Los resultados de las PASO en La Plata dejaron al intendente Julio Garro como ganador en la interna del oficialismo y como el candidato más votado, plantado como el favorito para prolongar su gestión por cuatro años en las elecciones generales de octubre. Deberá enfrentar en esa contienda a un histórico del peronismo, el exintendente Julio Alak, que se impuso con una contundencia abrumadora en la interna de cinco precandidatos de Unión por la Patria y quedó en una posición expectante.
Con la incertidumbre sobre el potencial del espacio libertario que encabeza Javier Milei ya resuelto, la escena se completa con un actor impensado hace poco tiempo: la lista que encabeza Luciano Guma, quien con más del 96% de las mesas escrutadas suma algo más del 17% de los votos.
Con una caudal en baja, el FIT Unidad pasó con comodidad el filtro de las PASO. Pero con algo más del 4% de los votos, quedó con un piso que parece muy bajo para acercarse al 8.33% que demanda acceder a una banca. En esa fuerza es la dirigente del PTS, Luana Simioni, la que resultó ganadora con comodidad sobre el dirigente del PO Daniel Rapanelli.
Todo puede variar en los dos meses que quedan hasta las generales de octubre, pero la fotografía que dejó el domingo dibuja un escenario abierto, en el que la diferencia entre Juntos por el Cambio y Unión por la Patria no parece indescontable. Con el 96% de las mesas escrutadas, Garro y Allan juntaron el 39,47% de los votos mientras que Alak y sus cuatro rivales en las PASO del peronismo treparon al 34,95%.
Confiado en su poder territorial y con los antecedentes que siempre lo mostraron aumentado el caudal electoral entre las PASO y las generales, el Intendente empezó a trabajar en la misma noche del domingo para lograrlo. Un párrafo aparte merece el impacto que tuvo el corte de boleta en la ciudad: Patricia Bullrich se impuso a Horacio Rodríguez Larreta en La Plata por algo más de cinco mil votos, sin embargo Garro le ganó al candidato de la ahora candidata presidencial por más de 30.000.
Y lo hizo en varios sentidos. En primer término, lo hizo con elocuentes gestos hacia su rival en la interna de Juntos por el Cambio, a quien ya le prometió una reunión para las próximas, lo felicitó por la elección y lo trató de "caballero" por saludarlo como ganador apenas se conoció la tendencia. No es para menos: Juan Pablo Allan redondea con más del 96% de las mesas escrutadas casi el 38% de los votos.
Garro mandó señales también hacia el interior de su propia tropa cuando en pleno festejo paró la pelota y reclamó cumplir con lo que le falta de la gestión. Deberán tomar nota sus principales coroneles en el gobierno municipal para llegar a los barrios donde el oficialismo pueda estar menos fuerte: "Servicios que hacen más digna la vida de los vecinos", dijo el Jefe Comunal en relación a las zonas del distrito que aún no tienen cloacas y agua corriente.
Y también aventuró, como lo ha hecho en otras elecciones, gestos hacia los espacios que compitieron en las PASO y sus candidatos no alcanzaron el piso del 1,5%. "Vamos a convocarlos", adelantó en el búnker ganador en el que apostó el diálogo y reivindicó a la política como herramienta de cambio.
No fue muy distinto el mensaje que eligió Alak para transmitirle a Gastón Castagneto, Guillermo Escudero, Paula Lambertini y Luis Arias, lo derrotado en la interna de Unión por la Patria. En su primer mensaje les recordó el pedido del PJ platense para que la unidad sea la regla y no se repitan experiencias pasadas en las que quien perdió no se caracterizó por acompañar al ganador.
"El que sea más votado deberá convocar al resto rápidamente para trabajar juntos de cara a octubre", dijo Alak este domingo cuando aún no se animaba a proclamarse como ganador de la PASO.
El desafío del ministro de Justicia bonaerense y de todo el peronismo será ligar su suerte a la del gobernador Axel Kicillof, a priori, el único ganador claro de la coalición que gobierna en el país y en la provincia de Buenos Aires. También lo será convocar a una mayor participación de los sectores que pudieron no haber concurrido a las urnas marcados por el desencanto con el viejo Frente de Todos y sin candidatos alternativos a la vista.
El huracán Milei arrasó en todo el país y se consolidó como fuerza y candidato más votado en todo el país. Su poderío derramó en los distritos, pero llegó algo menguado a La Plata. El candidato presidencial, que sacó el 30% de los votos, cosechó algo menos del 20% y quedó tercero en La Plata.
Su candidato a intendente, evidente producto del arrastre y no de su nivel de conocimiento, ronda el 17%, víctima de algún corte de boleta probablemente en favor de Garro. El desafío de Luciano Guma -de todos modos- no parece ser personal sino el de acompañar a la flamante propuesta libertaria en la posibilidad de irrumpir en el Concejo Deliberante con al menos dos representantes.