El juicio a los rugbiers que se lleva a cabo en los tribunales de Dolores desde el pasado 2 de enero ya alcanzó la mitad del proceso y la próxima semana será clave para su desarrollo. Los papás de Fernando Báez Sosa, asesinado a golpes el 18 de enero de 2020 en la puerta del boliche Le Brique, en Villa Gesell; esperan una condena de prisión perpetua para los ocho acusados, pero la defensa a cargo de Hugo Tomei espera su momento para intentar dar vuelta la abrumadora carga de la prueba contra los imputados.
Hasta el momento hablaron frente a los jueces los amigos de la víctima, los patovicas que trabajaban en el boliche al momento de la golpiza, el papá de la novia de Fernando, los primeros policías que intervinieron en la investigación, el remero Pablo Ventura acusado falsamente por los detenidos, los efectivos que detuvieron a los imputados, los peritos que analizaron el ADN en las prendas de los rugbiers, los peritos que hicieron el reconocimiento facial en los videos de la golpiza, los bomberos que acudieron a la puerta de la discoteca y un joven que mantuvo un problema previo con los acusados, entre otros.
A partir del lunes, sin embargo, comenzará una etapa distinta y es que en los tribunales se presentarán los testigos citados por el defensor de los acusados que, a último momento, hizo un sorpresivo cambio en el cronograma previsto: Tomei solicitó adelantar 2 días la declaración de Alejo Guarino y Juan Pablo Milanesi, los dos rugbiers que quedaron detenidos tras la golpiza pero luego fueron sobreseídos; y por ello su declaración se realizará el lunes y no el miércoles 18, fecha que coincidía con el tercer aniversario del brutal crimen.
Ese mismo día también se presentará ante la Justicia Tomás Colazo, conocido como el rugbier "número 11". El chico había salido a bailar con los imputados y por ello la fiscalía también lo investigó, pero finalmente se descartó su participación. Su declaración podría ser reveladora ya que, como testigo, será sometido a las preguntas tanto del abogado Fernando Burlando, que representa a Graciela Sosa y Silvino Báez, papás de Fernando; como de la fiscalía y estará obligado a decir la verdad bajo apercibimiento de una posible imputación por falso testimonio si no lo hiciera. Lo mismo sucederá, además, con Guarino y Milanesi, mucho más cercanos sin embargo a los acusados.
Aunque Tomei no dice nada para no adelantar su estrategia, todo indica que podría haber guardado un as bajo la manga. "El proceso es dinámico y todo puede pasar. No hay nada cerrado ni programado. En un debate se dan determinadas situaciones y hay que estar atentos para aclarar cosas", afirmó este viernes ante los medios al terminar la segunda semana del debate y agregó: "Todo se define el lunes".

Sea que su abogado tenga una carta preparada o no, el tiempo de los rugbiers comienza a agotarse y ya no tienen micho más tiempo para esperar. A partir del miércoles próximo, con la declaración de los últimos testigos, entre quienes se encuentran sus propios padres; se dará inicio a la etapa de los alegatos y el 31 de este mes se conocerá finalmente el veredicto.