Tras los incidentes registrados en la localidad de Punta Lara donde se enfrentaron dos sectores rivales del gremio UOCRA La Plata la justicia ya trabaja para intentar esclarecer el episodio. Todo comenzó alrededor de las 23 del miércoles y se extendió durante varias horas. Ahora la Justicia abrió una causa por "abuso de armas, lesiones y daños graves y agravados".
Mauricio Jiménez es uno de los coordinadores gremiales de la Agrupación Blanca y Azul que está enfrentada a los exsindicalistas Juan Pablo “Pata” Medina y Cristian “Puly” Medina. Según su versión desde la agrupación se movilizaron “pacíficamente como habíamos acordado para reclamar por los puestos de trabajo” pero cuando llegaron “nos encontramos en un momento de la noche con una emboscada de parte de las facciones de los Medina que están peleados entre ellos, pero se juntaron para emboscarnos” y resaltó que tienen “compañeros heridos”.
“Estamos a la espera de una respuesta por parte del interventor (Oscar Rizzo), él no nos ha dado ningún tipo de soluciones para las familias de los trabajadores de los compañeros y compañeras que necesitan, es el mismo panorama que tenemos en la región donde nadie nos da una respuesta, hacen caso omiso a estas situaciones (los ataques de los Medina) que realmente dan tristeza”., señaló el coordinador.
Jiménez aseveró: “Estamos buscando una salida para los trabajadores y confiamos que pronto lo vamos a tener”.
Esta versión es una de las que manejan los investigadores judiciales y va en línea con lo informado por 0221.com.ar esta mañana por parte de fuentes de la Municipalidad de Ensenada quienes detallaron que el sector de Cristian Medina fue a entregar CVs el día anterior y cuando se enteraron que la gente de Iván Tobar haría lo mismo al día siguiente, intentaron impedirlo. Todo terminó a los tiros por Villa Tranquila.

Por su parte, desde la Municipalidad de Ensenada instan a que se le ponga fin a la intervención del gremio, actualmente encabezada por Oscar Rizzo señalado de proteger al sector del “Pata” Medina, para intentar regularizar una situación que se desmadra con regularidad y se les va de las manos a las autoridades y fuerzas de seguridad.