Tres efectivos de la Policía Bonaerense fueron detenidos en el marco de la causa que investiga el crimen de Néstor Ramón "Lito" Costilla, el joven repartidor que perdió el control de su moto en un episodio en el que la principal hipótesis indica que uno de los sospechosos le dio una patada en medio de una persecución. El hecho ocurrió la noche del 7 de octubre del 2020, cuando el joven llevó a un amigo a la casa, en diagonal 74 y 119, donde se quedó unos minutos mientras hacía una videollamada con su hermana.
Según pudo saber 0221.com.ar, las detenciones de Damián Antonio Aquino, Mauricio Rodríguez Medina y Sergio Ceferino Martínez estuvieron a cargo del Juzgado de Garantías N° 5, tras el pedido que hizo el fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta, quien lleva adelante la instrucción del caso.
“El último día hábil de diciembre la Cámara de Apelaciones rechazó la apelación que había negado la eximición de prisión. La detención ya estaba ordenada y estaba sujeta por esto, es decir, esto se revolvió y ahora lo hicieron efectivo el arresto”, explicó el abogado de la familia de la víctima, Fernando García López.
En tanto, la hermana de Lito le dijo a este portal que “el pedido de detención se efectivizó el día jueves, desde ese día los estaban buscando, allanaron sus casas y no los encontraron”. Y contó que “me reuní con el fiscal me había dicho que se habían dado a la fuga pero cuando estaba por irme lo llamaron para comunicarle que los acusados se entregaron en el Juzgado de Garantías”.
De acuerdo con la investigación, los policías involucrados circulaban en motos oficiales sin balizas ni sirenas encendidas y persiguieron varias cuadras a Costilla, sin motivo alguno. Fue así que lo alcanzaron y lo encerraron en 524 entre 120 y 121. En ese momento, le dieron una patada a la Honda Wave del repartidor, quien perdió el control del rodado y terminó impactando contra un poste de madera antes de caer a la cinta asfáltica. Fuentes allegadas al caso revelaron que murió en el acto.
Por aquel entonces, en el parte policial se informó que un transeúnte “observó tendido en la vía pública” al joven, por lo que dio aviso a la Policía. Unas fotos del lugar, con la moto sobre la vereda y a varios metros el cuerpo de la víctima, completaban la información. Se indicaba también que el golpe contra el asfalto fue determinante en la muerte y que habría perdido estabilidad por circular a gran velocidad. El hecho quedó enmarcado en los preocupantes índices de mortalidad por accidentes de tránsito.
Sin embargo, esa primera versión fue revertida algunas semanas más tarde por los resultados de una investigación que encaró la familia del joven. Con testimonios de testigos, imágenes de cámaras de seguridad de la zona y algunas pericias se probó que el joven viajaba a baja velocidad y que, en los minutos previos a su caída mortal, había sido seguido por tres policías que circulaban en otras dos motos. Un año y medio después, el caso se instaló con un fuerte pedido de justicia y el Ministerio de Seguridad provincial decidió que los tres policías involucrados -que al principio habían sido suspendidos preventivamente- fueran definitivamente expulsados.