Un robo a una familia de hueveros en La Plata dejó como saldo millonarias pérdidas tras un asalto armado en una casa rural de Arturo Seguí. Los delincuentes se llevaron 10 millones de pesos 150.000 mil dólares y objetos de valor, en un episodio que vuelve a encender la preocupación por la inseguridad creciente en la zona.
Ocurrió cerca de las 2, en 228 entre 420 y 423, donde al menos cinco delincuentes armados irrumpieron en la vivienda y despertaron a los gritos a la familia que descansaba.
Según informaron fuentes del caso, el hijo del matrimonio, de 26 años, fue despertado por los gritos de su madre y, al salir de su habitación, fue apuntado con un arma. En ese momento advirtió que su padre, de 57 años, estaba herido en la cabeza y reducido por uno de los asaltantes.
Los ladrones, con el rostro cubierto, vestidos de negro y armados, obligaron a todos los integrantes del hogar a permanecer en una habitación mientras exigían dinero de manera violenta. En medio de las amenazas, las víctimas entregaron $10.000.000 en efectivo, correspondientes a la recaudación diaria de la granja familiar.
Sin embargo, los delincuentes redoblaron la presión y aseguraron conocer los movimientos del lugar: “Nosotros ya robamos a otros hueveros, sabemos que hay plata”.
El millonario botín robado en La Plata
Ante la presión que ejercieron los delincientes y el temor que despertaron, la familia terminó revelando otro escondite donde guardaban USD 150.000, ahorros destinados a refacciones del emprendimiento. A pesar de ello, los asaltantes continuaron revisando la casa y también se llevaron cuatro teléfonos iPhone y otros objetos personales.
Antes de escapar, uno de los delincuentes fue escuchado hablando por teléfono y diciendo: “Ya estamos por salir, búscanos en la puerta”.
Los investigadores indicaron además que al menos uno de los asaltantes tenía manchas de sangre en la ropa, posiblemente producto de la agresión al dueño de casa. La banda utilizó armas de fuego, entre estas, una pistola tipo calibre 38 y un revólver calibre 22, y hasta el momento permanece prófuga.