sábado 13 de julio de 2024

Una imagen inédita de los festejos del Estudiantes campeón en 1968 es furor en las redes

En la foto aparece una agrupación desplegando un telón en el que reivindican la soberanía de Malvinas y celebran a la vez el campeonato logrado en Old Trafford.

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"No hubo en la tierra ciudad más feliz que La Plata", titulaban los diarios locales el 17 de octubre al día siguiente de la hazaña de Estudiantes en Inglaterra y que inmortalizó a "los héroes de Old Trafford" que trajeron a La Plata la Copa Intercontinental de 1968, poniendo al país, a la ciudad y Pincha en lo más alto. Las calles de un llano centro platense se vieron colmadas entonces de fanáticos albirrojos, que ya imponían la tradición de salir a festejar a la icónica intersección de 7 y 50 y una imagen inédita de aquella icónica tarde llegó a las redes sociales y revolucionó al mundo albirrojo.

Poletti; Malbernat, Aguirre Suarez, Madero, Medina; Bilardo, Pachamé, Togneri; Rinaudo, Conigliaro y Verón. Estos fueron los once jugadores que hicieron vibrar a la ciudad y al país con un campeonato histórico conseguido ante el poderoso Manchester United en un estadio colmado de británicos, que desde el primer minuto de juego les hicieron sentir el peso de haber nacido en suelo sudamericano. "¡Animals!", era el grito que bajaba al unísono desde las tribunas en modo despectivo. "A nosotros no nos intimida nada", había dicho Osvaldo Zubeldía en una entrevista el día previo al partido, luego de que el hotel en el que se alojaban fuera apedreado durante la madrugada.

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La victoria pincharrata no solo significó una nueva estrella internacional para las vitrinas de nuestro país, sino la reivindicación de una disputa de vieja data. La relación entre Argentina y Gran Bretaña se había vuelto a tensar en el marico del reclamo argentino por el control de las Islas Malvinas. Fue en 1965 —con Arturo Illia en el gobierno—, que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) emitió una resolución en la que invitaba a ambos gobiernos a "proseguir sin demora las negociaciones a fin de encontrar una solución pacífica al problema (según la resolución 1514, de descolonización), así como los intereses de la población de las Islas Malvinas". Esto le daba al país una nueva oportunidad de renegociar el territorio malvinense, tomado por las fuerzas británicas.

Ya para 1968, año en que Estudiantes saldría campeón de la Copa Libertadores y le tocaría jugar frente al Manchester en Gran Bretaña, el debate en la arena pública sobre la disputa por las Malvinas ya era moneda corriente y estaba en su punto más álgido. Sin embargo, el presidente de facto Juan Carlos Onganía retrasó las charlas con las autoridades británicas y enfrió las pocas posibilidades diplomáticas que tuvo el país para hacerse del territorio.

En ese contexto, el Pincha tuvo un espaldarazo más que importante de todos los argentinos debido a que los de Zubeldía eran el único club argentino que representaba al país en Gran Bretaña, —con quien ya estaba aflorando una rivalidad que años después volvería a darse tras la Guerra de Malvinas en 1982—. Con todo un país detrás, el empate que aconteció en la ciudad de Manchester la noche del 16 de octubre de aquel año elevó el ego y las expectativas de los argentinos que tenían en la garganta sed de revanchismo. Aquel campeonato mundial logró saciarla, al menos por un tiempo.

MALVINAS, EL PINCHA Y FUROR EN TODO EL PAÍS

A 54 años de aquella hazaña que contó con el apoyo de todos los argentinos, la página de contenido retro del fútbol argentino @centrojas compartió una imagen inédita de lo que fueron los festejos que se originaron a las pocas horas de haberse concretado la victoria sobre las calles de avenida 7 en donde se puede ver a una antigua agrupación de simpatizantes elevando una bandera que hace énfasis en la disputa por las Islas Malvinas utilizando a la Copa Intercontinental como excusa.

"Los Pincharratas de 35 entre 7 y 8 celebrando el título mundial de su equipo conseguido en Manchester sin olvidarse de las Malvinas", escribieron desde la página a modo de pié de foto.

En la bandera con la que se convocaron a celebrar al microcentro platense, los integrantes de la agrupación pintaron una frase que quedará para la historia: "La copa y las Malvinas son argentinas".

Por aquel entonces ya se daban los primeros trazos de un discurso popular que con el paso del tiempo se volvería uno de los precedentes que utilizará el país para reclamar por la soberanía del territorio malvinense. Tiempo después, el poderío de Gran Bretaña les devolvería la pelota a los del viejo continente para controlar las negociaciones más allá del contexto de descolonización. Sin embargo, aquél 16 de octubre de 1968 los argentinos, envalentonados por el triunfo pincharrata en tierras británicas, sintieron que las Malvinas estaban más cerca que nunca, y claro que lo estuvieron.

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