve en su momento queda hasta ahí no más".
Él en un momento frenó el auto y tranquilamente la pudo haber bajado, quizás eso es lo que más me duele. Él sabía que se llevaba la nena arrastrando. Me queda ese dolor como persona. La empatía que tuve en su momento queda hasta ahí no más Él en un momento frenó el auto y tranquilamente la pudo haber bajado, quizás eso es lo que más me duele. Él sabía que se llevaba la nena arrastrando. Me queda ese dolor como persona. La empatía que tuve en su momento queda hasta ahí no más
"Él tuvo la oportunidad de bajarla y no la bajó. Frenó el auto y después siguió. Y él dice que no la vio. Y claramente la vio. Y la nena es una nena sana, fuerte. Estoy seguro que ella gritó, que peleó, de eso estoy segurísimo", sostiene Marcos.
El papá de Kim destaca, además, el trabajo realizado por la Justicia platense. "El fiscal hizo un trabajo increíble y se vio todo el proceso", sostiene. añadió el papá de Kim y remarca: "Cosas que quizás no habíamos podido ver, lo pudimos ver todo y también la declaración de todos los testigos, fue todo muy clave. Hubo gente que vio el hecho a metros".
En aquella sala donde se llevó a cabo el proceso no solo estuvieron los papás de Kim y sus representantes, sino el fiscal, los jueces, el propio condenado, su papá y hasta la abuela. Todos presenciaron las audiencias y los desgarradores relatos de quienes vivieron en primera persona lo sucedido. "Crucé una mirada nada más y sinceramente son personas que no generan nada… como poca empatía, rechazo más que nada", agregó sobre el momento que compartió con la familia del condenado.
"A Florencia la acompañaron las chicas del sector del Ministerio de Justicia, psicólogos. Todos los acompañantes que fueron trabajando todo este tiempo para que ella pueda estar en condiciones. Se preparó un montón. Imaginate que ella fue la que vivió todo. Estuvo a la altura, la verdad que pudo contar todo lo que pasó. Escucharla fue desgarrador", cuenta Marcos sobre el dolor que debió enfrentar su expareja para contar en detalle cómo fue el robo y la secuencia que terminó en la muerte de su hija.
Mamá Kim Gómez (2).JPG
La mamá de Kim Gómez, Florencia Barboza.
Foto: Marcos Gómez | AGLP
Marcos también habla de la situación que envuelve al menor que no fue enjuiciado y adelanta que allí "también hay una pelea que dar". "Yo siempre dije lo mismo: a los pibes que encerrás, si no les das las herramientas en algún momento tienen que salir y es un problema", indica y, en esa misma línea, ahonda: "Es un pibe que hoy choca con todo el mundo. Choca con los psicólogos, con la escuela y pelea con todo el mundo. Por algo hoy el defensor no pide que lo libere. Yo estoy dispuesto a hacer que las cosas sucedan. Yo no voy a estar trabajando con él directamente, pero sí voy a forzar a que el Estado haga lo que tenga que hacer, que le dé las herramientas, que lo eduque, que el psicólogo haga su trabajo y que la escuela haga su trabajo", añadió.
Reconvertir el dolor en la solidaridad
Luego de conocer la condena, Marcos participó de una colecta de útiles que realizaron junto a la Asociación Civil Justicia Restaurativa. Entregaron materiales escolares para más de 300 chicos que juegan en clubes de barrio de La Plata como Chacarita Platense, Flete, Real Infantil, donde hoy juega el hermano de Kim; Elizalde, Fátima y Unión Platense.
"Surgió de algo super imprevisto, de una charla casual con Ciro. Él tenía ya sus útiles para la escuela y empezamos a hablar de las oportunidades, como lo hacemos siempre. Y justamente hablábamos que había compañeros de fútbol que son muy humildes y que quizás no tenían las oportunidades de tener sus útiles escolares", comenta Gómez y agrega que el nene le preguntó qué se podía. Así surgió la idea de realizar una colecta y "salió algo mágico", según lo describe Marcos, que termino en la entrega de donaciones entre los que más lo necesitaban.
Colecta de útiles marcos gomez Kim
Marcos Gómez realizó una colecta de útiles escolares junto a la Asociación Justicia Restaurativa.
"Ayer salimos del juicio y quizás uno sale vacío. Y llegar a ese lugar, donde por ahí los ves sonriendo, se notaba que estaban super agradecidos por las cosas", expresa Marcos y cierra "Es como un ambiente quizás familiar o de alegría, que hoy parece que sonreír o estar feliz cuesta un montón. Así que es algo lindo".