El empresario de 41 años, Fernando Pérez Algaba, alias "Lechuga" fue hallado descuartizado adentro de una valija en un arroyo de la localidad bonaerense de Ingeniero Budge, partido de Lomas de Zamora, el pasado domingo 23 de julio. El vehículo, propiedad del hombre que se dedicaba a la compra y venta de autos de alta gama, que era intensamente buscado por la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Lomas de Zamora, apareció este viernes y será sometido a peritajes para dar con los autores del crimen.
Fue el pasado domingo cuando un grupo de nenes, que estaban jugando al fútbol cerca del arroyo del Rey, vieron una valija abandonada y al abrirla encontraron en su interior brazos y piernas de la víctima que se estaba desaparecida desde el 19 de julio.
En horas del medio día de este viernes, la camioneta Land Rover color blanca, fue entregada ante la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Lomas de Zamora por un hombre que aseguró dedicarse a la construcción y ser socio del empresario asesinado, explicaron fuentes oficiales a Télam.
Los investigadores realizarán los peritajes pertinentes en el vehículo, a fin de dar con los autores materiales del hecho, de los que hasta el momento nada se sabe. La principal sospecha que barajan los pesquisas es que Pérez Algaba pudo haber sido abordado por los asesinos cuando usaba ese rodado a nombre de la empresa Antártida Compañía Argentina de Seguros S.A..

La camioneta era una de las tres pertenencias clave que los investigadores procuraban hallar en el marco de la causa. Aún se trabaja para localizar el teléfono celular del empresario, que no estaba entre sus pertenencias encontradas en el domicilio que habitaba ni junto a sus restos en la valija, y a su perro bull dog francés, que siempre lo acompañaba.
LA INVESTIGACIÓN
En las últimas horas del jueves se supo que Nicol Alma Chamorro, la única detenida por el crimen del empresario, fue trasladada a La Plata hasta tanto se conozca la decisión de la fiscalía respecto a su situación judicial.
La mujer de 35 años logró ser ubicada luego de que la familia, dueña de la valija, la acuse de habérsela robado días antes de ser encontrada. Entre otras cosas, casualmente, la misma posee domicilio a pocas cuadras del lugar donde estaban los restos de Fernando "Lechuga" Alejandro Pérez Algaba.

Fuentes oficiales detallaron que el celular de Pérez Algaba almacenaba más de 200 mensajes amenazantes, audios de conversaciones que había mantenido con personas a las que le debía dinero y textos que había escrito respecto de su situación financiera y relación conflictiva con sus acreedores en el block de notas.
Pese a que el dispositivo no fue aún encontrado, muchos de esos mensajes y audios fueron difundidos a través de medios de prensa, lo que llevó a que el fiscal 5 de Lomas de Zamora a cargo de la causa, Marcelo Domínguez, decidiera incorporarlos al expediente para analizarlos como evidencia.