Sin saber aún cuál será el futuro definitivo de los rugbiers acusados del crimen de Fernando Báez Sosa, hay algo que sí está en la agenda inmediata de los acusados y es que regresarán a la ciudad de La Plata. Todos volverán a ser alojados en la Alcaidía N° 3 de Melchor Romero, lugar en el que se estuvieron detenidos y aislados del resto de los reclusos hasta el inicio del juicio en los Tribunales de Dolores, cuando fueron trasladados para permanecer más cerca del lugar de las audiencias.
A partir del veredicto del juicio por el homicidio de Fernando, los ocho acusados del asesinato comenzarán a vivir una nueva realidad: ante una eventual sentencia en su contra, cambiarán su estatus de imputados a condenados y pasarán a cumplir su pena en una cárcel común.
En ese marco, todas las miradas están puestas sobre el Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Dolores, que este lunes dará a conocer si los considera o no culpables del homicidio doblemente agravado de Fernando o los absuelve de esa imputación, tal como pidió su abogado defensor, Hugo Tomei, quien también propuso la alternativa de definir roles en un homicidio en riña o simple con dolo eventual que prevén penas de hasta 6 años de prisión.
Los jueces María Claudia Castro, Christian Rabaia y Emiliano Lazzari serán quienes tomarán la decisión sobre cada uno de los acusados, que podrían recibir penas que van desde los 2 años de prisión hasta la cadena perpetua. La sentencia, en cualquier caso, se dará a conocer a partir de las 13 y se podrá seguir en vivo a través del canal de YouTube de la Suprema Corte de Justicia Provincia de Buenos Aires.
Por el momento, cualquiera fueran las decisiones o lo que arroje el veredicto, los rugbiers volverán a La Plata y aquí esperarán que se confirme la disponibilidad de plazas en una o más cárceles bonaerenses, a las que finalmente serán trasladados para terminar de cumplir la pena establecida por las autoridades judiciales.