Una mujer de 40 años fue asesinada a balazos por su expareja, quién quebrantó una restricción de aislamiento, le disparó a quemarropa y luego se disparó a sí mismo, pero sobrevivió y permanece internado en grave estado. La víctima, identificada como María Rosa Cisneros, tenía tres hijas con el asesino, identificado como Cesar Benito Andrada de 49 años, y falleció en el lugar del hecho.
El femicidio tuvo lugar en la capital de la provincia de Santiago del Estero. Andrada ya había sido denunciado por violencia de género a su atacante, sobre el que pesaba una medida perimetral.
En este marco, fuentes policiales recordaron que se trata del cuarto femicidio en lo que va del 2023 en esa provincia y el segundo en los últimos días. En la tarde del sábado una maestra jardinera fue asesinada a puñaladas por su pareja, quien también intentó quitarse la vida, en la localidad de Fernández.
Sonia Ibáñez, de 46 años, fue asesinada por su cónyuge Marcelo del Valle Silva, de 45 años, y la terrible escena fue descubierta el hijo de la pareja, de 17 años, quien encontró a su papá en un estado de nerviosismo y ebriedad en la vereda de su casa con un arma blanca.
Del Valle no lo dejó entrar al domicilio y le dijo: "No entres, tu mamá se quiere matar". Fue entonces cuando el adolescente se dirigió a la vivienda de su abuela para dar aviso a su tía y Silva se dio a la fuga del lugar a bordo de una motocicleta. Cuando las mujeres ingresaron al domicilio familiar encontraron a Ibáñez asesinada en una habitación de la parte posterior del domicilio. El acusado fue hallado en el cementerio Cristo Redentor, sobre un nicho y con una herida de arma blanca a la altura del abdomen, por lo que fue trasladado en calidad de detenido al hospital local, en donde se le realizaron tres puntos de sutura.