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Dictan sentencia por el parricidio en La Loma: el fiscal pide perpetua y la defensa busca atenuar la pena

En la cesura por el parricidio en La Loma, la defensa planteó circunstancias extraordinarias de atenuación, un punto discutido por la fiscalía.

El juicio oral por el parricidio en el barrio La Loma tendrá su definición este miércoles en horas del mediodía, cuando se desarrolle la lectura de la resolución de primera instancia. En la audiencia de cesura el fiscal Jorge Paolini pidió prisión perpetua para Ignacio Bertolotti, quien ya fue declarado culpable por un jurado ciudadano. La defensa, en tanto, planteó circunstancias extraordinarias de atenuación.

El acusado fue juzgado por el ataque a balazos en el que murió su papá, Guillermo Marcelo Bertolotti, y resultó herida su mamá, Nancy Santoro.

En la audiencia de cesura, la instancia posterior al veredicto en la que se discute qué pena corresponde aplicar, la fiscalía pidió la prisión perpetua y la defensa, integrada por los abogados Ezequiel Olgiatti y Walter Gisande, intentó introducir un planteo para reducir la respuesta penal: pidió que se contemplaran circunstancias extraordinarias de atenuación.

Ignacio Bertolotti fue declarado culpable en primera instancia por el crimen de su padre

Paolini se opuso a ese planteo, entendiendo que esa posibilidad no fue planteada por la defensa durante las instrucciones previas al jurado. Para la acusación, la cuestión no puede incorporarse recién en la instancia de determinación de la pena después de que el jurado ya emitió su veredicto.

¿Qué son las circunstancias extraordinarias de atenuación?

Las circunstancias extraordinarias de atenuación están contempladas por el Código Penal argentino para determinados casos de homicidio agravado. Su aplicación permite apartarse de la pena de prisión perpetua prevista para esas figuras y aplicar una escala penal divisible. Es decir, se trata de circunstancias excepcionales vinculadas con el hecho y sus protagonistas que, si son reconocidas judicialmente, pueden justificar una respuesta penal menor que la prevista para el homicidio agravado correspondiente.

Nancy Santoro y Guillermo Bertolotti, víctimas del ataque con arma de fuego en su vivienda de La Loma.

En este caso, la defensa pretende que esa alternativa sea considerada al momento de establecer la pena de Bertolotti. El planteo es relevante porque, de ser admitido, modificaría el marco de sanción aplicable después del veredicto de culpabilidad.

La fiscalía, sin embargo, sostiene que la defensa no planteó esa posibilidad en el momento procesal correspondiente. Según el planteo de Paolini, las instrucciones que recibió el jurado no contemplaron esa alternativa y, por lo tanto, los ciudadanos que deliberaron no tuvieron que pronunciarse sobre ella.

¿Por qué importa lo que se le preguntó al jurado?

En un juicio por jurados no solamente es importante qué pruebas se presentan: también son centrales las instrucciones que el juez técnico imparte a los ciudadanos antes de que comiencen a deliberar. Allí se establecen las cuestiones que deben resolver y las alternativas jurídicas que pueden ser consideradas. La discusión que ahora plantea la fiscalía parte justamente de ese punto: si las circunstancias extraordinarias de atenuación hubieran sido incorporadas en las instrucciones, el jurado habría tenido que pronunciarse sobre una alternativa que podía derivar en una pena divisible, es decir, una pena que tiene un mínimo y un máximo dentro de una escala.

Jorge Paolini, fiscal de juicio en La Plata, pidió prisión perpetua en el caso del parricidio en La Loma.

Ese escenario también habría modificado la cantidad de votos necesaria para alcanzar determinadas decisiones del jurado. En la provincia de Buenos Aires, cuando se trata de un delito que prevé una pena divisible, las reglas del juicio por jurados contemplan un régimen de mayorías específico, diferente del requerido para determinados supuestos en los que está en juego una pena indivisible como la prisión perpetua.

Por eso, el argumento del fiscal no se limita a discutir si existen o no circunstancias extraordinarias de atenuación. Paolini sostiene que permitir ahora ese planteo implicaría introducir, después del veredicto, una cuestión que no fue sometida oportunamente a consideración del jurado y que podía haber incidido en las instrucciones y en las mayorías necesarias para resolver.

El parricidio en La Loma

El caso comenzó el 1° de marzo de 2020, cuando Guillermo Marcelo Bertolotti, arquitecto de 60 años, y su esposa Nancy Haydee Santoro, docente, se encontraban en su vivienda de 29 entre 41 y 42. Según la acusación, ambos fueron atacados a tiros: el hombre murió como consecuencia de las heridas y Santoro sobrevivió. En la escena fueron halladas 13 vainas calibre 9 milímetros y seis plomos. También fueron secuestradas una pistola Taurus calibre 9 milímetros y un revólver Ruby calibre .22.

El declarado culpable junto a su madre en un evento social.

La investigación incorporó además una pericia de dermotest realizada sobre Bertolotti, que detectó restos de pólvora en una mano y en un brazo. Otro elemento de la acusación fue el testimonio de una policía que asistió a Guillermo después del ataque y declaró que el hombre, gravemente herido, alcanzó a señalar a su hijo como responsable.

Durante el juicio, la fiscalía también puso el foco en una pericia psiquiátrica. Uno de los expertos declaró que "Ignacio no está loco". La defensa, en cambio, se apoyó en el informe de una psicóloga perito oficial que describió una personalidad "borderline" y un estado de ansiedad persecutoria. El jurado finalmente declaró culpable a Bertolotti.

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